
Pedro Sánchez está convencido de estar en el lado correcto de la historia, junto a una gran mayoría de la sociedad española, en su defensa de Palestina y su total condena al “genocidio” que asegura que Israel está cometiendo en la franja de Gaza.
Y en la recrudecida pugna política que libra con el PP, el presidente del Gobierno quiere dejar en evidencia que Alberto Núñez Feijóo se quedó en tierra de nadie, aislado en medio de la airada contraofensiva de Isabel Díaz Ayuso y la extrema derecha de Vox. Sánchez piensa que el tiempo le dará la razón, que ya se la está dando cada día cuando el Estado hebreo desplegó ayer mismo la ofensiva terrestre sobre la capital de Gaza y la comisión de investigación designada por la ONU acreditó el genocidio. Y piensa que la actitud del líder del PP le pasará una elevada factura política.
La portavoz del Gobierno, Pilar Alegría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros (Dani Duch)
“Las palabras, los insultos, las comparaciones indignas que hemos escuchado de dirigentes del PP, empezando por Feijóo, para no condenar la masacre que se está produciendo en Gaza, les va a perseguir toda su vida política”, advirtió ayer la portavoz del Gobierno, Pilar Alegría. “La posición del PP frente a la masacre de Gaza no es ignorancia, es mala fe. Y añadiría más: es una ceguera interesada”, denunció. “Esos silencios, esa equidistancia y esas comparaciones odiosas es algo que les va a perseguir”, insistió. Y advirtió que el PP da así la espalda al sentir de la mayoría de la ciudadanía española.
Tras la suspensión el pasado domingo de la última etapa de la Vuelta, ante las protestas en las calles de Madrid contra la ofensiva de Israel en Gaza, Alegría insistió en el veto al Estado hebreo que el lunes alentó Sánchez. E instó a los organismos y federaciones deportivas internacionales a adoptar una decisión “similar” a la que asumieron en el 2022 contra Rusia, tras la invasión de Ucrania, para no normalizar “la participación de un país que está cometiendo una masacre y un genocidio”. Desde aquella fecha, los deportistas rusos participan en estas competiciones a título individual, sin banderas ni himnos.

“La posición del PP frente a la masacre no es ignorancia, es mala fe, ceguera interesada”, denuncia el Ejecutivo
La portavoz del Ejecutivo, en todo caso, celebró las protestas en España contra la masacre. “La ciudadanía española se ha convertido en la voz de la conciencia de Europa”, resaltó. “Una voz en contra del genocidio y a favor de los derechos humanos. La ciudadanía española, ante esta dolorosa situación, ni se calla ni se esconde”, advirtió. “Este clamor popular no puede ser tapado o anulado por los organismos y las federaciones internacionales, y tienen que tomar una decisión”, les emplazó.
Como ya hizo el Ministerio del Interior, Alegría desmintió que en las protestas del domingo en Madrid, que se saldaron con una veintena de agentes heridos, la Policía identificara a individuos condenados por kale borroka o yihadismo. Resaltó que fue “una movilización mayoritariamente pacífica”, pero admitió que “en cada manifestación siempre hay cuatro, cinco o diez desalmados que intentan tener un protagonismo que en absoluto les corresponde”.
Y un martes más, y ya van dos, el Consejo de Ministros no aprobó ayer el real decreto ley del embargo de armas a Israel, la “medida estrella” anunciada por Sánchez para elevar la presión contra el Estado hebreo. Pese a las urgencias de Sumar, socio minoritario de la coalición del Gobierno, Alegría negó que existan resistencias internas entre ministros del PSOE para aprobar esta iniciativa. Reafirmó el compromiso del Ejecutivo para activar esta medida, pero alegó que “las cosas hay que hacerlas bien”.
La “medida estrella” de Sánchez contra el Estado hebreo se demora para que no choque con otras leyes
En la Moncloa –donde dieron la “bienvenida” a la decisión del consejo de RTVE de no participar en la próxima edición de Eurovisión si no se excluye a Israel– corroboran la determinación de aprobar este embargo de compraventa de armas al Estado hebreo por ley, y niegan que existan resistencias por parte de algunos ministros socialistas, como sugirió Sumar. “La voluntad del Gobierno está clara y queremos traerlo lo antes posible, ojalá lo hubiéramos podido traer hoy”, admitieron.
Pero, según fuentes gubernamentales, el redactado de este decreto ley afecta a muchas otras normas y acuerdos internacionales. “El redactado tiene que ser muy pulcro y solvente, para no colisionar con otras leyes”, explican. Y de ahí la demora para que el Consejo de Ministros le pueda dar luz verde, para su remisión al Congreso. “En principio, debería ir la semana que viene”, confían.
