Un consejo formado por el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, el jefe del Poder Judicial iraní, Golamhosein Mohseni Eyei, y un jurista del Consejo de los Guardianes asumirán el liderazgo del país tras la muerte del líder supremo de Irán, Ali Jamenei.
Estas tres personas se harán cargo del “periodo de transición” tras la muerte de Jamenei en los ataques de Estados Unidos e Israel tras 37 años en el poder, informó la agencia estatal IRNA.

El Consejo de los Guardianes está formado por seis juristas y seis clérigos y tiene como función aprobar o vetar las leyes que se aprueban en el Parlamento y a los aspirantes políticos.
Según la legislación iraní, el organismo encargado de elegir al líder supremo es la Asamblea de Expertos, cuerpo formado por 88 clérigos que se elige en las urnas cada cuatro años, la última vez en las elecciones de marzo del 2024.

La televisión estatal iraní anunció esta madrugada la muerte de Jamenei en su oficina el sábado en los ataques de Israel y Estados Unidos contra la República Islámica, una información que fue más tarde confirmada por el Gobierno y otros organismos.
El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este sábado que Jamenei, de 86 años y quien ejerció como líder supremo de Irán desde 1989, murió en los ataques y llamó al pueblo iraní a “recuperar” su país tras décadas de régimen de los ayatolás.
También se confirmó la muerte de otros altos cargos como el comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria de Irán, el general Mohamad Pakpur, y el secretario del Consejo de Defensa, Ali Shamjani.
Lágrimas, dolor y deseos de venganza. Ese es el estado de los acólitos del líder supremo de Irán tras conocerse su muerte a manos de Estados Unidos en un Teherán blindado, con numerosos controles de seguridad y las calles vacías.

Poco después de conocerse de madrugada la muerte de Jamenei, numerosas personas se acercaron aún de noche a la plaza Enghelab (Revolución) para llorar al hombre que ha regido los destinos de la República Islámica los últimos 36 años, pero también para mostrar su desafío.
“Ni negociación, ni rendición, lucha contra Estados Unidos”, se gritó en esa plaza bajo un enorme mural que muestra un portaaviones estadounidense golpeado por impactos de misiles.

Allí se lloraba y se aullaba de dolor en un ambiente de luto que se prolongará 40 días, con siete jornadas de festivo público, según anunció el Gobierno.
“Es como si hubiese perdido a mi padre. Estoy triste, pero también furioso y con muchas ganas de venganza”, dijo a EFE Rahman, empleado de un supermercado de 43 años, entre sollozos.
Es como si hubiese perdido a mi padre. Estoy triste, pero también furioso y con muchas ganas de venganza”
“El ayatolá Jamenei no es el primer mártir de la Revolución Islámica. Ha habido otros altos cargos que fueron asesinados, pero la revolución ha continuado con fuerza su camino. Lo vamos a superar”, aseguró.
Maryam, ingeniera de 34 años, entre lágrimas, afirmó sentir un inmenso dolor en su corazón y deseó que se elija un nuevo líder supremo que siga los pasos de Jamenei y reclamó venganza contra Estados Unidos e Israel.
Seguiremos resistiendo, como lo hizo Vietnam, y derrotaremos a Estados Unidos”
“Pido a las autoridades y a las fuerzas armadas que sigan luchando hasta derrotar a los enemigos. Estados Unidos y los sionistas deben pagarlo muy caro”, dijo la mujer, que vestía el típico chador negro iraní que cubre todo el cuerpo excepto la cara.
El joven estudiante de medicina Mahdi, de 19 años, fue más allá: “Seguiremos resistiendo, como lo hizo Vietnam, y derrotaremos a Estados Unidos”.
Quiero vivir en un país normal”
Los homenajes a Jamenei se reprodujeron en las ciudades de Isfahan (centro), Mashad (noreste) y Bushehr (sur), según informaron medios iraníes.
En otro universo parecía encontrase Hosein (nombre cambiado por seguridad) quien dijo “alegrarse” por la muerte de Jamenei y quien esperó que Irán se convierta en un país con una democracia como las naciones europeas. “Años de no se puede hacer esto, no se puede hacer lo otro. Quiero vivir en un país normal”, indicó a EFE.

Anoche cuando la muerte de Jamenei era aún una especulación, numerosos vecinos de Teherán celebraron a gritos el supuesto fallecimiento del clérigo de 86 años desde las ventanas de sus casas.
“Jamenei ha muerto”, “Jamenei ha ido al infierno”, gritaban numerosas personas desde las ventanas de sus casas en el norte de la capital iraní, gritos que se mezclaron con silbidos, aplausos y vuvuzelas.
Gritos en Teherán
“Jamenei ha muerto”, “Jamenei ha ido al infierno”
También sonaron gritos de “Yavid shah” (Vida el shah), en una referencia a la monarquía derrocada en la Revolución Islámica de 1979.
Precisamente, el hijo mayor y heredero del sah iraní depuesto en 1979 por la Revolución Islámica, Reza Pahlavi, asegura en un editorial publicado este sábado en The Washington Post que pretende adoptar un papel capital en el proceso de transición en Irán tras los ataques realizados por EE.UU. e Israel.
Muchos iraníes, a menudo a pesar de las balas, me han pedido que lidere esta transición”
“Muchos iraníes, a menudo a pesar de las balas, me han pedido que lidere esta transición. Me impresiona su valentía y he respondido a su llamado”, escribe Pahlavi en el rotativo.
“Nuestro camino a seguir será transparente: una nueva constitución redactada y ratificada por referéndum, seguida de elecciones libres bajo supervisión internacional. Cuando los iraníes votan, el gobierno de transición se disuelve”, detalla a cuenta de la supuesta hoja de ruta para que el país se transforme en una democracia.
La capital, blindada
Tras el anuncio de la muerte de Jamenei, la capital amaneció con las calles prácticamente desiertas, apenas tráfico y todo cerrado excepto tiendas de alimentación y panaderías.
Una ciudad casi desierta donde había casi más efectivos de seguridad que viandantes por las calles con numerosos controles donde hombres fuertemente armados vigilaban los movimientos de la población.

Una medida de seguridad que se une al corte de internet que se prolonga desde hace casi un día en un país que vivió esta mañana nuevos ataques estadounidenses e israelíes.
Por su parte, Irak declaró hoy tres días de luto nacional tras la muerte del líder supremo Jamenei. “Con profunda tristeza, expresamos nuestras condolencias al noble pueblo de Irán y a todo el mundo musulmán” tras la muerte de Alí Jamenei en “un flagrante acto de agresión”, declaró el portavoz del gobierno, Bassem al-Awadi, al anunciar el período de luto de tres días.
Exigió el cese inmediato de las operaciones militares que están “llevando a la región a niveles de violencia sin precedentes”.
La ofensiva estadounidense e israelí comenzó a primera hora del sábado contra objetivos en Teherán y otras ciudades iraníes como Tabriz (noroeste) e Isfahán (centro).
Los ataques se han saldado por el momento con más de 200 muertes, según los cálculos de la Media Luna Roja.
