El plan Auto+, el nuevo esquema de ayudas para la compra de coches electrificados, dará hasta 4.500 euros a los solicitantes, que se conseguirán en caso de que el vehículo sea eléctrico puro, fabricado en la Unión Europea -tanto el vehículo como una parte de la batería- y con un coste menor a los 35.000 euros.
Y es que el plan condiciona la ayuda en función de la motorización, su precio y la cadena de montaje, según ha anunciado este martes el Ministerio de Industria. La medida, dotada con 400 millones de euros, tiene que pasar aún por un Consejo de Ministros y publicarse sus bases para tener total vigencia, aunque tendrá efecto retroactivo a las compras hechas desde el 1 de enero. Otro de los grandes cambios es la desaparición del achatarramiento, que daba la posibilidad de una ayuda de hasta 7.000 euros.
El sector aplaude conocer los detalles, pero piden que la norma se apruebe y publique cuanto antes, tras más de un mes sin apoyos después de caducar el Moves III el 31 de diciembre. Como hasta ahora, los concesionarios además harán un descuento “de al menos 1.000 euros” sobre el precio de venta.
Motor, origen y precio definirán la ayuda
La ayuda se calcula basándose en el concepto “EEE”: Eléctrico, Económico y Europeo. Para vehículos como turismos o SUV, que entran en la categoría M1, se llegará al 100% de la ayuda, es decir 4.500 euros, si entra en varios parámetros que se van sumando.
Primero importará la motorización. El vehículo tendrá que tener etiqueta CERO y ser nuevo o tener su primera matriculación igual o posterior al 1 de enero del 2025 -por ejemplo, en los de ocasión-. Si el coche es eléctrico puro (BEV) o un eléctrico de célula de combustible (FCEV), optará al 50% de la ayuda. Si es un híbrido enchufable o un eléctrico de autonomía extendida (EREV) optará al 25%.
Luego habrá que sumar el factor del precio: si cuesta menos de 35.000 euros se opta a otro 25% de la ayuda, y si cuesta más de 35.000, a un 15%. El precio máximo se mantiene en los 45.000 euros, siempre partiendo del “precio en factura, sin impuestos y después de realizar descuentos comerciales”.
Por último, importará su origen. Si su “montaje y terminación final previa a la comercialización” se ha realizado en una fábrica de la UE se le asignará otro 15%, y si además una parte de la fabricación de la batería se ha hecho en la UE optarán a un 10% adicional. Al menos debe darse el ensamblaje de los battery packs. La lógica, explica Industria, es “favorecer la producción europea y española de vehículos”.
Así, un eléctrico puro de menos de 35.000 euros y fabricación europea del coche y la batería optará al 100% de los 4.500 euros máximos de la ayuda. En el lado contrario, un híbrido enchufable fabricado en Asia que cueste más de 35.000 euros puede quedarse en solo un 40%, el equivalente a 1.800 euros. En cualquier caso, un beneficiario solo podrá comprar un vehículo bajo el paraguas del programa.
Sigue pendiente de ir a un Consejo de Ministros
El esquema se aprobó este lunes en la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos (CDGAE), paso previo al Consejo de Ministros, donde no ha entrado hoy. Es decir, pasado más de un mes desde su anuncio, todavía no entrará en vigor. Como sea, tendrá efecto retroactivo a 1 de enero, una vez se publique la convocatoria.
“Contar con información oficial era necesario, hasta ahora no teníamos certeza. La falta de concreción ha tenido un efecto en el mes de enero, donde los pedidos se han frenado”, señala Joan Blancafort, secretario general de la patronal catalana de distribuidores Fecavem. “Ahora esperamos que el mercado se reinstaure y recupere su dinámica natural”, añade. El sector reclama que la norma se apruebe y publique lo antes posible. “Se ha demostrado que las ayudas han sido claves en la progresión de las ventas de los vehículos con enchufe”, mencionan en Anfac, que agrupa a los fabricantes.
Desde Ganvam, patronal de distribuidores, lamentan que el nuevo plan elimine el achatarramiento que sí existía antes y que daba acceso a ayudas de hasta 7.000 euros. Y advierten que “la entrada en vigor no parece que vaya a ser inmediata: ahora se iniciará la tramitación administrativa para publicar las bases y la convocatoria”.
Más allá de los vehículos familiares, en el caso de furgonetas (las que entren en la categoría N1), la ayuda llegará a los 5.000 euros, sin límite de precio del vehículo. Para motocicletas, la ayuda llegará a los 1.500 euros, con un límite de precio de 10.000 euros para las categorías L3e, L4e y L5e, con los cuatriciclos de las L6e y L7e sin límite de coste.
