El regulador de la competencia italiano, la AGCM, ha impuesto este martes una multa de 255 millones de euros a Ryanair por “abuso de posición dominante” al obstaculizar la distribución de sus billetes a las agencias de viajes, lo que las ha perjudicado. El organismo estima que la aerolínea ha incurrido en este abuso al menos entre el 2023 y el 2025. Al ser la compañía líder en el mercado italiano, con una cuota de entre el 38% y el 40% de los pasajeros transportados, es un actor clave para el desarrollo del negocio de las agencias, entiende. La aerolínea no tardó en anunciar que recurrirá. A la vez calificó de “bizarra” e “infundada” la decisión, con una “multa absurda”.
La sanción llega tras una “exhaustiva investigación” que ha determinado que Ryanair aplicó una “compleja estrategia para bloquear, obstaculizar, dificultar o hacer económica o técnicamente onerosa la compra de vuelos” en su página web por parte de agencias de viajes.

Fruto de esta investigación, la autoridad ha constatado que la compañía comenzó a estudiar a finales del 2022 una serie de medidas para poner trabas a las agencias, que se implementaron a partir del 2023 con acciones “cada vez más intensas”. Primero introdujo procedimientos de reconocimiento facial dirigidos únicamente a usuarios con billetes adquiridos a través de agencias en su web y posteriormente bloqueó de forma total o intermitente los intentos de reserva realizados por estas en su plataforma. También impuso a las agencias online la obligación de firmar acuerdos para poder distribuir sus billetes, exigencia que más tarde extendió a las físicas, “con condiciones que limitaban la posibilidad de ofrecer vuelos de Ryanair combinados con otros servicios”.
Todo ello, según la AGCM, “ha obstaculizado las ventas de las agencias” y ha perjudicado su capacidad para adquirir vuelos de la aerolínea y combinarlos con otros servicios, “reduciendo la competencia ejercida por las propias agencias y la calidad de los servicios. En un comunicado, Ryanair explica que comparte sus tarifas aéreas con las agencias, pero excluye las tarifas promocionales. Asegura que la autoridad de la competencia ha “manipulado” cálculos para “ignorar” que no tiene una cuota dominante, que cifra en poco más del 30%.
La compañía afirma asimismo que la autoridad “pretende ignorar y anular” una sentencia previa en Milán donde se declaró que su modelo de distribución directa, a través de su página web, beneficia a los consumidores. “La sentencia y la multa están jurídicamente infundadas y serán revocadas en apelación”, apuntaron desde la compañía.
