Estados Unidos bombardea la estratégica isla petrolera iraní de Jarg

Estados Unidos ha cumplido sus amenazas de atacar la isla iraní de Jarg, corazón de la industria petrolera de la República Islámica. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha asegurado que las fuerzas armadas estadounidenses han ejecutado en las últimas horas uno de los bombardeos “más poderosos” de la historia de Oriente Medio, “aniquilando” por completo todos los objetivos militares en la isla iraní de Jarg.

Trump ha explicado que, de momento, ha optado por “no destruir la infraestructura petrolera de la isla”. Pero amenaza con hacerlo si “Irán, o cualquier otro, hace algo que interfiera en el paso libre y seguro de los barcos a través del estrecho de Ormuz”. Jarg, ubicada a 25 kilómetros de la costa iraní, es un enclave estratégico vital para Irán porque concentra la principal terminal petrolera del país y es el mayor punto de carga de crudo para buques petroleros.

”Las fuerzas estadounidenses atacaron con éxito más de 90 objetivos militares iraníes en la ⁠isla de Jark, preservando al mismo tiempo la infraestructura petrolera”, ha afirmado El Mando Central de los Estados Unido.

El ataque destruyó instalaciones de almacenamiento de minas navales, búnkeres de almacenamiento de misiles y múltiples instalaciones militares adicionales, según h informado el ejército estadounidense en una publicación en la red social X.

Irán no muestra signos de capitulación

Con su habitual tono socarrón y amenazante, Trump presumió en su plataforma Truth Social que Irán no pudo hacer nada para defenderse de los ataques estadounidenses. “El ejército iraní, y todos los demás involucrados con este régimen terrorista, harían bien en deponer las armas y salvar lo que queda de su país, ¡que no es mucho!”. Más tarde añadió: “Los medios de comunicación que difunden noticias falsas se niegan a informar sobre el buen desempeño del ejército estadounidense contra Irán, que está totalmente derrotado y busca un acuerdo, ¡pero no un acuerdo que yo aceptaría!”.

Sin embargo, Irán no muestra señales de capitular ni de ceder ante la presión militar estadounidense-israelí. Las fuerzas armadas iraníes respondieron al ataque en Jarg afirmando que cualquier ataque contra la infraestructura petrolera y energética del país provocaría contrataques contra las instalaciones de las compañías petroleras que cooperan con Estados Unidos en la región, según informaron los medios iraníes.

La agencia de noticias semioficial iraní Fars informó, citando fuentes, que se escucharon más de 15 explosiones en la isla durante los ataques estadounidenses. Las fuentes indicaron que las defensas aéreas, una base naval y las instalaciones del aeropuerto fueron alcanzadas, pero no hubo daños en la infraestructura petrolera.

Los mercados estaban atentos a cualquier señal de que los ataques estadounidenses hubieran dañado la compleja red de oleoductos, terminales y tanques de almacenamiento de la isla. Incluso interrupciones menores podrían reducir aún más la oferta global, lo que aumentaría la presión sobre un mercado volátil.

En paralelo, algunas operaciones de carga de petróleo han sido suspendidas en el emirato de Fuyaira, en Emiratos Árabes Unidos, uno de los principales centros de abastecimiento de combustible para barcos de la región, después de que se declarara un incendio el sábado, según dos fuentes del sector.

El fuego se produjo tras la caída de restos durante la interceptación de un dron, aunque no se registraron heridos, según informó la oficina de medios del emirato. Las fuerzas de defensa civil se encuentran gestionando el incidente para contener el incendio.

Las autoridades no han confirmado oficialmente la suspensión de las operaciones. Sin embargo, la agencia Bloomberg informó previamente de que algunas actividades de carga de petróleo en el puerto de Fuyaira, situado fuera del estrecho de Ormuz, fueron interrumpidas tras el ataque con dron y el incendio posterior.

Helena Pelicano Gómez

Colaboradora de La Vanguardia en Oriente Medio. Anteriormente, pasó por la delegación de El Cairo de la Agencia EFE y el Parlamento Europeo

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