La guerra puede representar el pistoletazo de salida de los coches de cero emisiones. En Europa, con datos de Acea del 24 de marzo, los eléctricos puros ya representaban casi el 19%, con un crecimiento del 15%. En España, si le añadimos los híbridos enchufables, han aumentado sus entregas en un 62% el mes pasado: ya son uno de cada cinco vehículos.
“Esto puede deberse en parte a la crisis de Irán. Sin embargo, las ventas de vehículos eléctricos en toda Europa han aumentado en los últimos 12 meses debido a la llegada de modelos más asequibles, ya que los fabricantes necesitaban cumplir con los objetivos de CO2de la UE. Y estos días, varios sitios web europeos han informado de un aumento en las ventas de vehículos eléctricos de segunda mano”, explica Lucien Mathieu, director de automoción de la consultora T&E.
“Los precios elevados del petróleo siempre ayudan a la transición a los vehículos eléctricos al crear incentivos económicos para acelerar la transición verde”, declaró Albert Park, economista jefe del Banco Asiático de Desarrollo. “Esta situación de guerra podría contribuir a cambiar la mirada sobre el vehículo eléctrico y suponer un punto de inflexión en el interés por parte de los clientes europeos que están más rezagados en términos de electrificación. La oferta de vehículos eléctricos es cada vez más amplia, las ayudas a la compra existen en algunos países, aunque se necesita una apuesta más amplia en infraestructura”, comentan en una firma automovilística europea. “Ya estamos viendo los primeros informes de un creciente interés por los vehículos eléctricos procedentes de concesionarios de todo el mundo. Los clientes ahorrarían considerablemente si utilizaran estos coches ahora mismo”, sostienen desde la consultora Ember.
“El incremento en el precio de los carburantes está afectando a la parte más débil del mercado: los coches con más de 10 años, menos eficientes y con un mayor coste de uso. Si este contexto se mantiene en los próximos 12 meses, estos vehículos tendrán que asumir un sobrecoste de alrededor de 4.000 millones en repostaje”, señalaba Raúl Morales, de Faconauto. ¿Es la hora de cambiar de coche?
Se detecta un renovado interés en las plataformas de venta, y las bolsas anticipan un cambio
Según la consultora T&E, con los precios del petróleo superando los 100 dólares por barril, se prevé que el coste adicional de llenar un depósito de gasolina sea cinco veces superior al coste extra de recargar un coche eléctrico. Repostar un motor de combustión costaría 14,20 euros por cada 100 km (con un aumento de 3,80 euros), mientras que el eléctrico sería de 6,50 euros cada 100 km, con un encarecimiento de tan solo 70 céntimos, por el repunte del precio del gas. Hay que tener en cuenta que el precio medio de un coche eléctrico de la UE se ha abaratado por primera vez desde el 2020, con la aparición de modelos más asequibles, con una caída de cerca de 1.800 euros. Y que uno de segunda mano puede salir un 40% más barato que uno nuevo.
Sin embargo, Paul Jacobson, director financiero de General Motors, en una conferencia la semana pasada seguía mostrando su escepticismo. “Se necesitan entre cuatro y seis meses de precios del petróleo elevados antes de que las personas cambien sus preferencias de compra de vehículos”.
Las medidas anticrisis también pueden influir en las tomas de decisión. “La reducción de los impuestos sobre los combustibles supone un gran gasto para las arcas públicas, se aplica de forma indiscriminada y beneficia de manera desproporcionada a las personas con mayores ingresos. Además, no fomenta la transición energética, ya que incentiva un mayor consumo de combustibles fósiles”, sostiene Lucien Mathieu.
No solo es un tema de conveniencia económica, sino también de garantizar seguridad energética
En todo caso, si el aspecto económico es un revulsivo, no es el único. “El factor clave no será el cambio climático, sino la seguridad energética”, dijo el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol. De acuerdo con Ember, la flota global de coches eléctricos circulante ha permitido ahorrar el equivalente del 70% de las exportaciones de crudo de Irán en el 2025. “En algún momento, el estrecho de Ormuz volverá a abrirse. Los precios se moderarán. La crisis desaparecerá de los titulares. Pero la lógica estructural no cambiará, y la próxima perturbación no tardará en llegar. Cada año de dependencia continuada de las importaciones de combustibles fósiles es un año más de exposición a un sistema que ha demostrado que no es de fiar”, concluyen. Habrá que ponerse las pilas.
El liderzgo de China
Las empresas chinas fabrican el 60% de los coches eléctricos que se venden en el mundo, mientras que su producción de baterías es veinte veces superior a la de Europa. En bolsa, los fabricantes europeos, que están en gran parte centrados en los motores de combustión, acumulan caídas cercanas al 15% desde el estallido del conflicto, mientras que el gigante de las baterías chino CATL ha subido casi un 20% durante el mismo período. Las acciones de BYD, el gigante eléctrico chino, han crecido casi un 18%, pese a anunciar resultados decepcionantes por la debilidad de su mercado interno. No obstante, el Viejo Continente tiene todavía potencial para revertir esta situación. La consultora T&E recuerda que siete de cada diez vehículos eléctricos vendidos en Europa se fabrican en Europa. Y que el mercado europeo se sitúa a solo tres años de China en ventas de coches eléctricos. La propuesta de ley de Aceleración Industrial de la UE establecerá normas que podrían dar lugar a que casi dos tercios de los eléctricos vendidos en la UE cuenten con una batería fabricada en Europa.

