
Los fiscales del Tribunal Penal Internacional en La Haya, han asegurado que el ex presidente de Kosovo, Hashim Thaçi, que controlaba guerrillas de etnia albanesa, debería ser sentenciado a 45 años de prisión por crímenes de guerra.
El juicio durará hasta el 17 de febrero y el tribunal dispondrá entonces de un mes para deliberar. El plazo puede ampliarse a tres meses en caso de circunstancias excepcionales.
El expresidente está acusado de múltiples crímenes
Thaçi, junto a otros tres comandantes del Ejército de Liberación de Kosovo (ELK), están acusados de persecución, asesinato, tortura y detenciones ilegales de personas. Los crímenes ocurrieron durante y después del levantamiento de 1998-99 que finalmente llevó a la independencia de la región de mayoría albanesa de Serbia.
«Los acusados cometieron crímenes contra sus supuestos oponentes para tomar el control de Kosovo», declaró la fiscal Kimberly West ante el tribunal de La Haya. Añadió que, en 1998 y 1999, más de 100 opositores políticos y supuestos colaboradores de las fuerzas de seguridad serbias fueron asesinados. Cientos de personas sufrieron abusos en unos 50 campos de detención gestionados por el ELK y sus alrededores.
«Este caso trata sobre el objetivo de los cuatro acusados de obtener y ejercer el control sobre todo Kosovo», declaró West al término de un juicio de casi tres años en el tribunal especial para crímenes de guerra de Kosovo en La Haya.
Ante las acusaciones, el expresidente que dimitió en 2020, ha negado todos los cargos. Se espera que los abogados de la defensa presenten sus alegatos finales el miércoles, donde defenderán que Thaci no tenía autoridad real sobre el ELK y sus comandantes militares durante el levantamiento y sus secuelas.
Los fiscales afirman que Thaci y otros líderes del ELK llevaron a cabo una violenta campaña contra sus oponentes políticos, así como contra las minorías étnicas serbia y romaní con el fin de obtener el control total de Kosovo.
Los albaneses fueron los más afectados por el conflicto
La mayoría de las víctimas de la persecución eran miembros de la etnia albanesa de Kosovo, que representa el 90 % de la población, según la fiscalía.
Las Salas Especializadas de Kosovo, integradas por jueces y abogados internacionales, se crearon en 2015 para juzgar los casos de crímenes de guerra contra ex guerrilleros del ELK en virtud de la legislación kosovar. Muchos kosovares consideran que el tribunal es parcial contra el ELK y ven a sus líderes como héroes que liberaron a Kosovo del régimen represivo serbio.
