Como acostumbra a pasar en episodios sísmicos de gran envergadura, decenas de réplicas se han sentido en las horas posteriores al doble seísmo que golpeó el centro norte de Venezuela el miércoles. A diferencia de los terremotos que causaron la gran catástrofe que azota el país y fueron catalogados con una magnitud de 7,2 y 7,5; la mayoría de los movimientos detectados entre el jueves y el viernes son de magnitud baja, según el balance oficial.
La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis) detectó al menos 86 réplicas en las 36 horas posteriores al doble seísmo, la mayoría localizadas en los estados La Guaira, Yaracuy y Aragua, y varios de ellos en el mar. De todas ellas, solo tres superaron los 4,0 grados de magnitud. Así, Funvisis informó de dos seísmos de magnitud 4,5 registrados a las 01.48 horas en Venezuela del jueves al oeste de Naiguata (La Guaira) y una profundidad de 7,0 kilómetros; y a las 00.19 horas de este viernes, con epicentro a 30 kilómetros al noreste de San Felipe (Yaracuay) y una profundidad de 9,2 kilómetros.

Estas réplicas se suman a otros movimientos detectados en las últimas horas dentro de la misma secuencia. Funvisis registró también un terremoto de magnitud 4,0 a las 15.14 horas del jueves (hora local), con epicentro a 27 kilómetros al este de Bachaquero, en el estado occidental de Zulia y alejado del epicentro del miércoles, y una profundidad de 5 kilómetros.
Además, Funvisis siguió notificando réplicas durante la madrugada del viernes, con movimientos de magnitudes entre los 2,1 y los 3,5 grados, lo que confirma que la secuencia sísmica continúa activa.
La vigilancia se centra ahora en la evolución de estos temblores y en el posible impacto que puedan tener sobre zonas urbanas ya afectadas, según Funvisis. Los movimientos de magnitud 4 o superior pueden sentirse con claridad cerca del epicentro y, aunque no equivalen a un nuevo gran terremoto, sí pueden agravar daños previos en edificios y infraestructuras que hayan quedado debilitadas.
Sobre la posibilidad de nuevas réplicas, el director de la Red Sísmica Nacional del Instituto Geográfico Nacional (IGN) de España, Juan Vicente Cantavella, consultado por Servimedia, recuerda que, si bien no se pueden predecir los terremotos, estadísticamente existe alrededor de un 20 % de probabilidad de que ocurra alguna réplica por encima de magnitud 6. Por tanto, no es descartable que se produzca un nuevo temblor significativo, si bien la mayoría serán de menor intensidad.
La zona afectada es altamente sísmica porque está situada al borde activo entre las placas tectónicas Caribe y Sudamericana, donde “los terremotos suelen ser superficiales y con epicentro en tierra”, lo que “incrementa su peligrosidad”, según explica Cantavella. Históricamente ya se habían registrado allí terremotos fuertes -como uno de magnitud 7,7 en 1900, otro de 7,0 en 1929, el de 6,7 del 1967 (con 274 muertos) y el de 6,9 del 1997, entre otros -, por lo que un evento así “puede volver a suceder en cualquier momento”, concluyó.
Según indica Lucía Lozano, sismóloga de la Red Sísmica Nacional española, las réplicas forman parte del proceso de reajuste de la falla tras el deslizamiento principal. Estos movimientos posteriores “pueden prolongarse durante días, semanas, meses o incluso años después de un terremoto muy grande” – apunta a la agencia Efe- aunque tienden a disminuir en frecuencia con el paso del tiempo.

