
Como es habitual, el Partido Popular ha dado el pistoletazo de salida este domingo al nuevo curso político en la Carballeira de San Justo, en la localidad de Cerdedo-Cotobade (Pontevedra). Es una tradición que remonta a los inicios de Mariano Rajoy al frente del partido a escala nacional. El actual líder de los populares, Alberto Núñez Feijóo, también ha mantenido ese espíritu de arrancar cada septiembre jugando en casa. Este año aún cobraba más importancia después de un verano en el que los incendios han asolado Galicia y han calcinado más de 96.000 hectáreas. Y la apertura del curso en este enclave ha ido en la línea de mantener el hilo argumental con el que los conservadores se fueron el parón veraniego: Feijóo ha instalado al Gobierno de Pedro Sánchez en “el pasado” y lo ve “caduco y que huele a rancio”. En este sentido, cree que el Ejecutivo socialista está en “minutos de descuento” y ha enmarcado estos próximos cuatro meses como “determinantes” para el futuro de España.
Bajo esa idea de que el Gobierno está superado, el máximo dirigente del Partido Popular ha admitido que su formación no puede elegir “cuándo” se producirá el cambio, pero sí el “cómo”. De este modo, ha instado a los suyos a no relajarse e invertir este tiempo en que el efecto de la llegada de sus filas que vislumbra a la Moncloa “se note a los primeros meses de llegar”. En este sentido, ha contrapuesto su proyecto al de un PSOE que ha introducido a España en el “bucle de la incompetencia e indecencia”.
Feijóo, que ha ahondado en el hecho de que este es un Gobierno “que ya no está ni en prórroga”, ha arremetido contra Sánchez por liderar un Ejecutivo que, a su juicio, “escapa de sus responsabilidades”. De hecho, el mandatario popular ha sostenido que los fuegos que han afectado gravemente al país este verano han puesto en evidencia que el Gobierno comienza el curso “peor que cuando acabó” el anterior. Según ha argüido, son culpables de que “se hable de España como un estado fallido aquellos que usan las desgracias y a las comunidades para sacudirse la responsabilidad”. “Y no somos un estado fallido, España tiene un Gobierno central fallido”, ha rematado.
A diferencia de las comunidades autónomas, a las que ha aplaudido por su gestión y por su capacidad de coordinarse entre ellas y ofrecer ayuda “sin necesidad de que ningún presidente se lo pidiera a otro ni de arrastrar los pies”, el presidente del PP ha visto un Gobierno que “ante cualquier desgracia se pone de perfil”: “Ya está bien. La culpa siempre es de otros, las soluciones siempre las tienen que buscar otros. La culpa de lo que pasa en España es o del PP, o de las comunidades del PP, o de un tal Feijóo”. Por ello, considera que se echa en falta un Ejecutivo “más preparado por perder los montes y bosques que por perder el relato”.
El tono crítico, pues, augura un arranque de curso en el que la bronca y la crispación seguirán planeando en el ambiente. Aún sobre la crisis de los fuegos, el político conservador ha criticado que el presidente de España “no está para que los problemas le resbalen”, sino que los asuma con “liderazgo, decisión y humildad”.
“España no puede reconocerse en un Gobierno que tiene todo de Sánchez, buena parte de los independentistas y muy poco de los españoles”, afirma Feijóo
Con esta afirmación, lo que Feijóo ha querido señalar es que, si él alcanza la jefatura del Ejecutivo, “ocurra lo que ocurra en cualquier lugar de España será mi competencia” porque “los recursos del Estado no están para ser mendigados, sino para ponerse a disposición de los españoles”. Incluso ha apuntado que asumiría el mando “cuando crea que una comunidad no tiene capacidad suficiente ante una catástrofe”. Eso sí, ninguna de las autonomías afectada por los fuegos ha solicitado el nivel 3 de emergencia.
Esta misma semana, Feijóo presentó un documento con 50 iniciativas contra incendios, con lo que tomó distancia y desdeñó la posibilidad de acordar el Pacto de Estado que quiere lanzar el Gobierno contra la emergencia climática. Las posibilidades de un entendimiento entre socialistas y populares en este eje son remotas. Y hoy lo ha vuelto a dejar claro Feijóo, que ha achacado al Gabinete de Sánchez que “frivolice” con las causas humanas de los fuegos. El gallego ha indicado que hay que abordar “todas las causas”, las que implican a las personas y las naturales. En este punto ha vuelto a pedir al Gobierno que no examine la situación “desde el fanatismo ideológico”, ámbito que cree que “en buena medida es causa de los incendios forestales”, expresión que se acerca a los términos de Vox.
El jefe de la oposición pone el foco en la cuestión migratoria e insta al Ejecutivo a mandar a la Policía a las fronteras
Más allá de esta cuestión, el presidente de la formación popular ha puesto el foco en la migración, materia en la que ha elevado su planteamiento. En su opinión, esta es una de las carpetas por las que España “ha dejado de funcionar”. El jefe de la oposición ha aseverado que la inmigración irregular “se desborda sin que el Gobierno haga nada razonable para evitarlo”, aspecto en el que además se encadena “disparate tras disparate”. “No tienen política migratoria, y eso conlleva a miles de personas que pierden su vida en el mar”, ha proseguido.
A renglón seguido, ha hecho referencia a la polémica por la distribución de los menores migrantes contra la que el PP ha alzado la voz. Para Alberto Núñez Feijóo, resulta incomprensible que “el Gobierno amenace a los presidentes con mandar a la Policía si no cumplen lo que les manda”. En esta línea, se ha preguntado “cómo puede mandar la Policía a las comunidades si la tiene que mandar a las fronteras para asegurar la seguridad de los españoles”.

Alberto Núñez Feijóo, acompañado por Miguel Tellado, Juanma Moreno y Alfonso Rueda (a su derecha), y por Paula Prado y Luis López (a su izquierda).
Ante este compendio de “agravios”, Feijóo ha insistido en tocar las campanas de fin de ciclo socialista porque “España no puede reconocerse en un Gobierno que tiene todo de Sánchez, buena parte de los independentistas y muy poco de los españoles”. A la suma de “corruptelas, escándalos y atropellos a la nación”, que transita en una “competición de insolidaridad y egoísmo”, el cabeza de filas del PP ha conjurado a los suyos para estar listos en la “cometida del cambio de raíz que necesita España”.
El dirigente del PP recalca que derogará aquellas leyes que “huelen a división, firvolidad y sectarismo”
Como viene advirtiendo desde hace meses, ello no pasa por “gestionar los escombros del sanchismo”, sino que se trata de “reparar y preparar a España”. Esto es, según ha referenciado, una recuperación de la “esperanza” y del “lugar que España debe tener en el mundo”. Los ingredientes, a su entender, son la derogación de leyes que “huelan a división, frivolidad, sectarismo” y una reforma profunda para “encontrar soluciones a problemas estructurales que tenemos”. Es, en otras palabras, la transición de un “proyecto de supervivencia política y judicial” de Pedro Sánchez a un “cambio de valores” que “limpie el buen nombre de la política que ha manchado este Gobierno”.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo (d), el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda (c), y el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno (i), en el cierre del acto.
Feijóo, arropado por Juanma Moreno y Alfonso Rueda
En esta apertura del nuevo curso político, Alberto Núñez Feijóo ha estado flanqueado por el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, y su homólogo en la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. Es habitual que, además del dirigente gallego, asista algún otro mandatario autonómico para arropar al líder en el ámbito nacional. En 2024, fue Carlos Mazón quien acudió a este feudo en el que el PP pone en marcha los motores para un septiembre que se presenta intenso.