Aunque Donald Trump viene prometiendo el fin de los régimen de los ayatolás desde el inicio de los bombardeos hace dos semanas, lo cierto es que la guerra en Irán se ha alargado más de lo inicialmente previsto y no hay un horizonte claro sobre cuál puede ser su fin. De momento, las consecuencias han derivado en un incremento de los precios del petróleo hasta los 100 dólares el barril, mientras que el gas se sitúa en torno a los 50 euros el MWh, un 60% más que antes del inicio del conflicto. Ante este escenario de incertidumbre, los empresarios y los inversores preparan planes de contingencia ante un eventual alargamiento del conflicto.
Todavía es difícil predecir el impacto para la economía española. Las previsiones del Gobierno pasaban antes del inicio del conflicto y de las amenazas de EE.UU. de romper los lazos comerciales por un crecimiento este año del 2,2% y del 1,7% el año que viene. Las agencias de calificación crediticia S&P, Fitch y Scope han iniciado ya sus evaluaciones sobre España, que actualmente se sitúan en A+/Estable, A/Estable y A/Positiva, respectivamente. Cualquier posible mejora en el rating estaba vinculada a un descenso de la deuda pública en el país, algo que ahora parece más lejano.
Mientras el escenario macroeconómico busca definición, los empresarios ya han pasado a la acción. Casi la mitad de ellos, en concreto el 44%, está ya diseñando nuevas estrategias de crecimiento ante la incertidumbre generada por el actual entorno geopolítico, según el informe Perspectivas 2026, realizado por KPMG en colaboración con la CEOE, para cuya elaboración se ha entrevistado a 1.238 empresarios y directivos españoles de 23 sectores económicos.
El informe muestra como un tercio de los empresarios españoles (34%) afirma haber elaborado ya una nueva estrategia de crecimiento ante la situación geopolítica, mientras que un 10% asegura que lo hará próximamente y un 36% lo está estudiando. Los ámbitos vinculados a la internacionalización, como la expansión a otros países y las inversiones, así como los proyectos de innovación y tecnología o alianzas estratégicas, los más dependientes de las cadenas de valor, son los más afectados por la redefinición de los planes.
Los grandes gestores de fondos prevén que el conflicto en Irán se alargue entre un mes y tres meses
Por su parte, los inversores también empiezan a trazar nuevas hojas de ruta. Gestores de fondos internacionales consultados por Bank of America sitúan la duración más probable de la fase activa del conflicto en Oriente Medio entre uno y tres meses, si bien una parte relevante del mercado no descarta que las tensiones se prolonguen durante más tiempo. En su última encuesta de sentimiento en divisas y tipos de interés, realizada entre el 6 y el 11 de marzo a 39 gestores con 632.000 millones de dólares bajo gestión, la opción más votada sobre la duración de la crisis es un horizonte de “meses y no semanas”.
En paralelo, el informe sectorial T he Oil Gusher de Bank of America revisa al alza el escenario base de precios del petróleo y eleva su previsión para el Brent hasta una media de 77,5 dólares por barril en 2026, frente a los 60 dólares estimados anteriormente, al incorporar el riesgo de una disrupción prolongada del estrecho de Ormuz.
La evolución del precio del petróleo será clave esta semana. El anuncio de la liberalización de los 400 millones de barriles en el mercado no tuvo el impacto deseado de freno a la escalada del precio del crudo. Sin embargo, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) informó ayer que los barriles procedentes de Asia y Oceanía llegarán de forma inmediata. Los volúmenes de América y Europa empezarán a ser distribuidos a partir de finales de marzo.
Los países miembros ya han presentado sus planes de implementación de la excepcional medida adoptada por el fuerte impacto que está teniendo en el mercado petrolero la guerra en Irán y especialmente el bloqueo del estrecho de Ormuz, por donde pasa el 20% del comercio mundial de petróleo, según una actualización difundida por el organismo.
La AIE afirma que los 400 millones de barriles de crudo llegarán de forma inmediata
La AIE señaló que se trata de la sexta acción colectiva de emergencia adoptada por sus miembros desde la creación del organismo en 1974, tras intervenciones similares en 1991, 2005, 2011 y en dos ocasiones en 2022.
Aunque la liberación coordinada de reservas constituye el mayor mecanismo de emergencia utilizado hasta ahora y aporta un importante colchón al mercado, la agencia subrayó que la reanudación del tránsito normal de buques a través del estrecho de Ormuz será el factor decisivo para restablecer flujos estables de crudo.
