
Duro revés para el programa estrella del presidente Donald Trump en su guerra comercial. Su arma de coacción global está en entredicho. Un tribunal de apelación federal decretó que la gran mayoría de los aranceles, los llamados recíprocos, son ilegales y no tienen razón de ser.
Pero la corte de apelación retrasa aplicación de su medida hasta el 14 de octubre, de manera que da margen a la administración para que recurra al Tribunal Supremo y le permite que Trump continúe manteniendo en vigor estos controvertidos impuestos que han arrodillado a casi todas las potencias mundiales.
La resolución indica que Trump se excedió en el uso del poder de emergencia al invadir competencias que pertenecen al Congreso. En caso de confirmarse, esto abriría potencialmente la puerta a que la administración de Washington tuviera que devolver miles de millones que ha cobrado bajo este concepto.
La decisión reafirma la sentencia de un tribunal menor, que a finales del pasado mayo decretó que Trump no tenía un poder ilimitado para fijar aranceles en prácticamente todos los bienes que importa Estados Unidos.
No existe duda alguna de que el gobierno de EE.UU. llevará el caso a las estancia judicial más alta de Estados Unidos, compuesta por seis jueces conservadores (tres nombrados por el presidente), frente a tres liberales, le está sacando de apuros importantes planteados por tribunales de menor rango. En un comunicado, un portavoz de la Casa Blanca indicó que el presidente invocó sus poderes comerciales de “forma legal”.
Pocos minutos después de conocerse este nuevo fallo, Trump ya lanzó su arrebato en su red social con su habitual ataque a los jueces. Subrayando que los aranceles todavía están vigentes, el presidente replicó que la decisión de la apelación, si se mantuviera, “destruiría literalmente Estados Unidos, será un desastre total, nos hará financieramente débiles y tenemos que ser fuerte”. Y, por supuesto, remarcó que espera que el Tribunal Supremo se pondrá de su lado y apoyará estas tasas a las importaciones de bienes.
El legislador Richard Leal, máximo representante demócrata en el comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes, calificó el fallo de “victoria del estado de derecho, de la Constitución y de las familias estadounidenses que están pagando el precio de la agenda comercial de Donald Trump”. Y añadió que “la autoridad arancelaria recae en el Congreso y ningún presidente, sea Trump o cualquier otro, puede inventarse un poder que no tiene”.
Ese es el meollo del asunto. “Imponer impuestos como los aranceles está otorgado exclusivamente al poder legislativo por la Constitución”, afirmó la decisión judicial. “Los aranceles son un poder central de Congreso”, reiteró.
La resolución, adoptada por siete votos a cuatro, pone en cuestión los acuerdos que el presidente estadounidense ha alcanzado con la Unión Europea, Japón, Corea del Sur y otras de las principales economías para reducir esos gravámenes recíprocos en las exportaciones que envían a EE.UU. desde los niveles que originalmente quería imponer la Casa Blanca, los que se fijaron el 2 de abril, “día de la liberación”.
También supone una amenaza a los aranceles que Trump ha impuesto a China, Canadá y México para presionar a esas naciones a fin de que apliquen una mayor represión en el envío de fentanilo y precursores químicos de opiáceos que entran en EE.UU.
El gobierno Trump argumentó que, bajo la ley de poder económico de emergencia internacional (IEEPA), de 1977, tenia el derecho a imponer esos gravámenes, incluidos los que denomina recíprocos.
Sin embargo, el tribunal comercial federal, con base en Nueva York y compuesto por tres jueces (nombrados por los presidentes Reagan, Obama y Trump, respectivamente), decretó que Trump carece de poderes unilaterales y había usurpado competencias que la Constitución atribuye al Congreso.
La administración apeló de inmediato y el tribunal de apelación volvió a darle vida provisional a los aranceles recíprocos y globales, menos de 24 horas después de que la otra sentencia los ilegalizara. Pero esta corte de apelación ya advirtió que esa primera resolución entraba en pausa hasta que resolvieran, que es lo que se ha producido este viernes.