El grupo terrorista Estado Islámico (EI) ha reivindicado este sábado el atentado suicida perpetrado el viernes contra una mezquita chií en Islamabad, que dejó al menos 31 muertos y 169 heridos, según confirmaron fuentes de seguridad paquistaníes. Se trata del ataque más letal registrado en la capital del país en los últimos 17 años.
La autoría ha sido asumida por la agencia Amaq, órgano de propaganda del EI, a través de canales en Telegram, según el observatorio especializado OxusWatch, que sigue la actividad yihadista en Asia Central y del Sur. El atentado ha sido atribuido a la Provincia de Pakistán del Estado Islámico (ISPP), una escisión extremista suní creada en 2019, y supone su primera operación suicida de gran envergadura en Islamabad.

El ministro de Estado para el Interior, Talal Chaudhry, explicó que el atacante fue interceptado por los guardias de seguridad a la entrada del templo y que, al verse acorralado, abrió fuego antes de inmolarse entre los fieles que se encontraban en la última fila de oración. El suicida fue identificado poco después de la explosión y, aunque no era ciudadano afgano, realizaba viajes frecuentes a Afganistán, según las autoridades.

La ISPP centra sus ataques tanto en instituciones del Estado paquistaní como en la minoría chií, a la que considera apóstata. El atentado se produce en un contexto de creciente inseguridad: en noviembre pasado, otro ataque suicida a las afueras de un complejo judicial de distrito en Islamabad causó 12 muertos y más de 30 heridos, alimentando la preocupación por el repunte de la violencia yihadista en el país.
