Como ocurrió con los avales a las empresas para responder a la pandemia, a la invasión de Ucrania y a los aranceles de la Administración Trump, el Gobierno tiene una cuarta misión especial para el ICO. El banco estatal de crédito se convertirá en la herramienta para conseguir que los fondos europeos del programa NextGeneration, el mayor plan de estímulo inversor de las últimas décadas, sigan animando la economía más allá de este año, cuando está prevista su conclusión. Para ello, el ICO gestionará el nuevo fondo soberano en el que trabaja el Gobierno y, según explicó hoy el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, dispondrá de una capacidad de inversión directa de 60.000 millones de euros.
Carlos Cuerpo, ministro de EconomíaComo ya anunció Sánchez el jueves, el nuevo fondo soberano tendrá como base 10.500 millones de fondos europeos. Este importe “va a incrementar el colchón del capital del ICO, que de manera directa va a ser capaz de movilizar 60.000 millones y de manera indirecta, cuando le añadamos la movilización de fondos por parte de las entidades privadas, podría llegar a los 120.000 millones”, aseguró Cuerpo tras participar en un acto sobre educación financiera en el Banco de España.
El nuevo fondo, que se llamará España Crece, es el plan estrella para prolongar en el tiempo las ayudas europeas. Fuentes de Economía explican que los 10.500 millones procederán en concreto de los créditos a los que tiene derecho España. En la última adenda al Plan de Recuperación acordada con Bruselas a finales de año ya se recoge que, de los préstamos por 22.700 millones procedentes del NextGeneration, 10.500 millones se destinarían a una inyección al ICO. En ese momento ya se logró el visto bueno de la Comisión Europea para capitalizar el banco de crédito, sin llegar a precisar su finalidad.
Dos ventajas del fondo son que será indefinido y que permitirá actuar sin la tutela de Bruselas
La novedad ahora es que este importe servirá para nutrir un fondo soberano de nueva creación que permita seguir modernizando la economía. El lunes Sánchez y Cuerpo tienen previsto hacer una presentación pública de España Crece en la sede de Economía.
“Lo que hacemos es anticiparnos al final de los fondos europeos en el 2026 y asegurarnos de que van a haber una continuidad”, señaló ayer el ministro de Economía. Los nuevos recursos supondrán “un aumento de capacidad permanente para el ICO”, que “tendrá un mayor colchón de capital que le permitirá generar más capacidad”.
A diferencia de los fondos soberanos de países como Noruega, China o Arabia Saudí, este nuevo vehículo no gestionará pensiones o excedentes procedentes del petróleo o de superávits comerciales. Sí permitirá capitalizar un banco de crédito, el ICO, y darle capacidad inversora de distintas maneras, no solo con entrada directa en empresas, sino también con préstamos o avales.
Este tipo de fórmulas no son nuevas en Europa, aunque salvo el caso de Noruega nunca se ha alcanzado el poder inversor de los fondos árabes. Francia lanzó en el 2008, con Nicolas Sarkozy como presidente, un fondo soberano, el Fonds Stratégique d’Investissement (FSI), para garantizar la competitividad industrial del país. Italia creó el suyo en el 2023 para apoyar empresas y suministros estratégicos.
Para el Gobierno, indican desde Economía, la fórmula elegida tiene dos grandes ventajas. La primera es que el fondo tendrá ahora carácter indefinido, frente a la limitación temporal de los NextGeneration, que obliga a la ejecución de las ayudas en agosto. La segunda es que el Gobierno podrá decidir cómo emplea el dinero sin tener que responder ante Bruselas.
“Es un fondo ambicioso” que se dedicará a sectores e industrias clave para aumentar el “crecimiento potencial a largo plazo a través de una mayor innovación”, añadió ayer Cuerpo. Recordó que uno de los objetivos es atraer inversores privados para movilizar hasta 120.000 millones.
El ministro también confirmó que España solicitará a finales de enero el penúltimo pago de fondos europeos. Faltan 24.700 millones por recibir. Tras su llegada, España habrá obtenido casi 103.000 millones del NextGeneration, de los que casi 80.000 millones son ayudas directas, frente a 22.700 millones de préstamos.

