Los dos agentes migratorios que dispararon durante el tiroteo mortal al estadounidense Alex Pretti en Minneapolis, el sábado pasado, han sido suspendidos temporalmente de empleo por la Patrulla Fronteriza, según ha avanzado MS Now y confirmado otros medios estadounidenses. Según funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional consultados por Fox News, la medida de apartarlos de sus cargos es un procedimiento estándar y “no debe interpretarse como una sospecha de conducta indebida”.
El movimiento se produce justo cuando el presidente Donald Trump está tratando de desescalar la tensión a raíz de la indignación social producida por el asesinato de dos ciudadanos estadounidenses en menos de un mes a manos de su policía migratoria. Ayer, el mandatario prometió que iba a llevar a cabo una “investigación honesta” de lo sucedido en el asesinato de Pretti, así como el de Renée Good, hace tres semanas y también en Minneapolis.
Miembros de la Administración Trump justificaron en un primer momento la acción de los agentes durante el tiroteo, alegando “autodefensa” y acusando a Pretti de ser un “terrorista doméstico” cuya intención era “masacrar” a las fuerzas del orden, en palabras de Greg Bovino, el comandante de la Patrulla Fronteriza que lideró hasta este lunes la llamada operación Metro Surge en el Estado de Minnesota.
También ofrecieron declaraciones similares la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, así como Stephen Miller, subjefe de gabinete de Trump. Ambos argumentaron, como el presidente, que Pretti no debería haber llevado un arma a una protesta, a pesar de que tiene licencia para portarla en un Estado, Minnesota, en el que es legal.
Se desmarcaron así de lo establecido por la Segunda Enmienda de la Constitución, que protege el derecho a llevar armas y que ha sido un pilar para los republicanos durante años. Este posicionamiento les valió un inusual comunicado crítico por parte de la Asociación Nacional del Rifle.
Trump prometió ayer una “investigación honesta” de lo sucedido en los asesinatos de Renée Good y Alex Pretti en Minneapolis
Finalmente, la Casa Blanca suavizó su discurso después de observar como la opinión pública se le giraba en contra y Trump mostró compasión por la familia de la víctima, anunciando una investigación por parte del FBI y otra interna, de la Patrulla Fronteriza.
Pretti, un enfermero de 37 años de la unidad de cuidados intensivos del Centro Médico de Asuntos de Veteranos de Minneapolis, estaba grabando con su móvil la actuación de los agentes durante una protesta cuando una decena de ellos lo inmobilizaron y le confiscaron su arma. En los videos de la escena publicados en redes sociales, se aprecia como los agentes lanzaron hasta diez disparos en su espalda, una imagen que se viralizó y acrecentó la indignación popular.
La suspensión temporal de los dos agentes, que ya han sido apartados de las calles, es una de las demandas de las autoridades demócratas en Minnesota, incluidos el gobernador Tim Walz y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey. Ambos se reunieron ayer por separado con el nuevo jefe de la operación Metro Surge, el llamado ‘zar de la frontera’ de Trump, Tom Homan, de quien se prevé que rebaje los métodos agresivos de los agentes desplegados y priorice arrestar a inmigrantes indocumentados.
