
El president de la Generalitat, Salvador Illa, ha descartado completamente la posibilidad de llevar a cabo cambios en el Govern como consecuencia de las crisis que han tenido lugar durante el mes que ha estado convaleciente. Ni cesar a la consellera de Territori, Sílvia Paneque, por la gestión de la crisis de Rodalies; ni remodelar este departamento, que tiene en su haber muchas de las prioridades de la legislatura (movilidad, vivienda y transición ecológica), ni tampoco someterse a una cuestión de confianza como le ha reclamado el principal partido de la oposición.
Por el contrario, el president ha reafirmado su confianza en Paneque y en el resto de su equipo, así como en todos los consellers del Ejecutivo y no siente que la confianza que le otorgó la Cámara catalana tras las últimas elecciones esté en entredicho pese a haber transitado por el mes más complicado de lo que llevamos de mandato.
En la primera entrevista institucional en la televisión pública catalana después de retomar su actividad una vez superada la convalecencia por una osteomelitis púbica, el president se ha referido a muchos de los asuntos que han generado estas crisis, y que siguen sobre la mesa, como Rodalies, la gestión de la emergencia por los vendavales de la semana pasada y las huelgas de profesores y de médicos. Y también ha comentado la relación que mantiene con los aliados de investidura, ERC y Comuns, con los que aspira a aprobar los nuevos presupuestos,
“Es momento de buscar soluciones, de mirar hacia delante y de acelerar el traspaso de Rodalies”
El president ha querido dejar atrás estas semanas difíciles en que ha tenido que delegar las funciones en el conseller de Presidència, Albert Dalmau, para señalar que “es momento de buscar soluciones, de mirar hacia delante y de acelerar el traspaso de Rodalies”. A su juicio, el Govern “ha cogido el toro por los cuernos” durante su ausencia y Paneque “ha dado la cara” y ha estado al frente de las dificultades que ha presentado la movilidad. Unas dificultades que ha achacado a años de desinversión agravados por los problemas generados por una meteorología muy adversa.
Paneque ha hecho “una buena gestión en todas las carpetas” sobre las que tiene competencias, ha defendido, a pesar de la reprobación aprobada por el Parlament con el voto favorable de ERC. Tampoco ve pertinente la propuesta de Comuns de aligerar las responsabilidades que pesan sobre la consellera. Illa ha afirmado que tiene las “ideas claras” al respecto y que no piensa cesar a Paneque ni dividir su departamento, aunque sí ha abierto la puerta a “reforzar” la conselleria si fuera necesario, sin ahondar más allá.
El Govern “ha cogido el toro por los cuernos” y Paneque “ha dado la cara”
El president se ha preguntado “de qué sirve” que los grupos parlamentarios hayan optado por reprobar a Paneque y ha señalado que él podría reprochar lo hecho en el pasado en Rodalies, cosa que prefiere no hacer. Y en cuanto a la cuestión de confianza que le han solicitado los posconvergentes, Illa ha sido taxativo: “Es una decisión que debo tomar yo y no siento que la confianza de la cámara esté en entredicho”.
Sobre las indicaciones de Protección Civil por el temporal de viento de la semana pasada, criticadas desde algunos territorios y sectores, Illa ha defendido que con las previsiones de los expertos que tenían sobre la mesa era necesario enviar una alerta general para toda Catalunya. “Si no hubiéramos tomado las medidas que tomamos habríamos lamentado muchos más daños personales”, ha avisado.
Cuestión de confianza
“Es una decisión que debo tomar yo y no siento que la confianza de la cámara esté en entredicho”
En relación a las críticas por los incentivos para mejorar la gestión de las incapacidades temporales introducidos por la conselleria de Salud, ha garantizado que “el único criterio para decidir si una persona debe recibir el alta es el criterio médico”, y ha subrayado que las bajas y altas se darán solo bajo estrictos criterios médicos.
También se ha mostrado abierto a negociar con los profesores, después de la huelga de la semana pasada, para mejorar sus condiciones económicas y profesionales “desde el realismo”, y ha asegurado que tratan a todos los servidores públicos por igual, tras el malestar expresado por los docentes por la subidas salariales anunciadas a los Mossos d’Esquadra.
“¡Basta de anticatalanismo!”
Illa también se ha referido a los presupuestos, sobre los que ha mostrado extremadamente prudente, sobre todo en lo que concierne a la posibilidad de contar con los republicanos, pero ha defendido el acuerdo de financiación presentado por el Gobierno.
Ha sido a la hora de comentar la situación política española, tras los comicios de Extremadura y Aragón cuando ha expresado su protesta por la deriva anticatalanista que ha observado en sendas campañas electorales. “¡Basta de anticatalanismo!”, ha exigido.
El debate sobre el burka y el niqab, “artificial”
Illa también ha comentado el debate sobre el burka y el niqab abierto en el Congreso de los Diputados, a través de sendas propuestas de Vox -rechazada- y de Junts. El president cree que se ha creado un “debate artificial”. Aunque a él no le gustan estas prendas, ha opinado que esta no es “una cuestión central de preocupación de la ciudadanía”, por lo que advierte “una intencionalidad política” en el debate. De hecho, ha recordado que la Constitución ampara el derecho de libertad de religión, pero ha insistido en que es “degradante para las personas”.

