Hace apenas dos meses Vicente Lafuente no se imaginaba presidiendo la Confederación Empresarial de la Comunitat Valenciana (CEV); ayer se proclamó nuevo presidente ante un Salvador Navarro que decidió retirarse para evitar la confrontación electoral en la patronal valenciana. “No, no tenía previsto presentarme, pero de una manera absolutamente normal llegamos a la conclusión que lo mejor era que hubiera un cambio”, dijo ayer en rueda de prensa, acompañado por los miembros del nuevo comité ejecutivo, entre ellos sus vicepresidentes y presidentes provinciales, César Quintanilla (Alicante), Eva Blasco (Valencia) y Luis Martí (Castellón).

El relevo en la CEV se inició a finales de septiembre, cuando Navarro dijo que no se presentaría a la reeleción como ya había avanzado días antes de convocar elecciones formalmente, y se consumó en una asamblea general electoral celebrada ayer en València en la que hubo amabilidad y reconocimiento en las palabras, pero cierta frialdad en los gestos. Sin miembros del gobierno valenciano ni representación sindical en el acto, Lafuente señaló en su primer discurso que ahora empieza “un periodo de pequeños cambios” y habló de construir una CEV “horizontal, participativa y abierta al diálogo”.

Se presentó como una persona “moderada en las formas y en los tiempos” y aseguró defender “las presidencias corales”. Lafuente, presidente de una de las federaciones más amplias y de mayor fortaleza en el tejido económico valenciano, la Federación Empresarial Metalúrgica Valenciana (Femeval), dio pinceladas de su proyecto con claras reflexiones. “El consenso no es una renuncia: es una forma inteligente de avanzar”, señaló. Desde ese prisma apeló a la política, frente a la que dijo cabía ahora ser más “proactivo”. Defendió que “hace falta estabilidad” y que los partidos negocien “por encima de sus intereses”. No quiso entrar en valorar si caben o no las elecciones anticipadas, pero sí señaló que “había una inestabilidad que afectaba a la gobernabilidad de la Generalitat Valenciana”.
En la imagen, Lafuente y Navarro
Y llegó a decir que “si se tienen que pelear, que se peleen el año que viene, ahora no”, recordando la urgencia en las zonas afectadas por la dana. “Cuando hablamos de presupuestos, es más que exigible que los recursos y partidas destinadas a la recuperación de la dana estén garantizados. No deben ser, bajo ningún concepto, objeto de batallas políticas”, reiteró.
El consenso no es una renuncia: es una forma inteligente de avanzar”
Tras una etapa intensa en la que la CEV ha liderado la defensa del modelo de financiación autonómica o la mejora de las infraestructuras, como la ampliación del puerto de València, Lafuente cogió la misma bandera y advirtió que “seguiremos reivindicando que se ponga fin a la injusta infrafinanciación” de la Comunitat Valenciana o que recharazán las decisiones “al margen del diálogo social”, una alusión que vale tanto para el Gobierno central como para el valenciano.
Con la llegada de Lafuente también hay relevo en la secretaría general, que tras Esther Guilabert ahora ocupará Inmaculada García, con experiencia en la patronal. En 2022 fue nombrada directora general, tras haber ejercido previamente como directora de Relaciones Empresariales y directora del Área Técnica. De ella dijo ayer Lafuente que “es el perfil idóneo para hacer este proyecto nuevo sabiendo de donde venimos” y que su experiencia “permite saber cómo van las cosas desde el minuto cero”. El empresario del metal no quiere perder el tiempo.
