El fin de los peajes ha disparado de forma exponencial el tráfico por la AP-7, especialmente el de transporte de mercancías, y algunos estudios apuntan a un incremento del 50% del número de vehículos. La Cámara de Concesionarios de Infraestructuras, Equipamientos y Servicios Públicos (Ccies) advierte de que la infraestructura se expone a un fuerte desgaste porque el mantenimiento no está a la altura del mayor uso que están dando los camiones. “Hay una necesidad real de retornar a los peajes porque esta vía está al borde del colapso”, señala su presidente, Francesc Sibina.
Ccies, que agrupa a empresa como Abertis, Veolia, Alsa o Saba, propone un retorno del modelo concesional para mantener una vía vital para el comercio en Europa. “La AP-7 forma parte de la ruta E-15. Esta vía comunica el comercio procedente del norte de África y de todos los puertos del Mediterráneo, donde atracan los buques procedentes de Asia, con el norte y centro de Europa. Pero la responsabilidad del mantenimiento de la misma es del Gobierno y no está realizando el suficiente esfuerzo inversor”, afirma el empresario. En este sentido, calculan que la inversión necesaria para mantener la infraestructura en condiciones se encuentra un 50% por debajo de lo que debería.
Los concesionarios presentan un plan de 7.000 millones para ampliar la capacidad de la autopista
España es de las pocas grandes economías europeas que no cuentan con ningún tipo de sistema de pago por uso de las carreteras. Pese a que desde la Comisión Europea se presionó para el retorno de los peajes, el Gobierno logró zafarse a finales de 2023 con un acuerdo en el que se comprometía a aumentar la inversión ferroviaria para el transporte de mercancías, con el Corredor Mediterráneo como medida estrella.
“Más del 95% del transporte de mercancías en España se hace por carretera. Se pueden traspasar algunos productos al ferrocarril como vehículos, productos químicos o cereales, pero la mayoría no. En los tiempos actuales, con Amazon o con alimentos tropicales que se consumen en invierno, el transporte por camión es la única opción”, señala el presidente de la organización.
Sin embargo, Ccies no sólo apunta que es necesario realizar un mayor mantenimiento a la AP-7, sino que se debe mejorarla y ampliarla. En este sentido, cuenta con un plan de unos 7.000 millones de euros para incrementar su capacidad en un carril y dotarla de nuevas tecnologías para adaptarse a las nuevas necesidades de los conductores actuales. “España perdió hace cinco años la oportunidad para tener las mejores autopistas de Europa. Estamos a tiempo de solventarlo”, dice. Entre las mejoras, el plan incluía dotar de red de 5G a todo el trazado, un sistema de control del flujo de vehículos modular, parques fotovoltaicos y eólicos para alimentar energéticamente de forma directa a las electrolineras.
Sibina señala que Europa trata de retornar al sistema de concesiones como medida para dar un impulso a la economía. “Con el endeudamiento que tienen las grandes economías europeas, no podemos apoyarnos el gasto público en el modelo clásico keynesiano. Sin embargo, el modelo concesional permite reactivar inversiones en infraestructuras sin disparar el déficit y la deuda”, señala. El empresario apunta que es necesario un pacto nacional entre los partidos mayoritarios para desbloquear un acuerdo que permita financiar el mantenimiento de las autovías: “Este país ha crecido con la creación de vías mediante promesas electorales, pero no se ha preocupado por su mantenimiento”.
