

El PP ha despedido este viernes la campaña electoral de Castilla y León con llamamientos a la movilización. Alberto Núñez Feijóo, que se ha volcado y ha pisado todas las provincias de la autonomía y más de 30 municipios (este viernes mismo ha hecho 240 kilómetros y ha pasado por León, Zamora y Valladolid), ha acentuado todavía más, si cabe, las apelaciones al voto útil frente a Vox tras el rechazo del partido de Santiago Abascal a la investidura de María Guardiola en Extremadura. La idea del PP es tratar de apelar al pragmatismo en la derecha para concentrar el voto en Alfonso Fernández Mañueco y lograr una victoria “contundente” que dé “otro empujón” para desbancar a Pedro Sánchez de la Moncloa y permita evitar una ardua negociación postelectoral con la extrema derecha.
“Si el resultado es confuso y hay bloqueo en Castilla y León, Sánchez estará encantado. Si el resultado es inapelable, Sánchez estará preocupado”, ha dicho el líder del PP, en el acto de cierre de campaña en Valladolid, donde acudió a arropar a Mañueco. “Si estáis molestos y enfadados, votad al PP. Con nosotros, hay cambio. Con ellos, hay bloqueo”, ha añadido Feijóo, haciendo referencia a Vox.
El líder del PP ha multiplicado su presencia en la autonomía: ha pisado todas las autonomías
La campaña electoral ha cerrado con la incógnita de conocer cuál va a ser el resultado de este domingo. Las cosas están muy abiertas, aunque, en las filas populares hay optimismo, tal y como lo han reflejado las palabras del propio Feijóo. “Nos va a ir bien el domingo porque hemos hecho una buena campaña y la gente sabe que nuestro único compromiso es con Castilla y León”, ha afirmado, aunque ha abogado por maximizar la movilización y ha pedido animar a la gente a votar hasta “el último minuto”. “Tenemos que transformar toda la ilusión que nos hemos encontrado en votos. Tenemos que llenar las urnas el domingo”, ha añadido.
La campaña electoral ha estado muy marcada por las relaciones entre el PP y Vox: sobre todo, tras la fallida investidura de Guardiola en Extremadura por el rechazo del partido de Abascal. De hecho, ese “no” de Vox a Guardiola ha marcado un punto de inflexión en el tono de Feijóo y, desde entonces, ha sido más contundente frente a Abascal en la campaña electoral. El líder del PP ha pasado ya a citar expresamente a Vox casi en cada acto de campaña, partido al que ha acusado de pedir el voto “para bloquear”. El propio Feijóo, además, ha reivindicado su trayectoria, en la que ha vencido siempre a socialistas e independentistas en Galicia (desde 2009 a 2021), en su pugna con Vox por el voto “patriótico”.
“Que alguien que dice que hay que echar a Sánchez pida el voto para no dejar gobernar al PP después de ganar no lo había visto en mi vida”, ha señalado Feijóo. “Espero que les vaya mal porque Castilla y León merece respeto y no merece ser víctima de los juegos e irresponsabilidad de nadie”, ha añadido.
Mañueco ganó las elecciones en 2022 con el 31% de los votos y ello le obligó a necesitar el apoyo de Vox. Ahora, Feijóo apunta al objetivo de tratar de movilizar al votante del PP al máximo para intentar alcanzar el 41% de voto logrado en las elecciones generales de 2023 o el 44% de las europeas de 2024.
El líder del PP ha insistido en el mensaje de la necesidad de que su partido logre una mayoría amplia porque, de ese escenario, dependerá la “estabilidad o inestabilidad” del próximo gobierno de la Junta de Castilla y León. En este sentido, Feijóo ha erigido al PP en el único partido que pide el voto “para gobernar” frente a un Vox que lo pide para “bloquear”; el PSOE, para “salvar a Sánchez”; y, Sumar para “no desaparecer”. Tanto Mañueco como Feijóo han hecho énfasis en la capacidad de gestión del PP, haciendo un balance positivo en materia de educación, sanidad o dependencia, ámbitos clave por el buen desempeño de la autonomía, según los indicadores.
