El “General de Hierro” acecha desde Londres: quién es Zaluzhnyi, el militar que frenó a Rusia y es la alternativa a Zelenski

El “general de hierro”; así era conocido Valerii Zaluzhnyi (52 años) durante su etapa como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Ucrania cuando Rusia invadió el país. Ya no viste el uniforme de camuflaje con el que frenó el avance ruso sobre Kyiv en febrero de 2022, pero su mirada sigue fija en el frente. Detrás de su escritorio, en su nueva vida como embajador en Londres, varias pantallas emiten imágenes en tiempo real de drones sobrevolando el Donbass. Su “retiro” en la capital británica es el resultado de una carambola política cuyo objetivo es alejar del foco al hombre cuya popularidad pone en aprietos al presidente ucraniano, Volodímir Zelensky.

La tensión entre Zelensky y su exgeneral empezó mucho antes de su destitución en febrero de 2024. En septiembre de 2022, agentes del servicio de inteligencia nacional allanaron su oficina bajo el pretexto de investigar un club de alterne vinculado a una organización criminal. Zaluzhnyi lo consideró un acto de intimidación pura. “Sé cómo luchar”, le dijo por teléfono al jefe de gabinete del presidente, amenazando con movilizar a sus propios refuerzos militares para proteger el centro de mando.

Aunque muchos lo postulan como el sucesor de Zelensky, el ahora diplomático se mantiene paciente. No quiere ser un traidor y no va a mover ficha mientras su país atraviese dificultades y el mensaje de unidad sea necesario. Según The Guardian, JD Vance intentó contactar con Zaluzhnyi con la idea de trasladarle que, desde la Casa Blanca, ven con buenos ojos su candidatura tras el fallido primer encuentro de 2025 entre Zelensky y Trump en la capital estadounidense. Pero el general ni siquiera llegó a contestar las llamadas.

El liderazgo de Zelensky se ha debilitado. En su intento de controlar los organismos relacionados con la lucha contra la corrupción, fue acusado de eliminar a posibles disidentes. Eso provocó las primeras manifestaciones contra el presidente desde el inicio de la guerra. Para entonces, Zaluzhnyi se encontraba en Kyiv junto a otros embajadores y no emitió crítica alguna.

Trump ve con buenos ojos la llegada de Zaluzhnyi al poder

En Londres, trata de mantener un perfil bajo y evitar entrevistas y comparecencias. Nunca ha negado que quiera ser candidato, pero tampoco lo ha afirmado. The Guardian asegura que el “general de hierro” le habría dicho al jefe de gabinete de Zelensky que, si decide competir por la presidencia, avisaría antes al Gobierno. La idea del entorno del presidente era persuadir al exgeneral para que se uniera a su equipo para las elecciones, pero este lo ha rechazado. Las encuestas son tercas: a pesar de su ausencia, sigue superando a Zelensky en intención de voto.

Doctor en Filosofía y estratega de formación puramente postsoviética, Zaluzhnyi advertía en las páginas de The Economist que la guerra había entrado en un punto muerto; a diferencia de un Zelensky que vendía a Occidente la promesa de una victoria total y rápida. Su tesis defiende que Ucrania no puede permitirse una guerra de desgaste al estilo de la Primera Guerra Mundial porque carece de la masa demográfica de Rusia.

Para Zaluzhnyi, el futuro del conflicto pasa por una guerra de supervivencia de alta tecnología. Su crítica a la contraofensiva de 2023 fue feroz, pero en privado. Acusó a la política de obligarle a dispersar sus fuerzas en lugar de golpear como “un solo puño” para romper el corredor hacia Crimea.

Por ahora, el embajador y el presidente están condenados a coexistir. El “general de hierro” se limitará a observar sus pantallas y a ordenar los dibujos de batallas que los niños de su país le envían a Londres. Hasta que las urnas regresen a Kyiv, está por ver si la población ucraniana está dispuesta a un cambio de gobierno en medio de la guerra.

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