La presión de la marca blanca impacta en las ventas de Gallo

El crecimiento de la marca blanca para contener la inflación de la cesta de la compra ha pasado factura a Gallo. El grupo de alimentación especializado en pasta encadena dos ejercicios con leves descensos de ventas que atribuye tanto a una “mayor presión” en los precios de la enseña de fabricante como al encarecimiento de las materias primas a causa de la sequía y otros fenómenos climáticos. 

La compañía, líder en España con una cuota de mercado del 29%, facturó el año pasado 226,5 millones de euros, un 3% menos. La sociedad holding IPA Capital, propietaria de Gallo, cerró ese ejercicio con unos números rojos de 6,2 millones de euros, según consta en las cuentas depositadas en el registro mercantil. La bajada de ingresos se suma a la sufrida el 2023, del 2%, con 235 millones. En cambio, en el 2022 lograron una fuerte subida de las ventas, del 31%, principalmente debido a la adquisición de la empresa italiana ASI Food. Néstor Nava, director general del grupo Gallo, califica el ejercicio de “satisfactorio” dado el contexto “retador” y subraya que las ventas han aumentado un 50% desde que en el 2019 la firma de capital riesgo Proa Capital comprara la empresa a la familia Espona por 227 millones de euros.

La compañía ha iniciado este 2025 una estrategia de bajada de precios para impulsar sus ventas, con la previsión de recuperar las cifras de negocio del 2023. Lo harán gracias a la bajada del coste del trigo, un abaratamiento que se ha producido este año y que ya están trasladando al consumidor. “En el 2023 y el 2024 el trigo aumentó de precio pero no pudimos trasladar todo el incremento al consumidor; además, tuvimos que realizar promociones para proteger nuestra cuota”, sostiene el directivo. 

Aparte del ajuste de precios, continuarán con la inversión en producto y en innovaciones para atraer compradores. La compañía con sede en el municipio cordobés de El Carpio (trasladó la sede social desde Catalunya durante el procés independentista) ve especial potencial de crecimiento en el segmento de platos preparados y caldos. Estas líneas de negocio se concentran en las tres plantas que la empresa tiene en Catalunya. En Sant Vicenç dels Horts producen la comida preparada asiática, en Granollers, la pasta fresca y los caldos, y en Esparraguera, los alimentos sin gluten y “mono ingredientes”. “Tenemos inversiones previstas en todas ellas”, afirma Nava. En el caso de los caldos, sus ventas han crecido un 31% desde su lanzamiento, en el 2023. En los últimos años han destinado 50 millones de euros en diferentes desarrollos. En la planta de El Carpio elaboran la pasta seca, su principal línea de negocio.

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