El tribunal da aire a David Sánchez al anular por prescripción un delito leve de los que se le acusa

El calor ha concedido un respiro a los pacenses esta mañana con una bajada de la temperatura, al mismo tiempo que la Audiencia de Badajoz ha dado aire a David Sánchez al anular por prescripción un delito leve de los que se le acusa. El tribunal ha resuelto a primera hora las cuestiones previas que presentaron las defensas la semana pasada y ha aceptado considerar prescrita una variante de la prevaricación, aceptación de un nombramiento ilegal, por la que estaba imputado el hermano del presidente del Gobierno. En concreto, los jueces creen que ya no es perseguible el ilícito que Sánchez pudo haber cometido cuando firmó el contrato de coordinador de los conservatorios de la Diputación de Badajoz el día 10 de julio del 2017. 

Pero eso es solo un poquito de aire. La defensa de Sánchez había pedido la nulidad del juicio. La sala no lo ha acordado. El proceso sigue adelante por los presuntos delitos de tráfico de influencias y el resto de la prevaricación. Esta mañana han desfilado por el estrado tres de los testigos claves en este proceso. Se trata de los dos directores del conservatorio superior, Evaristo Valentí y Rosario Mayoral, y de la directora del conservatorio profesional, Yolanda Sánchez. David Sánchez coordinó estos dos conservatorios entre los años 2017 y 2022. Entonces cambió de tarea y ocupó una plaza de director de la Oficina de Artes Escénicas hasta el año 2025, cuando dejó de trabajar en la Diputación de Badajoz.

Las declaraciones de estos tres testigos no han sido desfavorables para David Sánchez. Lo que las siete acusaciones populares quieren demostrar es que el entonces presidente de la Diputación de Badajoz, el socialista Miguel Ángel Gallardo, creó una plaza a dedo para él por ser quien era y que eso era un secreto a voces entre el personal de los conservatorios. Sostienen también que ese proceso se hizo con “urgencia y premura”.  Además, pretenden contrastar que ese puesto era innecesario y que Sánchez no iba a trabajar. Los tres testigos han reconocido que esa plaza no era prioritaria, pero han negado que se supiera de antemano que era para Sánchez y han presentado al hermano del presidente del Gobierno como un hombre trabajador que cumplía con las funciones que se le habían encomendado. 

La otra cara de la moneda la ha puesto el asunto del cargo de director de la Oficina de Artes Escénicas, que Sánchez asumió en el 2022. Los testigos han reconocido que no saben qué es esa oficina, ni qué tareas realiza, ni qué funcionarios están adscritos a ella.  Las acusaciones populares se han marcado otro tanto con la declaración de Yolanda Sánchez, quien ha reconocido que se les encargó, a ella y a Valentí, elaborar un catálogo de las funciones del puesto de coordinador de conservatorios, lo que vendría a abonar su teoría de que la plaza se creó a medida de Sánchez, hermano de Pedro Sánchez.

Las declaraciones de Valentí y Yolanda Sánchez han discurrido principalmente por “los no recuerdo”. Los testigos han incurrido también en algunas contradicciones. Yolanda Sánchez testificó en la instrucción “que Evaristo le había dicho aquella tarde que el puesto era para David Sánchez”. Además, en los autos consta un correo enviado el 19 de mayo por Evaristo a Yolanda con el “ilustrativo asunto de ‘el hermanísimo”. Las acusaciones creen que esos dos hechos son indicativos de que hubo enchufe, pero los dos testigos se han desmarcado y han asegurado que lo único que circulaba en aquellos tiempos por los conservatorios sobre esta cuestión eran “rumores”.  

La tercera testigo, Rosario Mayoral, que tomó las riendas del conservatorio superior en 2020 en sustitución de Valentí, ha presentado a Sánchez como un hombre “trabajador”, que cumplía con sus funciones de coordinación y que dirigió representaciones en cinco ocasiones “lo que es mucho trabajo”. La mañana ha proseguido con la declaración de Nerses Avakimyam Gasparov, violinista que aspiró a la plaza de coordinador de conservatorios en 2017 junto a otros 10 candidatos. Ha explicado que supo que uno de los aspirantes “era el hermano de Pedro Sánchez, pero en ningún momento pensé que la plaza era para él”. Gasparov trabaja ahora en uno de los conservatorios de la Diputación de Badajoz.

Tampoco han podido apuntalar sus tesis los letrados de la acusación con el interrogatorio de José Luis Albarrán, uno de los técnicos del departamento de recursos humanos de la Diputación de Badajoz, quien ha señalado que el procedimiento de selección y contratación de Sánchez se realizó “de forma regular”. La acusación ha tratado también de sonsacarle sobre si Sánchez iba o no a trabajar y si se le pudo abrir expediente por absentismo, pero Albarrán ha dicho que su departamento no se encargaba de los altos directivos como era el caso de David Sánchez. 

Leonor Mayor Ortega

Licenciada en Derecho (UB) y en Periodismo (URL). Graduada en Estudios Literarios (UB). Máster AGT (Esade). Redactora de Cultura de La Vanguardia

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