
Se aproxima la hora de la represalia. El primer ministro de Israel, Beniamin Netanyahu, anunció el viernes que “España pagará un precio” por sus crçiticas constantes, por su actitud ante la guerra de Irán y la razzia en el Líbano. El diario The Wall Street Journal publicó el jueves que la Administración Trump está viendo la manera de castigar a los países de la OTAN menos colaborativos en la refriega del golfo Pérsico. España ocupa el primer lugar de la lista. El diario financiero del grupo Murdoch señala que el Gobierno norteamericano estaría estudiando el cierre de algunas bases compartidas, trasladando efectivos al este de Europa, donde ha hallado una actitud más receptiva, especialmente en Rumania y Bulgaria, países geográficamente más cercanos a Oriente Medio.
Cuando todo parece caótico, los movimientos de natación sincronizada son especialmente vistosos. En medio de una colosal confusión sobre la evolución de la guerra, los gobiernos de Estados Unidos e Israel, enfurecidos por el curso de los acontecimientos, lanzan amenazas contra los europeos díscolos. Y ambos apuntan a España.
El primer ministro israelí nombra directamente a España, y las últimas filtraciones del gobierno de Estados Unidos incluyen también a Alemania, porque en Washington esperaban más apoyo del actual gobierno alemán, y por otro motivo aún más importante: porque Alemania es el objetivo principal de la campaña de desestabilización contra la Unión Europea. No nos confundamos. Cuando la nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos dice que la Unión Europea debe ser superada porque impide la reactivación nacional de las viejas patrias europeas, está apuntando a Alemania. Desactivar la Unión Europea significa neutralizar a Alemania y convertirla en otra cosa. El centro de la partida está en Alemania, pero España es hoy políticamente vistosa y hay ganas de atizarle a Pedro Sánchez , así en Washington como en Jerusalén. Se acerca la hora de la represalia.
Si Israel amenaza, cumple. La represalia no se va a limitar a excluir a España del Centro de Coordinación Civil y Militar, organismo multinacional que supervisa el cumplimiento del alto el fuego en la franja de Gaza, medida anunciada el mismo viernes por el gabinete israelí. Israel dispone de diversos mecanismos para presionar a España, y uno de ellos es su excelente relación con el gobierno de Marruecos, al que presta asesoramiento militar y vende tecnología. Otra cosa es que en el actual momento internacional, con la progresiva pacificación de las relaciones entre España y Argelia, con la revalorización del gas argelino tras el bombardeo iraní de Qatar, con Italia llamando desesperadamente a las puertas de Argel para ampliar el cupo de importación, a Rabat le interese actuar de palanca de los israelíes contra el gobierno de Sánchez, cuando falta poco más de un año para la conclusión de la legislatura y la celebración de elecciones generales en España. La situación es extremadamente delicada en todos los cuadrantes, también en el del Magreb, y cabe suponer que Alberto Núñez Feijóo dispone de buenos contactos en Rabat y Argel. Todos hablan con Rabat, también Vox, que dice querer echar a los “moros” de España.

Mientras la guerra se complica, Estados Unidos e Israel lanzan señales de advertencia a España
La respuesta de Estados Unidos puede que sea más compleja. Habrá respuesta, podemos estar seguros. Todas las especulaciones apuntan estos días a una supuesta retirada de efectivos militares de las bases de Rota y Morón de la Frontera, e incluso al cierre de una de esos dos bases compartidas. Si ello ocurriese estaríamos ante un acontecimiento de verdadera dimensión histórica si tenemos en cuenta el temprano interés del emergente imperio norteamericano, recién concluida la Segunda Guerra Mundial, para disponer de plataformas militares en España, por su ubicación en el extremo occidental del subcontinente europeo y su proximidad al norte de África. Necesitaban un buen puerto cerca del estrecho de Gibraltar y pistas de aterrizaje para los bombarderos nucleares. El acuerdo militar de 1953, bajo la presidencia de Dwight D. Eisenhower , antiguo comandante supremo de las tropas aliadas en Europa, afianzó la dictadura del general Franco .
¿Se van a escribir ahora nuevos renglones de esa historia, con Marruecos ofertando emplazamientos alternativos? Ya se habló de ello hace unos años, recién llegado Sánchez a la Moncloa. Las relaciones iniciales con la Administración Biden no acababan de ser fluidas y empezó a circular el rumor de que Estados Unidos podría trasladar sus barcos a la base naval marroquí de Alcazarseguir (Ksar es-Seghir), al otro lado del estrecho de Gibraltar, entre Tánger y Ceuta. Así se publicó en la prensa de Madrid. Algunos ya lo daban por seguro, hasta que un día apareció la noticia de que el puerto de Alcazarseguir no dispone del suficiente calado para las naves norteamericanas. Se acababa de llegar a un acuerdo entre Madrid y Washington para la ampliación de la base de Rota, verdadero pivote del despliegue militar norteamericano en Europa. El escudo antimisiles de sus cinco destructores es la policía armada de Estados Unidos en el Mediterráneo.
Hay mucho dinero invertido en Rota. Y el dinero cuenta en Washington. Los primeros seis días de guerra les han costado 11.600 millones de dólares. Se están jugando la credibilidad y la hegemonía. Se están jugando las elecciones de noviembre. El vicepresidente JD Vance se está jugando su carrera política en las negociaciones iniciadas ayer en Islamabad (Pakistán). Rota y Morón no son un juego de quita y pon, lo cual no quiere decir que no vaya a haber represalias norteamericanas.
Sánchez ha decidido jugar fuerte. Tiene un año por delante y todas las encuestas en contra. El estado de excepción mundial le ayuda a concluir la legislatura sin nuevos presupuestos y con apoyos parlamentarios muy precarios, puesto que la gestión de la excepcionalidad evita el vacío narrativo. Ha respondido a Netanyahu proponiendo la suspensión del acuerdo de asociación UE-Israel. Aterrizó ayer en Pekín, donde será recibido por Xi Jinping , y el próximo fin de semana encabezará en Barcelona la constitución del Frente de Rechazo a Trump . Una reunión de líderes socialdemócratas europeos con dirigentes de la izquierda que sigue teniendo posiciones de gobierno en Latinoamérica. El podio inicial era Sánchez y el presidente brasileño Lula da Silva , acompañados por el presidente colombiano Gustavo Petro . La novedad es la presencia en Barcelona de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, después de las matizadas palabras del Rey sobre el periodo colonial, que tanto disgusto provocaron en la derecha española. Barcelona frente a Trump. Cuidado con las sobreactuaciones.
Sánchez viaja a Pekín y el fin de semana presidirá en Barcelona un frente internacional anti-Trump
León XIV volvió a pronunciarse ayer contra la guerra, apelando desde Roma a levantar un dique “contra ese delirio de omnipotencia”. Cada vez es más directo: “¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza!”. El Papa está acentuando fuertemente su discurso, llamando a los católicos norteamericanos a interpelar a sus representantes políticos. Eso no es retórica. Algún día habrá represalias contra Robert Francis Prevost , pero ahora no las pueden ni siquiera verbalizar. La embajada de Estados Unidos ante la Santa Sede ha desmentido que se haya amenazado al Vaticano con un cisma en Estados Unidos. Después de ese desmentido, León XIV ha vuelto a la carga. El Papa viajará a España entre el 6 y el 12 de junio.
Hoy se vota en Hungría.

