La ‘factura’ de los programas para mejorar las fuerzas armadas asciende a los 94.000 millones

Más de 94.000 millones de euros. Esa es la factura total de los Programas Especiales de Armamento (PEA) y de obtención de capacidades para las fuerzas armadas que España tiene actualmente en marcha, según la información detallada que ha hecho pública esta semana el Ministerio de Defensa.

El Gobierno se esfuerza en trasladar la idea de que el debate sobre la inversión militar no puede reducirse a un mero porcentaje, después de que el año pasado todos los países de la OTAN —a excepción de España gracias a un acuerdo de flexibilidad— se comprometiesen a destinar en diez años un 5% de su producto interior bruto (PIB) a Defensa. La Alianza Atlántica examinará este mes a todos los aliados para corroborar que el pasado año gastaron, al menos, el 2% en este ámbito. El Gobierno sostiene que invirtió el 2,1%. Pero va más allá: el brutal aumento del gasto que se viene realizando está sirviendo para modernizar las capacidades de las fuerzas armadas y cumplir con el desarrollo de la interoperabilidad y fuerzas conjuntas de la OTAN.

En ese contexto se enmarcan los documentos publicados, por primera vez, hace unos días. Estos serán una especie de carta de presentación que el departamento que dirige Margarita Robles muestre en la reunión bilateral entre miembros del Gobierno y la Alianza que se celebrará en dos sesiones, el 29 y el 30 de este mes, según fuentes ministeriales. En ella se examinarán las capacidades que la OTAN asignó a España para el periodo 2025-2029. Precisamente lo que defendió el jefe del Gobierno, Pedro Sánchez, en la última cumbre de la OTAN es que España cumpliría con esas capacidades operativas sin tener que llegar al 5%. Este primer examen, con 79 programas para modernizar las fuerzas armadas por valor de 94.000 millones de euros sobre la mesa, solo será el comienzo del escrutinio para el próximo lustro.

El Gobierno de Pedro Sánchez desde 2018

Ha aprobado cerca de 60.000 millones sin pasar por el debate el Congreso

Desde junio del 2018, con la llegada de Sánchez a Moncloa, el Consejo de Ministros ha dado luz verde a cerca de 59.000 millones en este tipo de programas. A esa cifra se suman unos 12.000 millones correspondientes a otros aprobados antes de la llegada de Sánchez al Gobierno, que seguían en ejecución. Sin embargo, el coste­ final de estos proyectos heredados ya no es de 12.000 millones, sino que las sucesivas ampliaciones de techo de gasto han elevado su factura hasta los 34.511 millones.

La diferencia –más de 22.000 millones adicionales– ilustra uno de los principales problemas de transparencia del sistema. El Ministerio de Defensa no desglosa qué parte exacta de esos sobrecostes ha sido autorizada ya bajo los gobiernos de Sánchez –pese a las peticiones de aclaración formuladas por este periódico– aunque la documentación oficial sí permite constatar un dato clave: salvo el misil Meteor, todos los grandes programas antiguos han recibido ampliaciones de capital con el actual Ejecutivo al mando, y así consta en la fecha de su última modificación presupuestaria. El resultado es un volumen total de compromisos que supera los 94.000 millones de euros y que se extiende durante décadas. Muchos de estos programas no se ejecutarán por completo hasta el 2040, pero su aprobación ha comprometido gasto a futuro, condicionando la política presupuestaria de los próximos gobiernos.

Los programas más cuantiosos

Los cazas Eurofigther y el avión A-400M, con 28.000 millones, encabezan en ranking

El núcleo del esfuerzo se concentra en una decena de grandes proyectos. A la cabeza figura la modernización y ampliación de los cazas Eurofighter (EF-2000). Desde 1997 y hasta su última ampliación, el coste alcanza los 22.179 millones de euros. La Fuerza Aérea tiene en su poder 69 cazas Eurofigther repartidos en las bases de Los Llanos (Albacete) y Morón de la Frontera (Sevilla). Le siguen el avión de transporte A-400M (6.579 millones), las fragatas F-110 (4.896 millones), los sistemas de artillería autopropulsada de cadenas y ruedas (más de 7.400 millones entre ambos) o el submarino S-80, cuyo presupuesto se ha disparado hasta los 4.339 millones. El último Consejo de Ministros del 2025 dio un nuevo impulso al programa del submarino, con 432 millones de euros para la configuración de los cuatro sumergibles.

La mayoría de estas decisiones se han tomado a través del Consejo de Ministros, un procedimiento que permite autorizar techos de gasto plurianuales sin necesidad de someter cada programa a una votación específica en el Congreso. En un contexto de presupuestos prorrogados y de un Ejecutivo en minoría parlamentaria, este mecanismo se ha convertido en la vía habitual para impulsar el rearme, diluyendo el debate político sobre su alcance y sus prioridades. Una práctica que ha levantado ampollas entre la oposición y algunos socios parlamentarios del Gobierno.

Más allá de las cifras agregadas, el desglose pone negro sobre blanco una realidad hasta ahora fragmentada: el rearme español no es solo una respuesta coyuntural a la guerra de Ucrania, sino una apuesta estructural de largo plazo que ya compromete más de 94.000 millones de euros.

El Ejército recibe los primeros 8×8

El Ejército de Tierra oficializó el viernes la recepción de los primeros 41 vehículos de combate sobre ruedas (VCR) 8×8 Dragón, un hito que la ministra de Defensa, Margarita Robles, calificó de “culminación de mucho esfuerzo” tras un proceso complejo en el que ha reconocido haber ejercido “presión” con el consorcio industrial para garantizar el cumplimiento del programa.
Durante el acto celebrado en la base Álvarez de Sotomayor, en Viator (Almería), Robles presidió la entrega de estos blindados, destinados a sustituir a los veteranos BMR, Lince y RG-31, garantizando una mayor seguridad para las tropas frente a minas y explosivos –protección certificada recientemente por el INTA– y asegurando su capacidad de proyección estratégica en aviones A400M.
“La industria ha sufrido mucho”, admitió la ministra, quien recordó su “escepticismo” pasado ante los retrasos, aunque celebró que las empresas “nunca perdieron el compromiso” y finalmente han entregado un producto con “la mejor tecnología”.

Laura Aragó

Periodista de datos, visualización e investigación

Joaquín Vera Romero

Joaquín Vera Romero

Periodista especializado en información de Interior, Seguridad y Terrorismo

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Redactor de la sección de Política de La Vanguardia. A cargo de la información de Interior y Defensa, con el foco en la Seguridad y el Terrorismo

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