La prioridad social-católica

El Vaticano prepara con cierta cautela el viaje de León­ XIV a España. Así lo explican hoy en La Vanguardia, Francesco Olivo e Iñaki Pardo Torregrosa, periodistas que siguen con atención los preparativos de la visita, que tendrá lugar entre el 6 y el 12 de junio.

Preocupa en Roma la fuerte tensión política que se respira en España, no tanto en el seno de la sociedad como en los circuitos de aceleración del debate público: sesiones parlamentarias irrespirables, fuego en las redes sociales y zafarrancho de combate en muchos medios de comunicación, también en aquellos que dependen directamente de la Conferencia Episcopal Española. La última oscilación del sismógrafo no le habrá pasado por alto a la Secretaría de Estado de la Santa Sede. Vox, partido español conectado directamente con el movimiento MAGA estadounidense, partido que preside la plataforma Patriotas por Europa, ha decidido enfrentarse con la Iglesia católica cuando faltan seis semanas para la llegada del Papa a España. Supera eso, J.D. Vance.

Vox ataca a la Iglesia católica y el Papa pide a los populares europeos que sean más democristianos

 Santiago Abascal ha decidido contentar una vez más a Donald Trump, que anoche estuvo a punto de sufrir un atentado en Washington. Abascal no critica ni una coma de la actual política norteamericana. De ahí no se mueve. Cree que esa fidelidad berroqueña al grupo dirigente de Washington acabará beneficiándole. Abascal tiene un interés especial por obtener canales de comunicación directos con los nuevos gobiernos latinoamericanos de derecha. Después de la derrota de Viktor Orbán en Hungría, más fidelidad a Trump. Aquí no retrocede nadie. José María Aznar ha sentado cátedra; él enseñó a los jóvenes cuadros de Nuevas Generaciones que rectificar debilita. Hay campaña electoral en Andalucía y señales de estancamiento de Vox en los sondeos. La onda de la guerra puede pasarles factura, pero aquí no retrocede nadie.

Después de capturar al Partido Popular en el cuadrante de la “prioridad nacional”, Vox está acusando a los obispos españoles de querer “hacer negocio con la inmigración”, en referencia a los fondos que administran las entidades católicas que prestan ayuda a los inmigrantes. Vox no acepta que el episcopado apoye la regularización extraordinaria de inmigrantes y rechace la política “españoles, primero” en las ayudas públicas. Estamos hablando de un asunto nuclear de la doctrina social que León XIV intenta desarrollar siguiendo la ruta trazada por Francisco, de cuyo fallecimiento se cumple ahora un año. En estos momentos, la red de Cáritas, presente en unas 5.400 parroquias, está ofreciendo asesoramiento a los inmigrantes que pueden acogerse a la regularización aprobada por el Gobierno de la izquierda.

“El hombre del momento”, dice el semanario norteamericano Newsweek
“El hombre del momento”, dice el semanario norteamericano NewsweekNewsweek

“Los obispos hacen negocio con los inmigrantes”. Pocos partidos de la extrema derecha europea se han atrevido a expresarse en esos términos contra la Iglesia católica. No es la primera vez que Vox choca con los obispos. Ya hubo un primer encontronazo a propósito de los incidentes racistas de Torre Pacheco (Murcia). Siempre la inmigración. En aquel episodio, Abascal creyó tener a su gente a favor. Así lo confesaba en privado. Atacar a los obispos “buenistas” no resta votos a Vox, cuya base no es muy apostólica y romana.

Un problema más para los populares, cuyo electorado, con una notable proporción de personas mayores de 65 años, siente un mayor respeto por la jerarquía eclesiástica. El PP no puede alejarse del referente católico. No puede. El Papa recibió ayer en Roma a una delegación del Partido Popular Europeo, que cumple 40 años de existencia como heredero de los antiguos equipos de la Democracia Cristiana. Ahí estaba Manfred Weber. León XIV pidió a los populares una “perspectiva realista sobre los problemas de las personas” y les animó a fomentar condiciones de trabajo dignas ante “un mercado cada vez más deshumanizador e insatisfactorio”. Y añadió: “Podríamos decir que en la era del ‘triunfo digital’, la acción política orientada al bien común exige un retorno a lo ‘analógico’, para responder a las necesidades de las personas”. Retorno a la Democracia Cristiana, en pocas palabras. Retorno a la DC; no perdamos de vista esta orientación. “León XIV instó este sábado al Partido Popular Europeo a recuperar el espíritu fundador de la Unión Europea, reforzar sus raíces humanistas y cristianas y volver a poner al pueblo en el centro de la acción política”, decía el resumen de Vatican News, canal de comunicación de la Santa Sede.  

El PSOE se siente más bien feliz con la próxima visita papal, puesto que en estos momentos hay dos lineas de convergencia: el no a la guerra y el enfoque sobre la inmigración. ¿Pedro Sánchez coincide con el Papa, o el Papa con Pedro Sánchez? El orden de los factores alterará el producto, y los socialistas españoles son eminentemente tácticos en ese plano. El PSOE ha cometido el error de proponer oficialmente la inclusión del derecho al aborto en la Constitución dos meses antes de la visita pontificia. Es posible que León XIV también tenga un mensaje “analógico” para el intrépido Sánchez cuando tome la palabra en el Congreso de los Diputados el próximo 8 de junio.

Será un viaje complejo.

“La política española es un dolor de cabeza permanente”, dijo en una ocasión Giulio Andreotti, que padecía fuertes migrañas. (Andreotti nunca dijo que en España “manca finezza”. El autor de esa apreciación, tantas veces rememorada, fue otro dirigente democristiano, Amintore Fanfani, después de ver al primer Felipe González con traje de pana).

Enric Juliana Ricart

Adjunto al director de La Vanguardia. Al frente de la redacción en Madrid desde 2004. Anteriormente, corresponsal en Roma y redactor jefe de Información Local. Su último libro: ‘España, el pacto y la furia’ (2024)

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