

El equipo de Alberto Núñez Feijóo ha tomado las riendas de la negociación para lograr desbloquear el acuerdo con Vox en Extremadura y Aragón y conseguir la investidura de María Guardiola y Jorge Azcón, respectivamente. Para ello, ha diseñado un decálogo de medidas que dibujan su campo de juego para la negociación y plantea un acuerdo que permita la aprobación de los presupuestos durante los cuatro años de legislatura en cada autonomía.
Entre los puntos del decálogo, aparecen las líneas prioritarias de acuerdo para el PP. En este sentido, en varios guiños a Vox, los populares contemplan una bajada de impuestos y el rechazo a las políticas climáticas “que destruyen empleo, encarecen la energía y expulsan a la industria”. El documento, al que ha tenido acceso La Vanguardia, también incorpora una carpeta sobre vivienda.
En este sentido, el PP plantea impulsar un shock de oferta con “más suelo, menos burocracia urbanística, plazos más cortos y movilización del suelo público disponible” y más facilidades de acceso de los jóvenes a la propiedad con las herramientas fiscales a nuestro alcance.
Asimismo, el documento también recoge medidas contra la ocupación ilegal de viviendas: se plantea desalojo exprés, empadronamiento nulo en viviendas ocupadas y seguridad jurídica plena para propietarios e inquilinos. Además, se rechaza perpetuar “un sistema de subsidios en el que la gente trabaje para sostener a quien haya demostrado que no quiere hacerlo”.
Los populares también incluyen el rechazo a la inmigración irregular, que “ha alcanzado niveles intolerables”, y apuestan por situar “la natalidad en el centro de la agenda política”. En este punto, también se hace énfasis sobre ”la preocupación por el deterioro de la seguridad ciudadana”: “Nos comprometemos a la máxima coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y a exigir al Gobierno una respuesta penal a la altura”.
El PP también apuesta por un sistema educativo “exigente” y defiende la sanidad pública como “uno de los pilares esenciales del bienestar compartido y una competencia clave de las comunidades autónomas”, con lo que se compromete a reforzar la planificación de profesionales sanitarios, ampliar las plantillas allí donde más falta hacen y aliviar la sobrecarga que hoy soportan los equipos, especialmente en Atención Primaria.
Además, en el documento, el PP apuesta por la defensa de la unidad nacional de España, pero también por “el respeto a la ley”, lo que “incluye el acatamiento del reparto competencial”. El PP quiere lanzar así este aviso a Vox ya que el partido de Feijóo interpreta que Santiago Abascal hace exigencias sobre temas de competencia estatal.
Finalmente, el PP también pide unidad y estabilidad en los acuerdos de gobierno con Vox. “En cualquier acuerdo, las formaciones comprenden que los gobiernos responden solidaria y colegiadamente por las decisiones y su aplicación presupuestaria, con independencia de las responsabilidades ejecutivas de cada uno”, señala el documento. “Asimismo, los acuerdos deben asegurar la estabilidad institucional”, añaden los populares, quienes defienden que “la buena voluntad debe concretarse tanto en el compromiso de aprobación de cuatro presupuestos como en el establecimiento de un método de seguimiento que garantice el cumplimiento del pacto”.
