La generación Z cambia el panorama inversor en Catalunya

La tendencia a rentabilizar el ahorro mediante los mercados financieros continúa creciendo en Catalunya, sobre todo entre los jóvenes de la generación Z (1997-2012). Al mismo tiempo, aumenta el número de ciudadanos que dan el salto a la inversión buscando complementar sus ingresos, mejorar su poder adquisitivo, asegurar la jubilación o disponer de recursos suficientes para acceder a una vivienda. 

Estas son algunas de las conclusiones del estudio Gestión de la riqueza, patrimonio e inversión en Catalunya 2025, elaborado por eToro, según el cual los ciudadanos de esta comunidad han incrementado su presencia en la los mercados en el último bienio, pasando su participación del 13% al 18%. La exposición a esta clase de inversiones ha aumentado en mayor medida en los jóvenes de entre 18 y 24 años, un fenómeno que Tali Solomon, directora para Iberia y América Latina de la plataforma, atribuye a la menor confianza de esta generación en el sistema tradicional. “También considero que la mayor accesibilidad a la tecnología y a la información permite que  tengan un acceso más amplio, un conocimiento más sólido y una mejor educación para incorporarse al mercado financiero”, aduce.

La consecuencia es que, en los últimos dos años, se ha duplicado el número de jóvenes que busca en los mercados de capitales una vía para ganar dinero, pasando del 9 % al 18 %. Aunque el apetito inversor es más intenso entre la cohorte nacida entre 2001 y 2007, aumenta con fuerza en casi todos los grupos de edad, coincidiendo con la escasa remuneración que ofrecen opciones más conservadoras, como los depósitos bancarios. No obstante, los ciudadanos de 45 años o más son más reacios a rentabilizar su patrimonio a través de este tipo de activos, ya que menos del 20 % de ellos se decanta por esta opción.

Otra de las conclusiones del informe es que los catalanes prefieren guardar o invertir su dinero en los activos tradicionalmente considerados más seguros, como cuentas de ahorro, depósitos bancarios y bienes inmuebles. “El fuerte peso de la liquidez y la vivienda en el patrimonio de los catalanes demuestra que la cultura del ahorro sigue siendo dominante, pero también que este es un cambio progresivo y sopesado”, agrega Salomon. Cabe destacar en este sentido que aumenta cinco puntos en dos años, hasta el 96%, el porcentaje de ciudadanos que acumulan liquidez –efectivo o dinero en cuentas bancarias-, mientras que el 79% mantiene algún tipo de exposición en bienes raíces, en los que se incluye la vivienda habitual.

Además, el estudio constata la menor tendencia de la población a rentabilizar su dinero a través de deuda pública, a pesar del furor que las letras del Tesoro despertaron en el inversor minorista en el 2023, año en el que esta clase de activo -la deuda pública- estaba presente en el 70% de las carteras catalanas, exposición que ahora se ha reducido a la mitad.

Mayor volatilidad 

Aumenta la preferencia por inversiones que dan retornos rápidos 

Asimismo, la mayoría de minoristas en Catalunya invierte en fondos (84%),  acciones e índices bursátiles (83%), ETF (63%) y criptoactivos (62%). Además, el 67% de los inversores afirma tener contratado uno o más planes de pensiones, casi diez puntos menos que hace dos años, según la encuesta. El cambio coincide con la reducción progresiva de los beneficios fiscales a los que da derecho esta clase de producto -a excepción de los planes de empresa-, así como a la tendencia creciente de buscar un retorno rápido en las inversiones, según Salomon: “Esta nueva generación que entra al mercado busca inmediatez. Productos como la vivienda o los planes de pensiones, que requieren un compromiso a largo plazo y menor flexibilidad, resultan menos atractivos para ellos. En cambio, muestran un mayor interés por activos globales, fondos de inversión, ETFs y criptoactivos, que les permiten diversificar de manera más dinámica y alinearse con valores tecnológicos y sostenibles”.

El informe precisa que el 35% de los encuestados invierte en ETFs y fondos que invierten globalmente, siendo esta la opción más popular, mientras que alrededor de un tercio prefiere rentabilizar su dinero a través de la compra de activos de renta fija y renta variable local, el 28% se decanta por la renta variable europea y el 22% por la estadounidense. La renta variable de los mercados emergentes está presente en el 10% de las carteras.

Coyuntura económica 

Mayor confianza en la economía catalana que en la española 

Otro dato relevante de la encuesta, realizada sobre una muestra de mil residentes en la comunidad, es que el 41% considera que la evolución de la economía catalana es ‘buena o muy buena’, el 39% se muestra moderadamente optimista y el 20% la percibe como ‘mala o muy mala’. En todo caso, el estudio detecta una pérdida de confianza en la economía, tanto autonómica como estatal, con respecto al anterior estudio. “A pesar de que el PIB español se mantiene como el más dinámico entre las potencias industrializadas en los últimos dos ejercicios, los inversores se muestran más cautelosos”, comenta Salomon. El cambio se produce en un año marcado por la guerra arancelaria y una mayor volatilidad en los mercados globales.

Catalunya

Perfil del inversor medio

Los ciudadanos que rentabilizan sus ahorros a través de la inversión en Catalunya tienen de media entre 35 y 54 años, con un mayor peso de la generación milenial, que es la cohorte nacida entre 1981 y 1996. Más de la mitad de los inversores (53%) se decanta por entidades o intermediarios financieros, mientras que el 48% utiliza brókers o plataformas de inversión y el 27% recurre a gestores patrimoniales. Algunos combinan varios canales, por lo que los porcentajes no son excluyentes.

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