
El Tribunal Supremo avala el modelo de reparto con flotas de subcontratas en el sector de las plataformas de delivery. El Alto Tribunal ha dado la razón a Just Eat en una sentencia que rechaza la cesión ilegal de trabajadores por parte de la empresa.
El caso, que ha sido adelantado por Expansión, se remonta a una denuncia de la Inspección de Trabajo en Catalunya, que afirmaba que Just Eat efectuaba un control ilegal sobre la operativa de los repartidores de Fleet Delivery. Por ello, le exigía una multa de 187.000 euros que finalmente ha quedado anulada.
Según la sentencia a la que ha tenido acceso este diario, el Supremo reafirma la tesis del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya al considerar que Just Eat y Fleet Delivery operaban de manera autónoma. “Fleet aporta no sólo los trabajadores, sino también su organización y estructura empresarial”, sostiene. “La actividad de Just Eat se circunscribe a los aspectos de coordinación y control de la calidad y eficiencia del servicio prestado por la empresa subcontratada Fleet”, añade.
De acuerdo con María Eugenia Guzmán, socia responsable de laboral en PwC, que ha llevado la representación de Just Eat, “la sentencia aporta seguridad jurídica al sector del delivery ya que a parir de ahora será una fuente de jurisprudencia”. Sin embargo, advierte que “la resolución no unifica doctrina” y que “la cesión ilegal de mensajeros subcontratados seguirá siendo una cuestión muy casuística”.
De hecho, el Tribunal Supremo falló en contra del grupo de mensajería DHL en una sentencia del pasado mes de marzo, en la que afirmaba que se había producido una cesión ilegal de trabajadores. “No se puede demonizar ni bendecir el modelo de subcontratas”, concluye Guzmán.
