
La regulación europea sobre capturas de pesca está afectando seriamente al sector en Catalunya. Los días de en los que está permitido salir a faenar se han acabado ya y el suministro de pescado fresco comienza a fallar a las puertas de Navidad. La situación ha llegado a tal extremo que el conseller d’Agricultura, Òscar Ordeig, ha alertado de que estas navidades podría haber escasez de gambas y otras especies muy demandadas para estas fechas.
“La sensación que tenemos es de tomadura de pelo y de un perjuicio clarísimo a nuestra actividad. Se está poniendo en riesgo un sistema centenario, pero también se está liquidando nuestra capacidad de tener suficiencia alimentaria fresca y sostenible”, ha afirmado Ordeig este jueves en una entrevista en Rac1.
Bruselas fija este tope para proteger los ecosistemas marinos, pero el conseller lamenta de que la normativa es demasiado estricta y no tiene en cuenta la realidad del sector en el Mediterráneo. “Llevamos un año aportando documentos científicos y técnicos y hemos invertido mucho dinero en hacer la pesca más sostenible. Es necesario que la política pesquera comunitaria responda a la realidad costera y familiar”.
Ordeig ha puesto el ejemplo de lo que está sucediendo con la pesca de gamba, uno de los productos estrellas de las fiestas.
“Como hay tanta gamba porque los stocks se han recuperado, en pocos días ya nos hemos alcanzado todos los kilos que se nos permiten. Estamos pescando menos días de gamba porque hay más gamba que nunca. Eso no tiene sentido. Es una absurdidad limitar los días de pesca”, ha insistido.
Como consecuencia, ha alertado de que habrá problemas de suministro en Navidad: “no habrá todo el pescado que toca, sobre todo, gambas”.
Catalunya tiene en estos momentos el 80% de la flota amarrada y, si este estricto sistema de cuotas continúa, parte de los pescadores dejarán de faenar “y ya no volverán”, según Ordeig.
El presidente de la Federació Nacional Catalana de Confraries de Pescadors y de Girona, Antoni Abad, aseguró hace poco que desde hace cinco años el sector está implementando medidas para ser más sostenible, por lo que se merece que la Comisión Europea reconsidere sus políticas y les permita salir más días a pescar.
En este sentido, Abad reclamó al Gobierno que presione al comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, para poder ampliar las jornadas de pesca hasta acabar el año: “no estamos reclamando nada más que el derecho al trabajo”.
El pasado año, los pescadores lograron salvar la situación porque el Ministerio de Agricultura y la Unión Europea alcanzaron un acuerdo de mínimos: Bruselas permitía la reapertura de los caladeros si las cofradías se lo descontaban de este 2025. Ahora los pescadores se encuentran con que, como ya gastaron un número de días de captura entonces, este año han alcanzado el límite.
