Kevin Warsh: la tercera vía que Trump elige para presidir la Reserva Federal

Ni paloma ni halcón. Más bien un pájarito que vuela a su aire. Donald Trump ha vuelto a sorprender en la elección del nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed). Mientras en las últimas semanas circulaban nombres de economistas muy proclives a rebajar los tipos de interés y a someterse a los deseos de la Casa Blanca (Kevin Hassett o Rick Rieder, por mencionar algunos), el magnate se ha sacado de la chistera a Kevin Warsh. Su nombre había sonado hace unos meses. De hecho, encabezaba la lista de los candidatos preferidos por el mercado para tomar las riendas del banco central frente a sus rivales, según publicó entonces el Financial Times. Ahora parece haber llegado su momento. 

Los analistas creen que no será tan a favor de tipos de interés demasiado bajos

En una nota difundida el pasado 20 de enero, Dario Messi, responsable de renta fija del Banco Julius Baer, lo definía así: “Warsh, que ya ha sido miembro del Consejo de Gobernadores de la Fed, probablemente respaldaría nuevos recortes de los tipos de interés, aunque se le considera en general algo menos acomodaticio. En un plano más estructural, aunque recientemente ha pedido una colaboración más estrecha entre el Departamento del Tesoro y la Fed, se le percibe como menos alineado políticamente o ideológicamente con las exigencias de la administración. En otras palabras, su nombramiento debería reforzar la credibilidad de la Fed. Este perfil podría contribuir a estabilizar la prima por plazo y reducir el riesgo de repuntes en los rendimientos asociados a preocupaciones sobre la influencia política”. 

En esta misma línea, “Si Warsh resulta ser el candidato a la presidencia de la Reserva Federal, los mercados quizá deban moderar sus expectativas”, afirmó a Bloomberg Tim Waterer, analista jefe de mercados en KCM Trade. “Warsh es probablemente más restrictivo en comparación con los otros candidatos preseleccionados, lo que podría enfriar las expectativas de nuevos recortes de tipos de interés”. A media mañana del viernes, los futuros del Nasdaq apuntaban a una caída del 1%: las tecnológicas necesitan dinero barato para financiar sus ambiciosos planes de expansión. Un retraso en la bajada del precio del dinero también podría favorecer al dólar. Al final, mucho dependerá de la credibilidad de Warsh. 

Recientemente, elogió la política económica de Donald Trump

Su perfil técnico en este sentido debería ser una garantía. Hay que recordar que toda nominación deberá ser validada por el Senado, de mayoría republicana.  Fue gobernador de la Fed (es decir, en la junta)  entre 2006 y 2011. Fue nombrado para ese cargo por el entonces presidente republicano George W. Bush, convirtiéndose, a los 35 años, en el gobernador más joven de la historia del banco central.

Curiosamente dimitió en 2011, antes del final de su mandato criticando la continuación de la política monetaria demasiado acomodaticia adoptada para sostener la recuperación tras la crisis de 2008-2009. Ese gesto lo situó en la categoría de los “halcones”, término con el que se designa a los responsables muy comprometidos con la lucha contra la inflación y reticentes ante los tipos de interés bajos.

No obstante, en el último año mandó señales y guiños favorables a Trump, abogando por bajadas del precio del dinero. En una tribuna en el Wall Street Journal,  elogió “las políticas procrecimiento impulsadas por el presidente Trump”, gracias a las cuales “Estados Unidos crecerá más rápido que las demás grandes economías”. “Los estadounidenses disfrutarían de salarios netos más altos y de un mayor poder adquisitivo si los dirigentes de la Reserva Federal dejaran de defender sus errores y empezaran a corregirlos”, afirmó con contundencia. Según él, el banco central debe “abandonar el dogma según el cual la inflación está causada por un crecimiento económico demasiado fuerte y unos salarios demasiado elevados”. La inflación surge “cuando el gobierno gasta en exceso”.

Menos gasto público y menor importancia en la inflación son dos conceptos que con toda seguridad deben gustar a Donald Trump. Warsh ya sonó en las quinielas en el 2018, cuando finalmente el magnate optó por Jerome Powell. Igual que Powell, es jurista de formación (Stanford y Harvard). 

Nacido en Albany, en el estado de Nueva York, trabajó primero durante siete años, hasta 2002, en el banco Morgan Stanley, donde llegó al rango de vicepresidente. Dejó la entidad para convertirse en uno de los asesores económicos del presidente George W. Bush, encargado especialmente de los flujos de capital, los mercados financieros y la banca. Fue en ese periodo cuando se casó con Jane Lauder, heredera de la familia del grupo de cosméticos Estée Lauder, un vínculo familiar que lo acerca a Donald Trump.

El padre de Jane, Ronald Lauder, multimillonario y gran donante del Partido Republicano, es amigo de juventud del presidente estadounidense y actúa ocasionalmente como su consejero. Dicen que fue uno de los que le aconsejó quedarse con Groenlandia. Ahora se quedará con la Fed. 

Piergiorgio Sandri

En La Vanguardia desde el 2000. Especializado en Economía internacional, ha cubierto como enviado el Foro Económico de Davos, la OMC o el BCE. Licenciado en Derecho en Roma, Master en Periodismo UB/, PDD del IESE. Premio AECOC.

También te puede interesar