Revés judicial para Donald Trump. El Tribunal Supremo de Estados Unidos bloqueó el martes el intento del presidente de desplegar tropas de la Guardia Nacional en el área de Chicago en el marco de la ofensiva antiinmigración impulsada por la Casa Blanca.
De esta forma, y tras más de dos meses de deliberaciones, los jueces rechazaron la solicitud de emergencia de la Administración republicana para revocar el fallo de una jueza federal que había paralizado dicho despliegue en octubre.
La orden del Supremo no es definitiva y solo afecta al estado de Illinois, pero sienta un precedente para otras demandas que impugnan los intentos de Trump de desplegar militares en ciudades de mayoría demócrata. Asimismo, resulta significativa porque posiciona al alto tribunal, de mayoría abrumadoramente conservadora, en contra del presidente, quien hasta ahora había obtenido repetidas victorias en sus apelaciones.

“En esta etapa preliminar, el Gobierno no ha logrado identificar una fuente de autoridad que permita a las fuerzas armadas ejecutar las leyes en Illinois”, se lee en el fallo del alto tribunal, del que discreparon públicamente tres miembros del sector conservador. “El presidente no ha invocado ninguna ley que establezca una excepción a la Ley Posse Comitatus”, se argumenta también, en referencia a la norma de 1878 que prohíbe a las tropas federales asumir funciones policiales dentro de EE.UU.
El gobernador demócrata de Illinois, J.B. Pritzker, aplaudió la decisión del Supremo como una victoria para el estado y el país. “Las ciudades, suburbios y comunidades estadounidenses no deberían tener que enfrentarse a agentes federales enmascarados que les piden sus documentos, los juzgan por su apariencia o su voz, y viven con el temor de que el presidente pueda desplegar militares en sus calles”, declaró.
Por otro lado, la portavoz de la Casa Blanca, Abigail Jackson, aseguró que el presidente había activado la Guardia Nacional para proteger a los empleados y propiedades federales de los “alborotadores violentos”. “Nada en el fallo de hoy menoscaba esa agenda fundamental. La Administración seguirá trabajando día tras día para proteger a la ciudadanía estadounidense”, afirmó.
Pretexto para la militarización
Trump argumenta que las ciudades demócratas están asoladas por la delincuencia y la violencia callejera
Trump había ordenado en octubre el envío de tropas a Chicago (la tercera ciudad más grande de EE.UU.) y a Portland tras sus despliegues anteriores en Los Ángeles, Memphis y Washington. El presidente y sus aliados argumentan que estas ciudades, lideradas por los demócratas, están asoladas por la delincuencia y plagadas de protestas violentas contra las medidas aniinmigración de la Casa Blanca, y que las tropas son necesarias para garantizar la aplicación de la ley.
Los alcaldes y gobernadores demócratas aseguran por su parte que las afirmaciones de los republicanos son una descripción falsa de la situación y un pretexto para militarizar las ciudades e intimidar a los movimientos de la oposición, acusando a Trump de abuso de poder.
Para movilizar a la Guardia Nacional, el presidente se ha amparado en una ley que permite desplegar tropas para reprimir una rebelión, repeler una invasión o ejecutar la legislación estadounidense en caso de que las fuerzas regulares no sean capaces de hacerlo.
