
Esta entrevista se desarrolla en dos partes. La primera tiene lugar a través de una videoconferencia entre Barcelona y el Palacio de Viana, la sede del ministerio de Exteriores en Madrid. La segunda parte se desarrolla a más distancia, entre Barcelona y Copenhague, donde tiene lugar la cumbre informal de ministros de exteriores de la Unión Europea a la que asiste el protagonista de la conversación, el ministro José Manuel Albares.
Europa
“Este es un momento en el que tiene que dar un salto en su autonomía y en su soberanía”
Empecemos por el final. Acaba de terminar la reunión de Copenhague. ¿Cuál es su conclusión de esta cumbre informal?
Europa tiene que hacer frente a dos guerras que amenazan su seguridad y sus intereses pero también su alma y sus valores. España ha presentado un plan de acción de la UE frente a la inhumana guerra en Gaza. Cada vez más Estados se suman a nuestra posición. Los 27 hemos rechazado que la delegación Palestina no pueda acudir a la ONU. En Ucrania el apoyo español a su libertad es constante. Las próximas semanas serán críticas para Europa, la Unión europea tiene que hacer todo lo que esté en su mano para proteger sus intereses y su alma, pero sobre todo, la vida de tantos inocentes, frente a ambas guerras. Las palabras ya no bastan, por eso España ya solo plantea medidas.
Usted ha participado hoy en esta cumbre de ministros de la Unión, pero lo cierto es que Europa, el mundo en realidad, ha cambiado y en este nuevo contexto da la impresión de que España ya no juega el papel de antaño. Parece algo desplazada del núcleo decisivo en el que el presidente, Pedro Sánchez, en los últimos años, había tenido un papel mucho más relevante.
España nunca ha tenido tanto peso internacional como ahora. Por primera vez en la historia tiene una política exterior global que va desde Washington hasta Pekín, que lidera claramente iniciativas dentro de la Unión Europea con coherencia en todas las crisis globales. Somos absolutamente vitales en Ucrania y lo hemos sido desde el primer momento. El inicio de las negociaciones de adhesión de Ucrania a la Unión Europea se produjeron precisamente bajo la presidencia española de la Unión Europea. Otro tanto ocurre en Gaza donde cada vez más países se están sumando a la posición española a esa oleada de reconocimiento que iniciamos nosotros junto con Irlanda, Eslovenia, Noruega. Ahora otros países han anunciado que van a seguir ese camino. Francia, Portugal por citar algunos de ellos. También fuera de la Unión Europea, como Canadá o el Reino Unido. Es muy importante señalar esto: nunca ha tenido en su historia, y cito simplemente los últimos tres o cuatro años de este gobierno, nunca ha tenido España en la historia tantas reuniones internacionales en las que confían en nosotros nuestros socios internacionales.
Europa
”Todo el proyecto europeo, que es un proyecto de paz es una pieza a batir”
No obstante, insisto Ministro, en las últimas y relevantes reuniones sobre la negociación de los aranceles impuestos por la administración Trump o sobre el futuro de Ucrania, la presidencia española no estaba en esa mesa.
Mire, la influencia internacional de un país no se mide por una foto. En ocasiones el precio a pagar por aparecer en alguna foto es precisamente no influir, callar, ser uno más. Y desde luego España tiene en estos momentos una política exterior que tiene voz propia en todas las crisis y decimos lo mismo con los mismos principios en Ucrania que en Gaza. Ahí está la participación de España en favor de la paz, en favor de las Naciones Unidas. Eso es lo que busca nuestra política exterior y en estos momentos en los que el mundo se está transformando enormemente, precisamente lo que necesitamos en España y también en la Unión Europea, es una voz que siga firme con nuestros valores, que defienda nuestros intereses, los intereses de España y los intereses de Europa y no como ocurría en otros tiempos en la política exterior de España: la ausencia total o el seguidismo de otros.

(El ex ministro de Exteriores danés, José Manuel Albares y la comisaria Kaja Jallas ayer en CopenhaguenT
Usted subraya la coherencia de la diplomacia española pero ¿se sienten hoy por hoy representados por la Presidenta de la Comisión Europea en todas las negociaciones que están en curso en los diversos frentes abiertos?
Este es un momento en el que Europa tiene que dar un salto en su autonomía y en su soberanía, en que Europa tiene que afirmarse y tiene que proteger y por lo tanto desarrollar aspectos de su propia política comunitaria. Porque esa es la forma de defender a nuestros ciudadanos, a los españoles y a los europeos y también de proyectarnos en el mundo con los valores que ellos quieren, que son valores de paz, de democracia, de solidaridad. Y esos es lo que vamos a hacer y vamos a seguir haciéndolo. Vamos a trabajar conjuntamente con la Comisión Europea en todo lo que refuerce a Europa y para que refuerce a Europa. Yo en estos días he asistido a una reunión de ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea en Copenhague bajo presidencia danesa y ahí he propuesto un plan de acción para Palestina. Un plan que incluya todo aquello que Europa debe defender. Parar la guerra, romper el bloqueo de hambruna inducida de Israel que pone en peligro a miles de palestinos, incluidos niños, niñas, bebés. Que sigamos ampliando la lista de sancionados por parte de la Unión Europea de todos aquellos que quieren malograr lo que todos sabemos que va a dar paz y estabilidad a Oriente Medio, que es la solución de dos Estados.
Conflicto con Palestina
“Europa no puede mantener su relación con Israel como si nada ocurriera”
En consecuencia ¿España es partidaria de la suspensión del acuerdo comercial europeo con Israel?
Totalmente. Nosotros, y yo lo he señalado en este consejo de Asuntos Exteriores en Copenhague, Europa, la Unión Europea tiene que suspender el acuerdo de asociación con Israel por un motivo muy sencillo: Este acuerdo de asociación tiene un artículo dos que indica que la relación entre la Unión Europea y Israel se basa en el respeto de los derechos humanos. Y hay un informe de la Comisión Europea que dice que hay violaciones flagrantes por parte de Israel en Gaza de los derechos humanos. Por lo tanto, mientras dure la guerra, mientras dure la violación de los derechos humanos en Gaza, no podemos seguir como hasta ahora con una relación normal. Hay que suspenderlo. Lo hemos hecho en otras ocasiones con otros países. Y esa es una llamada de atención también. Europa no puede mantener su relación con Israel en estas circunstancias como si nada ocurriera. Somos partidarios de ello. Lo hemos propuesto desde hace muchos meses y lo he propuesto en el Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea.
Hoy sale del puerto de Barcelona la llamada flotilla de apoyo al pueblo palestino. ¿Le brindará el gobierno de España protección?
La ‘flotilla’
“Como en situaciones similares anteriores vamos a proteger a nuestros ciudadanos”
Como en situaciones similares anteriores vamos a proteger a nuestros ciudadanos. También lo que llevamos meses exigiendo es que de una vez por todas no tenga que haber flotillas y que toda la ayuda humanitaria, incluida la de la Agencia Española de Cooperación Internacional, entre libremente por los pasos terrestres que están habilitados para ello. En otras ocasiones el gobierno de España ha estado en contacto con otras flotillas ante cualquier incidente y hemos desplegado toda nuestra protección diplomática y consular. En este caso la protección será exactamente la misma que hemos ofrecido en todo momento desde nuestras embajadas más cercanas.
Más presión sobre el país de Netanyahu
España defendió ayer en las sucesivas reuniones de la cumbre informal de la UE en Copenhaguen un plan que contempla la suspensión de relaciones comerciales con Israel para forzar el fin de la guerra en Gaza. El documento propone que el restablecimiento de las relaciones comerciales sólo sería posible si Israel respeta los derechos humanos en su ofensiva contra Palestina, algo que ahora no ocurre. El plan español expuesto ante los representantes de los ministerios de exteriores de la Unión propone suspender la venta de armas a este país y garantizar el apoyo financiero a la Autoridad Palestina “para evitar su asfixia económica”.
Ministro, la socialdemocracia se bate, permítame decirlo así, en retirada. Pierde terreno. Las posiciones más liberales yo diría que también están perdiendo terreno. Y mientras tanto tenemos a una derecha rampante que va ocupando cada vez más espacio en más gobiernos
Mire, el mundo está cambiando, eso es evidente. Y líderes autoritarios, países que se convierten en depredadores donde quieren que impere la ley de la selva y que el más fuerte pueda comerse al más débil creen que su momento ha llegado. Y Europa, el proyecto europeo, que es un proyecto de paz, es una pieza a batir. Por eso es tan importante no solamente las voces socialdemócratas y socialistas como la española, sino también una política exterior coherente, humanista, claramente europeísta y con voz global, como la que tenemos en estos momentos.
Antes se ha referido usted a las relaciones con Pekín. Este es otro tema controvertido. ¿Tenemos una relación especial con China, incluso distinta a la que tiene el resto de la Unión Europea?
España tiene una política exterior global que se escucha desde los Estados Unidos hasta China. Hemos renovado en el año 2023 la relación con Estados Unidos y hemos hecho una nueva declaración hispano norteamericana que sustituye a la anterior que venía de hace 20 años. Con China estamos desarrollando una relación porque estamos hablando de un miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas absolutamente fundamental para la paz y la estabilidad mundial, absolutamente fundamental para la lucha contra el cambio climático. Un país que es una potencia demográfica una potencia económica, una potencia militar y una potencia comercial con el que tenemos que reequilibrar nuestro comercio. Pero la voz de España es una voz global que también habla con África donde acabamos de aprobar una nueva estrategia y donde tenemos una interlocución creciente con estos países que son absolutamente fundamentales para España, como son Marruecos, Mauritania, Senegal.

José Manuel Albares, ministro de Exteriores durante la entrevista con La Vanguardia
Ha citado usted Mauritania. Esta misma semana se ha publicado el informe de Human Rights Watch sobre el sobre el trato que dispensan las autoridades mauritanas a los a las personas que tratan de llegar a las costas para alcanzar el litoral del Canarias. Al mismo tiempo estamos viendo como Argelia se está convirtiendo en una vía de salida de inmigración que acaba llegando a Baleares.
Nuestra política migratoria, gracias a la cooperación con nuestros amigos africanos, es enormemente exitosa. Las últimas cifras de Frontex son muy claras y advierten una caída del treinta por ciento de la llegada de emigrantes irregulares a España y un cuarenta por ciento en la ruta más peligrosa de todas, que es la ruta Canarias. Y desde luego, lo que el Gobierno de España no va a hacer es nunca resignarse a que el Mediterráneo o el Atlántico se convierta mes a mes en la tumba de cientos de personas que de manera desesperada lo único que buscan es mejorar su vida y escogen y se equivocan en la puerta de entrada poniéndose en manos de mafias que trafican con seres humanos. Y quiero añadir: esos países soportan una gran presión migratoria. Mauritania, por ejemplo, es un país que es un país frágil, que tiene una enorme presión que proviene del Sahel y pese a todo que es un gran socio para España. Nuestra política tiene dos vertientes. Una, garantizar la integridad de nuestras fronteras, pero al mismo tiempo también respetar la dignidad de todo ser humano, incluida la de los migrantes y el respeto de sus derechos humanos.
Sin embargo, nada consigue detener el flujo de personas que llegan a nuestro país
Quien diga que tiene la solución para la inmigración irregular miente. Mientras la diferencia entre Europa y África sea la que es, coja uno la renta per cápita, el producto interior bruto, la, la mortalidad materno infantil, la educación, la sanidad… la emigración va a seguir. Por lo tanto, los fenómenos coyunturales tienen solución, los fenómenos estructurales… y este lo es. Y mientras no cambie esa relación desigual entre África y la Unión Europea solo puede hacer una cosa, gestionar. Eso es lo que hace España. Y lo que demuestra nuestra política es que es extraordinariamente exitosa. Las cifras lo demuestran. Y no es un azar una vez más que el Pacto de Migración y Asilo, que tantos años llevaba encallado en Europa se consiguiera precisamente bajo Presidencia española de la Unión Europea.
Vayamos a otro punto del planeta. La guerra de Ucrania. Rusia está siendo extremadamente agresiva pese a los intentos de pacificación. ¿Cuál cree que debe ser la estrategia a seguir?
Nuestra posición es clara y no ha cambiado desde el principio. Y lo he vuelto a expresar en el consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea. Rusia no está dando ningún signo ningún signo de querer, no ya la paz, sino un alto el fuego. Y los europeos nos tenemos que mantener firmes. Mire, y esto lo traslado también en el consejo de asuntos exteriores de la Unión Europea: las próximas semanas y los próximos meses son cruciales para la Unión Europea También para España porque nos jugamos nuestra seguridad pero también nos jugamos nuestra alma en Ucrania y en Gaza Y en el caso de Ucrania tenemos que seguir apoyando al presidente Zelenski, que es un presidente democráticamente elegido y al pueblo ucraniano que defiende su libertad, su democracia, su integridad territorial y de soberanía. Por dos motivos. Porque no podemos permitir que una guerra de agresión tenga premio para el agresor porque el mundo será más inestable al día siguiente y porque la seguridad de Europa está estrechamente relacionada con la de Ucrania pero también el alma de Europa está entrelazada con el alma de Ucrania. La democracia, la igualdad la tolerancia todo eso está en juego en Ucrania. No olvidemos porque empezó esta guerra. Esta guerra empezó también porque Rusia no puede permitir que haya países en suelo europeo que sueñen con ser uno de nosotros mañana, como estoy seguro que lo va a ser Ucrania.
El catalán en la Unión
“Tarde o temprano que lenguas oficiales del Estado lo serán en la UE”
Para acabar, lógicamente tengo que preguntarle sobre el uso de las lenguas cooficiales en las instituciones europeas. ¿en qué punto estamos?
Mire, el asunto sigue encima de la mesa del Consejo y no lo vamos a retirar nunca. Veinte países ya están conformes a ello y todavía hay siete países que nos han pedido más tiempo. Yo estoy seguro que tarde o temprano el catalán y el resto de lenguas oficiales del Estado lo serán también dentro de la Unión Europea. Como también soy muy consciente de que hay un partido político que es el Partido Popular, que lo está intentando boicotear con todas sus fuerzas. Pero le quiero recordar al Partido Popular que eso supone boicotear la identidad nacional española, que es plurilingüe e ir contra nuestra Constitución, que indica las lenguas oficiales del Estado. Y también que eso es apoyar a aquellos que insisten en una discriminación hacia España dentro de la Unión Europea. Hay varios estados que tienen más de un idioma oficial dentro de la Unión Europea. ¿Por qué España sería el único país cuyo régimen lingüístico y cuya identidad nacional plurilingüe no es respetado? Esas preguntas se la hago directamente al señor Núñez Feijóo. ¿Por qué el señor Núñez Feijóo boicotea que el gallego sea lengua oficial en la Unión Europea? ¿El gallego solo es bueno para ir por los pueblos de Galicia pidiendo el voto cuando llegan las elecciones? Mire el catalán será más o menos la lengua número 15 Dentro de la Unión Europea 10 millones de europeos hablan catalán. Eso es mucho más que muchas de las lenguas que en estos momentos se sientan y son utilizadas en la mesa del Consejo.