
Israel informó el miércoles de que dos de sus soldados murieron en el sur de Líbano mientras llevaban a cabo una operación de seguridad. Estas son las primeras pérdidas que sufre el ejército israelí desde la entrada en vigor de la frágil tregua pactada con Hizbulah el pasado junio, y coinciden con una nueva ronda de negociaciones entre Israel y Líbano en Roma.
Según fuentes militares, los dos uniformados murieron en una explosión en un edificio en Majdal Zoun, en el distrito de Tiro. Otros cuatro soldados resultaron heridos.
El ejército israelí calificó inicialmente el incidente como “una flagrante violación del alto el fuego” por parte de Hizbulah, y ayer lanzó una serie de ataques en varios municipios del sur libanés como represalia. Esta ofensiva se habría saldado con la muerte de una persona y una veintena de heridos, según datos del Ministerio de Salud de Líbano.
Sin embargo, esta mañana, en un mensaje de pésame a los familiares de los soldados fallecidos publicado en X, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, evitó referirse a Hizbulah o a la violación de la tregua, lo que sugiere que Israel no busca una escalada.
Las muertes de los soldados se produjeron un día después de que arrancara en Roma la séptima ronda de negociaciones entre Israel y Líbano, lideradas por Estados Unidos, con el objetivo de avanzar en la aplicación del marco de seguridad firmado en junio para rebajar la tensión en el sur libanés.
Beirut insiste en una retirada israelí por fases, pero Israel ha declarado una zona de amortiguación donde sus tropas siguen operando bajo el pretexto de erradicar la amenaza de Hizbulah, la milicia libanesa respaldada por Irán.
El actual conflicto entre Israel y Hizbulah estalló el pasado 2 de marzo, cuando el grupo islamista lanzó cohetes a través de la frontera como respuesta la ofensiva de Estados Unidos e Israel sobre Irán. Desde entonces, más de 4.000 libaneses han muerto a causa de los bombardeos, incluidos numerosos civiles. En el lado israelí han muerto cerca de 40 soldados y tres civiles.
Las negociaciones que ahora tienen lugar en Roma deberían ayudar a poner fin a esta crisis. Las conversaciones se centran en la puesta en marcha de las llamadas “zonas piloto”, donde las fuerzas israelíes se retirarían y el ejército libanés tomaría el control. La implementación de este plan comenzó el mes pasado con una zona piloto inicial en un área que no estaba ocupada por Israel pero que previamente había sido atacada por su ejército. Cuando las tropas libanesas se hicieron con el control del lugar, algunos civiles regresaron, aunque muchos acabaron yéndose de nuevo porque sus casas habían quedado reducidas a escombros.
