El sector de vino catalán apuesta por la eficiencia, la tecnología y la diversificación

Tres años consecutivos de implacable y severa sequía, especialmente en zonas como el Penedès o el Priorat, han puesto contra las cuerdas al vino catalán. No pocas vides acabaron perecieron sedientas mientras el volumen elaborado ha descendido notablemente. La última vendimia ha supuesto un alivio, aunque aún no se ha recuperado la producción media anterior al período de extrema sequía. Las turbulencias económicas, especialmente la recesión en muchos mercados y las tensiones arancelarias, o el paulatino descenso en el consumo de vinos no han hecho hecho más que poner más palos a las ruedas.

El presidente de la patronal de los vinos catalanes (Associació Vinícola Catalana), Eugeni Llos, recuerda que la viticultura catalana está acostumbrada a gestionar la variabilidad climática, pero reconoce que “la tendencia a cosechas más cortas nos obliga a ser más eficientes”. Asegura que “estamos apostando por optimización de recursos, tecnología en viñedo y adaptación varietal para garantizar calidad incluso con menor volumen”. Eugeni Llos entiende que los aranceles “son un reto”, especialmente en un mercado estratégico como es EE.UU. Afirma que ante esta nueva situación “las bodegas catalanas están diversificando destinos, reforzando la presencia en mercados europeos y potenciando el valor añadido de nuestros vinos mediante una apuesta rotunda por la calidad, por la sostenibilidad evidenciada en nuestro liderazgo en superficie de viña ecológica, y por el enoturismo, que probablemente es nuestro mejor instrumento de promoción”.

Crece el interés por los vinos de calidad

El presidente de la patronal catalana de los vinos también recuerda que el consumo global de vino está cambiando, “pero no hablamos de estancamiento, sino de transformación”. En este sentido señala que “hay menos consumo masivo, pero más interés por vinos de calidad, sostenibles y con identidad”. Y en Catalunya ve oportunidades en segmentos premium y en experiencias vinculadas al vino. El reto, asegura, es “adaptarse a nuevos hábitos, como la preferencia por productos con historia y autenticidad”.

Por su parte, el presidente del Consejo Regulador de la DO Calificada Priorat, Salus Álvarez, afirma que la última cosecha ha sido superior a la de los años anteriores, “lo que se ajusta mucho a la demanda”. No esconde que los aranceles estadounidenses han provocado un efecto de “lentitud”. Y asegura que la mayoría de bodegas que comercializan en EE.UU. Ya han empezado a contactar con sus importadores para establecer criterios de colaboración muy personalizados entre bodega e importador. Salus Álvarez confía en que con la campaña de invierno se recupere el mercado de vinos tintos”.

El cava busca alternativas a EE.UU. 

Especial relevancia para la Catalunya vitivinícola tiene la industria del cava. Dos tercios de todas las uvas vendimiadas en Catalunya se destinan a la elaboración de espumosos amparados por la DO Cava. Se elaboran 220 millones de botellas (según los últimos datos anuales, de 2024) y se exporta a 170 países de todo el mundo. El presidente de la patronal Associació d’Elaboradors de Cava, Joaquim Tosas, afirma que la cosecha obtenida en la última vendimia es suficiente para dar respuesta a la demanda, a pesar de ser aún algo corta. La escasez de producto ha alterado la estructura de la oferta y la demanda, lo que hizo subir los precios de las uvas en 2024.

Tosas afirma que los aranceles de la administración Trump “han tenido un impacto global, generando miedo en los mercados frenando operaciones”. También reconoce que desde el sector del cava se están buscando modelos de internacionalización “que nos hagan menos dependientes de Estados Unidos”, aunque reconoce que “hay empresas más expuestas que otras”. Pero también ve que la crisis arancelarias es un reto que puede convertirse una ventaja competitiva con los espumosos franceses e italianos. 

Las burbujas están de moda

Las empresas elaboradoras del cava han seguido diversas estrategias, desde repercutir el 15% de incremento arancelario en el producto final a repartir la nueva tasa entre la bodega y el importador. Y desde Aecava se recuerda que ha habido un incremento del precio medio por botella sin que se haya estancado la demanda en términos generales.

El vino espumoso ha liderado el crecimiento de las exportaciones mundiales en los últimos años, a un ritmo anual del 4,8% en valor y del 1,9% en volumen. Las burbujas están de moda pese a que el crecimiento de las exportaciones de espumosos se han ralentizado este año. Desde 2017, y hasta el interanual de julio de 2025, el precio medio de los cavas ha crecido un 17,6%, según Del Rey Analysts of Wine Markets. En el mismo periodo los precios de los proseccos italianos se incrementaron un 10,7% y los champanes en un espectacular 34,7% (lo que hoy está lastrando sus ventas). Desde Del Rey Analysts of Wine Markets se afirma que “España no es líder ni en valor ni en volumen, y se encuentra relativamente lejos de sus dos principales consumidores”, que son Francia e Italia.

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