
El Gobierno no presentará ningún candidato a relevar a Luis de Guindos en la vicepresidencial del Banco Central Europeo (BCE) antes de que este viernes venza el plazo, con lo que España se quedará sin representación de alto nivel en la institución a partir del 31 de mayo, pero se posicionará al mismo tiempo para pugnar en el 2027 por los puestos clave, incluida la presidencia. El juego de equilibrios y negociaciones ya ha comenzado y el Gobierno parece decidido por participar en la pugna final.
“Esperaremos a que se cierre el plazo y, en función de eso, haremos una valoración sobre el candidato que tendrá el respaldo de España”, ha afirmado el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, tras el Consejo de Ministros, para dar a entender que en este primer momento no habrá candidato español.
El mensaje es que el Gobierno se reserva para la batalla del año que viene, cuando vencen los mandatos de la presidenta, Christine Lagarde, y del economista Jefe, Philip Lane, además del de uno de los consejeros, la alemana Isabel Schnabel. La silla de Lagarde es el puesto más codiciado.
Equilibrio geográfico y visión de conjunto
Cuerpo ha indicado que el relevo de Guindos en la vicepresidencia ha de tomarse “de manera conjunta con las renovaciones subsiguientes”, en las que debe atenderse el “equilibrio geográfico en el conjunto del consejo”. “Estaremos tomando esta consideración de manera holística”, ha señalado.
Una encuesta publicada ayer por Financial Times entre economistas europeos muestra que el exgobernador del Banco de España Pablo Hernández de Cos y su homólogo holandés Klaas Knot son los candidatos preferidos para presidir el BCE.
Sin dar pistas, el ministro de Economía ha subrayado la “opinión de la más alta estima” en torno a Hernández de Cos, tanto por su “excelencia profesional, su carrera y el reconocimiento de sus pares”. “España empujará por mantener una representación significativa como le corresponde tanto por cuota accionarial en el BCE como por importancia”, ha añadido. Sin embargo, ha hecho una matización: “No nos van a faltar candidatos excelentes”.
Los argumentos a favor: España va bien y no ha tenido ningún presidente del BCE
España tiene a su favor que no ha ocupado nunca la presidencia del BCE y que, con la marcha de Guindos, se queda sin presencia a partir de mayo en el consejo de la institución, cuando por peso económico le corresponde un puesto. Como elemento añadido, la economía española está teniendo el rendimiento más destacado en la zona euro, lo que refuerza los argumentos para presidir el BCE.
Aparte de Knot, el tercer economista al que se atribuye más opciones para llegar a la presidencia es el presidente del Bundesbank, Joachim Nagel. Alemania tampoco ha tenido nunca presidente del BCE y, al igual que España, se va a quedar sin su representante en el banco central, al vencer el mandato de Schnabel.
El mandato de Lagarde vence en noviembre del 2027 y tanto Nagel como la propia Schnabel han expresado abiertamente su interés por sustituirla. Por lo pronto, ninguno de los dos alemanes es favorito en la encuesta del Financial Times: Hernández de Cos logró el 26% de los apoyos y Knot, el 24%.
