Los tambores de la guerra resuenan de nuevo en Etiopía. El Frente Popular de Liberación de Tigré (TPLF), el grupo insurgente con fuerzas armadas propias que controla esta región del norte de Etiopía, denunció este jueves ataques con drones en su territorio horas después de liderar una amplia ofensiva contra el gobierno del primer ministro y Nobel de la Paz, Abiy Ahmed.
Fuerzas Tigré tomaron este miércoles los aeropuertos de Mekelle, Shire y Aksum –Ethiopian Airlines ha cancelado todos sus vuelos a la zona- y combatieron a tropas del ejército en las regiones de Afar y Amhara. Se trata de la peor escalada violenta en los últimos meses y deja al país al borde de una nueva guerra civil apenas cuatro años después de la firma de paz que acabó con el anterior conflicto. Amanuel Assefa, vicepresidente de las autoridades rebeldes del Tigré, confirmó a la agencia France Presse que se habían iniciado los combates en varios frentes y dejó claras las intenciones de su grupo. “Estamos en una situación de guerra total”, afirmó.
Conflicto imparable
“Estamos en una situación de guerra total”, asegura el vicepresidente de las autoridades rebeldes Tigré
Aunque en los últimos meses se habían producido enfrentamientos entre el gobierno y el bando tigré, la preocupación es extrema porque la actual ofensiva se produce en un contexto de guerra nuevo: el domingo, siete grupos armados de seis regiones distintas, algunos de ellos enfrentados entre sí en el pasado, anunciaron una coalición para enfrentarse unidos al gobierno de Abiy, derrocar a su Partido de la Prosperidad y “crear un Ejecutivo para una transición inclusiva”.
Unión contra Abiy
Siete grupos armados de seis regiones distintas, algunos de ellos enfrentados entre sí en el pasado, buscan derrocar al gobierno
El nombre con el que bautizaron a la unión, “Alianza para la supervivencia”, es una declaración de intenciones. Además del TPLF, el grupo está formado por el ejército de Liberación Oromo, las milicias Fano de la región de Amhara, el Frente Nacional de Liberación Ogadén de la región somalí del este etíope, el Frente Revolucionario de Unidad Nacional de Afar, el Movimiento de Liberación del Pueblo Benishangul y el Movimiento Democrático del Pueblo Gumuz.
En una declaración conjunta leída en la televisión regional de Tigré aseguraron que su objetivo es terminar con “la guerra, el genocidio, la destrucción masiva y la pobreza extrema” provocadas por el ejecutivo de Abiy Ahmed tras su llegada al poder en 2018. Etiopía acusa además a Eritrea de estar detrás de varios grupos de la nueva alianza, extremo que el gobierno de Asmara niega rotundamente.
Está por ver si la nueva alianza, que comparten su oposición a Abiy y a su gobierno pero tienen ideologías y objetivos distintos, es capaz de hacer frente a las fuerzas armadas etíopes, con una clara superioridad en medios aéreos ya que cuentan con un enorme arsenal de drones de combate, decisivos en el último conflicto en suelo etíope.
Drones decisivos en el anterior conflicto
La nueva alianza comparte su oposición a Abiy pero se enfrentará al poderío aéreo de los drones del ejército etíope
La nueva guerra civil que se asoma en Etiopía no ha cogido a casi nadie por sorpresa. En julio, el primer ministro etíope acusó al TPLF de estar preparándose para tomar de nuevo las armas en un mensaje al Parlamento realizado semanas después de las elecciones generales, que no fueron celebradas por motivos de seguridad en la región de Tigré y que llevaron al TPLF a expulsar al representante interino enviado por el ejecutivo de Addis Abeba y a restaurar la administración anterior al conflicto. Desde entonces, el gobierno etíope ha denunciado en repetidas ocasiones que sus rivales estaban reclutando a cientos de jóvenes para unirse a sus milicias.
Se trata de la segunda guerra en la que participará Abiy, quien recibió el Nobel de la Paz en 2019 tras firmar la paz con Eritrea. Meses después de recibir el galardón inició una guerra que entre los años 2020 y 2022 asoló el norte del país y dejó 600.000 muertos, la mayoría de ellos por hambre causado por el bloqueo de la ayuda humanitaria y la destrucción de hospitales y centros de salud.
Fragilidad regional
En la comunidad internacional preocupan las implicaciones regionales de una nueva guerra en un Cuerno de África azotado por la inestabilidad
La Unión Europea (UE) pidió hoy en un comunicado divulgado en la red social X una “desescalada inmediata” de la tensión y que se protejan las vidas civiles y se garantice el acceso humanitario en el norte de Etiopía.
La inquietud general de la comunidad internacional se enmarca en un momento de enorme inestabilidad en el Cuerno de África, azotado por el deterioro de las relaciones entre Etiopía y Eritrea, la guerra de Sudán, el desgobierno en Somalia o las tensiones regionales por el acceso al Mar Rojo, incluido el conflicto de Yemen, en la orilla norte.
