
Toyota anunció una reorganización en la dirección de la empresa con el ascenso de su director financiero, Kenta Kon, quien ocupará el puesto de consejero delegado a partir del 1 de abril de este mismo año. El cambio se debe a la urgente necesidad de reforzar la rentabilidad del grupo. La compañía explicó que la reorganización busca agilizar la toma de decisiones en un contexto marcado por la presión competitiva, la inestabilidad geopolítica y los cambios en el entorno interno y externo del fabricante japonés.
Según un comunicado de la empresa la nueva estructura de liderazgo ha sido aprobada tras evaluar tanto el contexto actual como las fortalezas individuales de cada ejecutivo. En este marco, el anterior consejero delegado, Koji Sato, se centrará en su nuevo papel como presidente de la Asociación de Fabricantes de automóviles en Japón, desde donde liderará el sector además de ejercer como vicepresidente de Keidanren, el principal lobby empresarial del país.
Kon, que lleva 35 años en Toyota, es un estrecho colaborador del expresidente Aiko Toyoda. Fue su secretario personal entre 2008 y 2016 y posteriormente se incorporó al área financiera, desde donde contribuyó a varios ejercicios de beneficios récord. En la rueda de prensa posterior al anuncio, Kon comparó el cambio de funciones con que Sato pase a ser “Capitán de la selección nacional” mientras él asume el rol de “Capitán del club”.
La reorganización coincide con el intento de privatización de Toyota Industries Corp. mediante una oferta pública de adquisición que concluye la próxima semana. La iniciativa ha generado una fuerte oposición por parte del inversor activista Elliott Investment Management, que considera que la oferta infravalora la empresa y la ha convertido en una prueba clave para las reformas de gobierno corporativo en Japón.
Previsiones de beneficio
En paralelo, Toyota publicó unos resultados trimestrales mejores de lo esperado y revisó al alza sus previsiones para el ejercicio que finaliza en marzo. El grupo prevé ahora un beneficio neto anual de 3,57 billones de yenes, por encima de la estimación anterior pero un 25% menor que el año anterior, y un augmento de las ventas hasta los 50 billones de yenes (270 mil millones de euros). La empresa atribuyó este desempeño a la fuerte demanda y a los ajustes de precios, pese al impacto persistente de los aranceles estadounidenses.
Competencia con China
Más allá del refuerzo del control por parte de Toyota, el nombramiento de un especialista en finanzas subraya la presión a la que se enfrenta Toyota ante la competencia china y la transición del sector. Analistas consideran que la llegada de Kon es una señal positiva para la transformación del grupo, que busca reducir su competencia de la venta de vehículos nuevos y potenciar áreas como el software y los negocios recurrentes, apoyándose en su gama de modelos híbridos.
