
La construcción de obra nueva en la ciudad de Barcelona se hunde en plena crisis de la vivienda. En el año 2025, la cifra de visados de vivienda de obra nueva ha caído un -39,22%, hasta los 1.195. Según datos del Col·legi d’Arquitectes de Catalunya (COAC), esta cifra supone la peor de la última década, incluso por debajo del año de la pandemia.
Sin embargo, hay que relativizar estos datos por una cuestión estadística: la comparación interanual puede estar distorsionada porque muchas viviendas de promoción pública no están obligadas a pasar por el visado, pero en 2024 varias sí lo hicieron, lo que elevó excepcionalmente ese año el número de visados y, en consecuencia, la caída registrada en 2025 parece más pronunciada de lo que realmente es.
En la demarcación de Barcelona, los datos del COAC reflejan que la caída ha sido menos severa, del -16,35%, hasta los 8.270 visados, después de registrar cinco ejercicios al alza. El decano del COAC, Guillem Costa, ha relativizado este descenso porque se ha producido tras varios ejercicios al alza propiciados por la huida de los promotores de la capital catalana hacia el resto de municipios del área metropolitana a causa de la normativa municipal de la capital catalana que reserva el 30% a vivienda protegida.
La cifra de obra nueva de vivienda protegida supone el 50% en la ciudad de Barcelona y el 14% en el total catalán
En el conjunto de Catalunya, los visados de obra nueva han caído un 7,81%, hasta los 16.128, aunque de nuevo, el COAC, ha quitado hierro a esta cifra ya que es la segunda mejor cifra que se registra desde el año 2006.
Del total de visados de obra nueva, el COAC ha destacado que el 14% han sido de vivienda de protección oficial. En Barcelona ciudad, este porcentaje ha sido mucho más significativo, del 50%, mientras que en el resto de demarcaciones ha sido del 9%, en Girona, del 5% en Lleida y del 1% en Tarragona.
A pesar de las caídas, Costa ha lanzado un mensaje de optimismo porque considera que la apuesta pública por construir viviendas mejorará el panorama durante los próximos años. Concretamente, ha citado el plan de construcción de 50.000 viviendas protegidas por parte de la Generalitat así como la estrategia público-privada por edificar 210.000 nuevos pisos en Catalunya.
