
Foment del Treball ha rechazado este martes la convocatoria de huelga general anunciada por los sindicatos para reclamar cambios en materia de vivienda y ha considerado “incomprensible” que se traslade a empresas y trabajadores el coste de una protesta que, a su juicio, tiene como destinatarios al Gobierno y a los grupos parlamentarios.
La patronal catalana se ha alineado así con la posición expresada por CEOE y ha defendido que las reivindicaciones planteadas corresponden a las administraciones y al poder legislativo, que son quienes tienen capacidad para impulsar los cambios reclamados.
Foment considera por ello que la huelga convierte “a las empresas, los trabajadores y el conjunto de la actividad económica en víctimas” de una medida de presión que no tiene en el ámbito empresarial a su destinatario.
La organización empresarial ha calificado además la convocatoria de “aún más inoportuna” por producirse en un contexto de elevada incertidumbre internacional y de mayores exigencias para la competitividad de las empresas.
“Añadir nuevas disrupciones a la economía no contribuye a generar la estabilidad y la confianza que necesitan empresas y ciudadanos”, ha advertido la patronal.
La huelga “no resolverá el problema de la vivienda”, según Pimec
Por su parte, el secretario general de Pimec, Josep Ginesta, ha defendido que la huelga general “no resolverá el problema de la vivienda” y ha reclamado una respuesta conjunta de administraciones y agentes económicos. “Entre todos, y probablemente porque no se han hecho muchas cosas los últimos años, nos tenemos que poner de acuerdo y debemos trabajar conjuntamente para resolverlo”, ha señalado.
Ginesta ha subrayado su respeto al “legítimo derecho de huelga”, aunque ha advertido de que la falta de seguridad jurídica “dificulta la oferta” de vivienda. También ha pedido que la convocatoria de elecciones generales “no limite, no frene” la capacidad del resto de administraciones para adoptar medidas.
