
El Tribunal Supremo de Estados Unidos autorizó el martes a la Administración del presidente Donald Trump a reactivar temporalmente las deportaciones rápidas, es decir, su política para enviar a personas a países que no son los suyos, y anunció que escuchará los argumentos del caso en diciembre.
La decisión del Supremo deja en suspenso los fallos de tribunales inferiores que exigían informar a los migrantes sobre el país al que serían enviados y darles la posibilidad de impugnar su traslado antes de la expulsión, una medida que la Administración justifica como necesaria para deportar a personas con antecedentes penales.
Más de 25.000 migrantes han sido enviados a 29 terceros países
Los seis jueces que conforman la mayoría conservadora del tribunal votaron a favor del Gobierno de Trump. Las tres juezas progresistas Sonia Sotomayor, Elena Kagan y Ketanji Brown Jackson se opusieron.
La Administración Trump había solicitado en días previos al Supremo que autorizara estas deportaciones al argumentar que su suspensión supondría una “emergencia nacional” y afectaría su capacidad para expulsar a determinados migrantes. La orden del tribunal inferior obligó a cancelar un vuelo de deportación que transportaba a unas 70 personas con destino a tres países.
La reactivación de estas deportaciones supone un nuevo paso en la política migratoria del Gobierno, que ha recurrido al envío de migrantes a terceros países, incluidos algunos señalados por violaciones de derechos humanos, como parte de su estrategia de deportaciones masivas y de sus promesas de campaña. La mayoría conservadora ya se había alineado anteriormente con el gobierno respecto a esta política central de la administración Trump, lo que permitió que los vuelos de deportación continuaran temporalmente el año pasado
El fallo de los magistrados significa que, por ahora, la Administración puede continuar con el programa y llevar a cabo deportaciones rápidas, incluso a países como Guinea Ecuatorial, donde algunos deportados desde Estados Unidos fueron encapuchados, atados y golpeados por agentes de la Policía, según una investigación publicada por The New York Times.
En Guinea Ecuatorial, algunos deportados fueron golpeados por agentes de la Policía
Desde que Trump regresó a la Casa Blanca, más de 25.000 migrantes han sido enviados a 29 terceros países bajo esta política, desde Liberia hasta Gugyana, pero la gran mayoría, a México, según datos recopilados por organizaciones y medios estadounidenses. El gobierno republicano de Trump ha declarado que envía a terceros países a personas con órdenes definitivas de deportación cuando no pueden ser devueltas a sus lugares de origen o cuando sus países natales no las aceptan, incluidos aquellos individuos con antecedentes penales. Sin embargo, muchos carecen de antecedentes penales y se ha determinado que corren riesgo de sufrir tortura o persecución, afirmaron los abogados de los inmigrantes.
El Supremo tiene previsto escuchar los argumentos sobre la legalidad de la política en diciembre, antes de emitir una decisión definitiva sobre el caso.
