La OPEP+ acuerda elevar la producción y avisa del “largo y costoso” daño a las infraestructuras

Ocho países de la OPEP+ han acordado este domingo elevar en mayo y por segundo mes consecutivo en 206.000 barriles diarios la producción de petróleo, en una decisión con la que hacen un gesto de compromiso con el mercado en plena crisis energética, pero que no alivia el gran problema de suministro provocado por el cierre del estrecho de Ormuz. La guerra ya les impidió cumplir con el incremento de producción pactado en marzo y  seguirá haciéndolo ahora que los ataques a infraestructuras petrolíferas han complicado más si cabe la situación.

Esta circunstancia hace que el mensaje de este grupo de la OPEP+ vaya en esta ocasión más dirigido a la dificultad para canalizar la oferta. En un comunicado, avisa de los efectos de los ataques a infraestructuras energéticas en los últimos días y destaca que “recuperarse de los daños para alcanzar de nuevo la capacidad total será costoso y llevará un largo tiempo”. Afectará además “al conjunto del suministro”.

Menos capacidad para estabilizar el mercado por culpa de los ataques

“Cualquier acción que socave la seguridad del suministro de energía, ya sea a través de ataques a la infraestructura o la interrupción de las rutas marítimas internacionales, aumenta la volatilidad del mercado y debilita los esfuerzos para apoyar la estabilidad del mercado”, afirman.

La OPEP+ está formada por 22 países, Irán incluido, aunque la decisión de este domingo ha sido adoptada por ocho de ellos. Son Argelia Irak, Kuwait, Arabía Saudí, Emiratos Árabes, Kazajistán, Omán y Rusia.

La decisión de elevar en 206.000 barriles diarios la producción es similar a la adoptada a comienzos de marzo, días después del inicio de la guerra, para el mes de abril. Ha sido adoptada tras una reunión de ministros de la OPEP+ que no decide sobre la producción. Tras este encuentro, los ocho países han acordado el incremento y su reparto.

El nuevo estímulo es insuficiente para aliviar las tensiones en el mercado, ya que el cierre del estrecho de Ormuz afecta al 20% de la producción mundial, o a entre 12 y 15 millones de barriles de barriles diarios. Aparte de representar el 1,7% de todo el volumen comprometido con la guerra, la inyección adicional procede en buena parte de países con problemas para distribuir la producción.

El principal esfuerzo adicional vendrá tanto de Arabia Saudí como de Rusia, ahora que la guerra y los problemas de suministro han contribuido a que la Casa Blanca levante el veto aplicado tras la invasión de Ucrania. Estos dos países bombearán cada uno de ellos 62.000 barriles diarios más, frente a los 26.000 adicionales de Irak, los 18.000 de Emiratos y los 16.000 de Kuwait.

Los ocho países que elevan ahora la producción son los mismos que en el 2023 la redujeron en 1,65 millones de barriles diarios para sostener el precio del petróleo. El año pasado, la OPEP+ ya regresó a los incrementos progresivos, aún lejos de la situación previa al recorte de hace tres años.

El objetivo, dicen en el comunicado, es “apoyar la estabilidad del mercado”. También aseguran que la recuperación “total o parcial” de los 1,65 millones de barriles diarios retirados en el 2023 dependerá de la “evolución de las condiciones de mercado” y se abordará de forma “gradual”.

Temor a una escalada hasta los 150 dólares por barril

De los países que más elevarán la producción, Rusia queda al margen del bloqueo del estrecho de Ormuz, pero las sanciones occidentales y los ataques de Ucrania a sus instalaciones también limitan en parte su capacidad. Su producción abastece sobre todo a China, aunque también podría llegar a Estados Unidos desde que a medidos de marzo la Casa Blanca anunciarse el levantamiento de las sanciones a los petroleros rusos, en principio durante un mes.

Mientras, Irak tiene un panorama algo más despejado desde que este sábado Irán calificase al país de “hermano” y permitiese el tránsito de sus petroleros por el estrecho de Ormuz.

El precio del barril de Brent se encuentra ahora en 108 dólares, más de un 50% por encima de los niveles de 70 dólares previos al inicio de la guerra. Si el estrecho de Ormuz sigue cerrado hasta medidos de mayo, el precio podría irse a los 150 dólares por barril, según JPMorgan. Este nivel, como comentó hace unos días a la BBC el consejero delegado de Blackrock, Larry Fink, provocaría una “recesión global”.

Irán es el quinto mayor productor de crudo de la OPEP+, con unos 3,3 millones de barriles al día. Arabia Saudí, con más de 10 millones de barriles, y Rusia, con 9,7 millones, lideran con diferencia el grupo, por delante de Irak y Emiratos.

Iñaki De las Heras

Redactor de la sección de Economía y Empresas de La Vanguardia. Licenciado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha trabajado en Europa Press y en Expansión

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