Las bajas laborales no paran de crecer, tanto en número como en duración y coste, y la Autoridad Fiscal ha alertado que existe una “deficiencia estructural” en la gestión de las mismas. Las incapacidades temporales han pasando de 4,7 millones de episodios (de contingencias comunes) en el 2017 a casi 8,6 millones en el 2024, lo que ha incrementado el gasto en incapacidad temporal en un 58% en el mismo periodo de tiempo. Esta es una de las principales conclusiones de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (Airef), que ha presentado este miércoles su informe sobre la segunda fase del llamado ‘Spending Review’ o revisión del gasto público. El supervisor también ha señalado que la duración media de las bajas ha aumentado en los últimos años un 14,8%, al pasar de una duración media de 40 días en el 2017 a 45,9 días en el 2024. El organismo advierte de una falta de control entre médicos y el Instituto Nacional de Seguridad Social (INSS) en el proceso.
Este incremento de las bajas laborales, según los datos recopilados por la Airef, ha provocado que el coste por las incapacidades temporales se dispare. Así, el gasto para la Seguridad Social alcanzaba en el 2014 los 5.400 millones, para pasar en el 2017 a 7.000 millones. En el 2024, último año analizado por la Autoridad Fiscal, fue de 16.500 millones. Por tanto, en la última década la partida se ha triplicado y en los últimos siete años ha crecido un 58%.
El organismo presidido por Cristina Herrero, que hoy ha ofrecido su última comparecencia pública como máxima responsable del supervisor fiscal, concluye que cuando la incapacidad temporal implica gasto público, que es a partir del día 16, las bajas han crecido un 28,9% y su duración ha aumentado un 40,7%. Por su parte, cuando la baja no implica gasto público, es decir, cuando los trabajadores y las empresas son las que tienen que asumir la incapacidad temporal, la incidencia ha crecido un 78% y la duración ha bajado un 16%.
Otro dato reseñable sobre la evaluación de las bajas laborales que ha ofrecido la Autoridad Fiscal es que la incidencia en contingencias comunes ha aumentado de 21,4 casos por cada 1.000 afiliados en el 2017 a 33,9 en el 2024.
La duración media de las bajas ha pasasdo de 40 días en el 2017 a 45,9 días en el 2024
Respecto al tipo de baja laboral, las enfermedades muscuesqueléticas y las respiratorias son las que presentan los niveles más altos de incidencia. Mención aparte merecen los trastornos mentales, que tienen las mayores duraciones medias, con un incremento de 67 a 98,5 días en el periodo de tiempo analizado, entre el 2017 y el 2024.
La Airef también ha alertado del llamado fenómeno de reiteración. Es decir, un 25% de personas concentran el 55% de las incapacidades temporales. Otra conclusión es que la probabilidad de la baja laboral aumenta con el tamaño de la empresa. Además, se trata de una prestación procíclica: cuando el PIB crece, hay más bajas.
Respecto a los motivos por los que han aumentado las bajas laborales en los último años, la Airef apunta que, entre otras razones, ha influido un empeoramiento de las listas de espera ya que, desde la pandemia, se ha producido un incremento de la demanda de los servicios de atención primaria.
¿Han impactado los cambios en la normativa laboral en las bajas médicas? Otra de las conclusiones del supervisor es que las modificaciones de leyes introducidas a partir del 2018, año de la moción de censura y del cambio de Gobierno, ha influido. Así, el aumento del complemento retributivo de los empleados públicos en el 2018, que pasó del 50% al 100%, ha supuesto un aumento del 40% de la probabilidad de iniciar una incapacidad temporal. Asimismo, la reforma laboral también ha impactado en la bajas laborales. La Autoridad Fiscal concluye que el cambio de un contrato temporal a uno indefinido ha incrementado en un 30% la probabilidad de iniciar una baja.
La conclusión de la Airef es que existe una “deficiencia estructural” en la gestión de las bajas laborales derivada de la separación entre quien concede la prestación, los médicos, y quien la financia, la Seguridad Social. Incluso detecta una falta de mecanismos de control en la misma.
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha defendido, tras la publicación del informe de la Airef, que “el Gobierno esta plenamente comprometido” en mejorar la gobernanza de las bajas laborales. “Se trata de una prestación muy compleja en la que conviene recordad que participan distintos actores: el Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), como entidad gestora que asume el reconocimiento y el pago; los Servicios Públicos de Salud (dependientes de las comunidades autónomas), cuyos médicos emiten los partes; las Mutuas colaboradoras; y las empresas, con las que resulta fundamental el cruce de datos necesarios para el procedimiento.”, afirma el departamento dirigido por Elma Saiz.
El Gobierno pone el foco en “la saturación asistencial de los Servicios Públicos de Salud”, que define como “factor crítico”. Añade que existe una “sobrecarga de trabajo de la Inspección Médica del INSS, debido a que las bajas largas (de más de 365 días) cada vez son más numerosas”.
El Ejecutivo tiene convocada la próxima semana, el día 9, una nueva reunión de la mesa de diálogo social para mejorar la gestión de las incapacidades temporales.
