La CEOE se desmarca y Trabajo acuerda solo con los sindicatos la subida del SMI del 3,1%

El intento persistente del Ministerio de Trabajo de acercar a la patronal al acuerdo para subir un 3,1% el salario mínimo interprofesional (SMI) este año no ha resultado. No solo no ha resultado sino que ha enrarecido todavía más unas relaciones ya bastante tensionadas, con acusaciones de la patronal al Gobierno de “trileros” y de “hacer trampas”, y en un ambiente que algunos negociadores califican de “sainete”.

Empezando por el resultado, que es lo más importante, Trabajo y sindicatos pactaron ayer, con el rechazo de la CEOE, el incremento del salario mínimo este año un 3,1%, con efectos retroactivos desde el uno de enero. Son 37 euros más al mes, lo que lo lleva a 1.221 euros por catorce pagas, una cantidad que estará exenta de tributar al IRPF, repitiendo la operación que ya se realizó en el ejercicio anterior. El aumento se decidirá en un consejo de ministros a mitad de febrero, el día 17 es ahora mismo la fecha más probable.

La patronal acusa al Gobierno de “trilero” y de “hacer trampas” con el pacto al que ha llegado

Un segundo resultado importante de la negociación es que el Gobierno tramitará la prohibición de que se absorban los pluses con el incremento del salario mínimo, tal como se puede hacer habitualmente. Esta modificación se tramitará con un real decreto de forma separada al incremento del SMI, porque requerirá más tiempo. Se llevará a cabo a través de la modificación de un reglamento y por tanto sin tener que pasar por el parlamento. 

Aquí habrá otro choque con la patronal, que rechaza prohibir esta absorción y además, niega que se pueda hacer sin una modificación legislativa, con lo cual el recurso a la justicia está asegurado. En este terreno, se puede señalar también que Trabajo deberá sortear la posición del Ministerio de Economía, muy reticente a prohibir esta absorción.

El salario mínimo aumentará hasta los 1.221 euros al mes por catorce pagas 

Vistos los resultados, llegan las valoraciones, y aquí es donde sobresale la posición extremadamente dura de la patronal, que ha repartido descalificativos. Primero, calificando de “trilera” y de “puro intervencionismo” la oferta de bonificación fiscal a las empresas más afectadas por la subida del SMI que ayer elaboró Hacienda y que se filtró a los medios antes de que llegara a los agentes sociales, algo que les molestó sobremanera. Es decir, había un problema tanto de forma, enterarse por los medios, como de fondo, al considerar que los incentivos requerían condiciones que dejaban fuera muchas empresas.

Y en segundo lugar, en un comité ejecutivo ayer por la tarde, rechazaron ya formalmente el acuerdo, afirmando que “esta subida es una trampa”, porque el pacto de Trabajo con los sindicatos incluye limitar la compensación de los pluses.

 “Nunca se había visto una falta de respecto y un desprecio tan claro al diálogo social como el que estamos presenciando en estos días”, afirma el comunicado de una reunión que ha decidido también denunciar a la Comisión Europea y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) lo que consideran una violación del diálogo social. 

En la reunión de esta tarde, el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, no ha llegado a presentar la propuesta de incentivos fiscales por escrito, dado que anteriormente ya se había encontrado con el duro comunicado de la CEOE, del que ha criticado que utilice “adjetivos tan gruesos como trilerismo e intervencionismo”. Además de las críticas, Pérez Rey se ha esforzado por destacar el beneficio que supondrá para los beneficiarios del SMi este aumento y también la necesidad de impedir una absorción de pluses que no tiene ningún sentido, en su punto de vista.

La filtración de la propuesta de incentivos fiscales también ha molestado a los sindicatos, que han calificado de “sainete” la forma en que se ha llevado la negociación en los últimos días.

Su punto principal sin embargo lo han conseguido y es cerrar de una vez una negociación que se eternizaba sin ningún sentido, a su entender. No se podía mantener este “circo de negociación dilatoria”, ha manifestado Javier Pacheco, secretario general de Acción Sindical de CC.OO, uno de los que más ha insistido en cerrar hoy el acuerdo, que ha acusado a la patronal de ser “insaciable” en sus demandas.

Por su parte, Fernando Luján, vicesecretario general de Política Sindical de UGT, ha insistido en que es perfectamente legal prohibir o limitar las absorciones de los pluses en los incrementos del SMI sin pasar por el parlamento. “Se puede hacer en un real decreto. No hay duda sobre su legalidad”, afirmó. Es algo que probablemente acabarán dirimiendo los tribunales.

En la reunión de esta tarde de la mesa de diálogo social, el secretario de Estado de Empleo, Joaquín Pérez Rey, no ha llegado a presentar la oferta a sindicatos y patronal, dado que la patronal ya la había criticada duramente con un comunicado.  La filtracion de la propuesta ayer a los medios ha molestado tanto a la patronal como los sindicatos. Tanto CC.OO. como UGT han calificado de “sainete” la negociación en los últimos días y han manifestado que para ellos era indispensable cerrar hoy el tema, tal como ha ocurrido. 

Jaume Masdeu Burch

Redactor jefe de la sección de Economía de La Vanguardia

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