La inflación se queda estable en febrero, en los niveles más bajos desde junio del año pasado. El IPC, que mide la evolución de los precios, repitió la tasa de enero, al 2,3%, según el dato adelantado que ofrece este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Se coloca seis décimas por debajo del cierre de 2025.
El organismo ha explicado que en este comportamiento ha afectado a la baja el descenso de los precios de la electricidad, que subieron en febrero de 2025, y al alza, los combustibles y lubricantes para vehículos personales, restaurantes y servicios de alojamiento y alimentos y bebidas no alcohólicas, cuyos precios aumentaron más que en febrero de 2025.
La inflación subyacente se mantiene estable pero por encima de la general
El INE publica por primera vez este mes de febrero datos adelantados de varios grupos especiales relevantes, como alimentos con elaboración, bebidas y tabaco; alimentos sin elaboración; productos energéticos o servicios.
Así, la tasa interanual del grupo especial productos energéticos fue la única en terreno negativo, en el 3,1 %, mientras que la de los alimentos sin elaboración se situó en el 6,7 %; en el 3,5 % la de alimentos, bebidas y tabaco y la de servicios, en el 2,3 % la de alimentos con elaboración, bebidas y tabaco y en el 0,9 % la de bienes industriales sin productos energéticos.
Respecto a la tasa general sin productos energéticos, se sitúa en el 2,9 % en febrero, y la tasa general sin alimentos ni bebidas ni tabaco ni productos energéticos, en el 2,8 %.
La inflación subyacente, que no tiene en cuenta energía ni alimentos frescos, se mantiene estable, en el 2,7%, solo una décima por encima de los tres meses anteriores que se colocaron en el 2,6%. La tasa de febrero vuelve a ser superior a la inflación general, algo que no ocurría desde abril del año pasado. Esta es una medida más seguida por entidades como el Banco Central Europeo (BCE), ya que elimina distorsiones y expone las tendencias de fondo.
“España sigue en la senda de control de precios marcada por el objetivo del Banco Central Europeo (BCE) de un crecimiento cercano al 2%. Y esta moderación favorece que los salarios aumenten por encima de la inflación, permitiendo a las familias ganar poder adquisitivo”, aseguran desde el Ministerio de Economía.
