Las posibilidades de una cuarta candidatura al Elíseo de Marine Le Pen han aumentado este martes. En el juicio de apelación por el caso de fraude al Parlamento Europeo, los fiscales insistieron en que se confirme la pena de cinco años inelegibilidad impuesta en primera instancia, pero no que se aplique de manera inmediata, lo que abriría la vía para que la líder de la extrema derecha francesa pudiera presentarse a las próximas elecciones presidenciales, previstas para la primavera del 2027.
La decisión la tomará el tribunal, antes del verano, pero la postura de la Fiscalía da esperanzas de que haya un castigo menos severo. El matiz introducido por la fiscalía es muy importante y constituyó una sorpresa, aunque la situación jurídica sigue siendo compleja. Le Pen fue condenada a cuatro años de cárcel -dos de ellos firmes, a cumplir en principio con brazalete o tobillera electrónicos– , 100.000 euros de multa y cinco años de inelegibilidad aplicables de inmediato. Esta última parte de la sentencia fue la políticamente más dolorosa, al impedirle concurrir a los comicios. Los fiscales sostienen ahora que la aplicación inmediata no es imprescindible porque no existe riesgo de reiteración del delito. Además han bajado a un año efectivo de cárcel.
Si finalmente el tribunal siguiera el deseo de los fiscales, Le Pen podría ser candidata mientras que el Tribunal de Casación (equivalente al Supremo español) no dijera la última palabra. Sería posible que lo hiciera antes del primer turno de las presidenciales, lo cual crearía una situación inédita. Si lo hiciera después y confirmara la inelegibilidad, Le Pen, en caso de estar en el Elíseo, seguiría en el cargo, al disfrutar de inmunidad. La pena tendría que purgarla cuando dejara de ser presidenta.
Si Le Pen fuera descartada, el candidato más probable del Reagrupamiento Nacional (RN, ex Frente Nacional) será Jordan Bardella, presidente de la formación, de solo 30 años.
