
El conseller de Empresa i Treball, Miquel Sàmper, ha afirmado este jueves que se han mantenido reuniones con la automotriz china BYD en las que se valora Catalunya como una posibilidad para la instalación de una planta de fabricación de coches.
“¿Se han producido negociaciones? Sí. ¿Llegarán a buen puerto? Ya veremos”, ha planteado Sàmper en una entrevista en Matins de TV3. “Yo me he reunido con ellos, así como me he reunido con muchos otros empresarios que quieren venir a Catalunya”, ha contextualizado. “Nos hemos reunido con muchas empresas. Hacemos muchas reuniones con muchos empresarios que quieren hacer inversiones. Una de las empresas que hemos visto es BYD”, ha señalado, sin detallar cuántas reuniones se han dado o cuándo se han producido.
La empresa china busca localizaciones para instalar su tercera fábrica en Europa, tras las de Hungría y Turquía. Según informaba Reuters en octubre, la empresa habría decidido que España albergue la nueva planta. Desde la compañía no se ha querido confirmar que España sea la elegida entre varios países barajados.
El conseller ha expuesto que Catalunya es una región “atractiva” por el fuerte crecimiento, sus enlaces con Latinoamérica, el clima… No ha ofrecido detalles sobre una hipotética ubicación de las instalaciones que se haya ofrecido, pero ha planteado que hay que intentar que las inversiones que se capten no se concentren en Barcelona y su área. El Periódico informó a finales de octubre que se baraja Tarragona.
Sobre el modelo de relación, abre las puertas a la llegada de inversores chinos apostando por una colaboración, tejiendo alianzas industriales como la que se ha dado entre Chery y Ebro. Plantea que en tecnología los chinos están muchos años por delante de las capacidades europeas. “Difícilmente se le puede decir que no a una inversión que genere entre 1.000 y 1.500 puestos de trabajo”, que se daría en casos como este.
Sàmper ha pedido que las relaciones que se tengan sean de win-win, en la que todos ganen. Por ejemplo, contratando talento local para la construcción. “La masa de trabajadores debe estar en Catalunya”, ha dicho.
