La reaccion de Caracas al ataque de EE.UU. a Irán confirma la pérdida de soberanía venezolana

El ataque estadounidense-israelí contra Irán ha vuelto a poner de manifiesto un dilema incómodo para el gobierno venezolano: ¿cómo se puede ser dos cosas a la vez?

 Por un lado, el gobierno chavista de Delcy Rodriguez  ya es colaborador estrecho de Estados Unidos -”socio y amigo”, según afirmó la presidenta hace unos días-en su plan de reconstruir la producción del petróleo venezolano, clave para la recuperación económica una vez librada de las sanciones. 

Por otro lado, debe mantener, en alguna medida, la amistad de sus históricos aliados China, Rusia y, al menos hasta la fecha, Irán.

El problema se plasmó en el comunicado emitido ayer por la Cancillería venezolana tras los primermos bombardeos a Irán. Caracas “lamentó el uso de la vía militar, desencadenando en las últimas horas una peligrosa e impredecible escalada de acontecimientos”, afirmo. 

Pero, a diferencia de otros gobiernos latinoamericanos, como Brasil o Colombia, asi como el gobierno español, Venezuela no condenó específicamente a Estados Unidos ni a Israel. En su lugar, siguiendo la criticada línea de Francia, Alemania y del Reino Unido, incluyó un reproche al país atacado. El gobierno de Rodríguez pidió “cesar sus indebidas y condenables represalias militares en contra de objetivos ubicados en distintos países de la región por parte de Irán”.

El comunicado provocó malestar en las redes chavistas: “Es una locura: se sabe que las represalias iraníes son sólo contra las bases militares gringas!”, dijo un experto en relaciones exteriores. “Pudieron haberse ahorrado esa parte y solo hubiese sido un comunicado frío”, añadió otro chavista, este ex ministro, tras la salida del comunicado en la tarde del sábado. 

Misteriosamente, horas después, el comunicado desapareció de la página web de la Cancillería y el mñaximo responsable de asuntos exteriores Yvan Gil lo borró de su cuenta de Twitter. Lo mimso ocurrió en  las ediciones digitales de canales estatales como Telesur. 

La pregunta que circula por Caracas es si esta decisión de borrar el comunicado se debe a presiones de Washington, es decir que Estados Unidos ni permite la condena a la vía militar, o si se debe a las críticas desde el chavismo que sigue fiel a Irán, un país que ha apoyado a Venezuela a lo largo de los años de crisis. 

A parte de ayudar a Venezuela a sortear las sanciones petroleras estadounidenses, Teherán incluso intervino directamente para prevenir una catástrofe  humanitaria durante la pandemia, al mandar cinco buques petroleros en 2020 cargados de gasolina. 

En un dificil acto de equilibrismo geopolítico, Rodriguez anunció, tras asumir posesión en enero tras el secuestro de Maduro, que “tenemos derecho a mantener relaciones diplomáticas con China, con Rusia, con Irán, con Cuba, con todos los pueblos del mundo”. Pero este derecho que tanto Simón Bolivar como Hugo Chávez habrian considerado una mínima condición de la soberanía, ya es muy relativo.  

La humillación para el chavismo es aún mayor porque Trump dijo ayer a  Fox News que la operación de descabezamiento del régimen iraní estaba basada en “el patrón creado en Venezuela”  desde  el secuestro a Maduro. Las afirmaciones de Trump en las últimas semanas  hacen pensar que el éxito de la agresión en Venezuela y la facil cooptación del gobierno de Rodríguez, ha envalentonado a Trump y sus asesores más belicosos.

El éxito de la operación de hacerse con el control de Venezuela envalentonó a Trump

 De ahí tal vez, la rápida propuesta despues del ataque contra iran de reabrir negociaciones a la espera de que surgieran interlocutores tan dispuestos a amoldarse a los objetivos de Estados Unidos como fue Rodríguez en Venezuela. Por el momento, sin embargo, EE. UU., incluso después de la liquidación de una cincuentena de gobernantes iraníes,  no aparecen candidatos equiprables a Rodriguez e Iran ha rechazado cualquier negociación.

Pese a todo esto, hay dos elementos de la guerra en Irán que pueden ser positivos para Venezuela. Uno: la subida ya en marcha del precio del petróleo que elevará los ingresos de las ventas del crudo venezolano en el mercado internacional, aunque éstas se realicen bajo la tutela de Estados Unidos. El precio del barril Brent ha subido casi el 10% desde el primer ataque estadounidense-israelí, de 70 dólares el barril el pasado viernes a 78 dólares el lunes.

Estados Unidos incautó 90 millones de barriles de petróleo tras anunciar el bloqueo naval dos semanas antes del encuentro de Nicolás Maduro. 40 millones fueron vendidos por 2000 millones de dólares gran part de los cuals acabarn siendo invertidos en Venezuela. 

Los 50 millones restantes ya se venderán por precios superiores a los de enero una buena noticia para Veneuela. Pero el hecho de que todos los ingresos por la venta de petróleo venezolano ya pasan por un fondo de depósito controlado por Estados Unidos y registrado, provisionalmente,  en Qatar, explica con claridad por qué las declaraciones sobre política exterior de la cancillería deben ser redactadas con pinzas.  

Un nuevo permiso del Tesoro de EE.UU., levanta parcialmente las sanciones pero prohíbe transacciones con empresas procedentes de Rusia, Irán, Cuba, Corea del Norte y aquellas controladas por China en Venezuela. “Venezuela sigue siendo formalmente propietaria de su petróleo, pero ha perdido el control sobre cómo se vende, quién lo compra, dónde se deposita el dinero y cuándo puede gastarlo”, resume el medio venezolano La Tabla

La subida de precios del crudo elevará los ingresos que Washington traslada a Caracas

El Departamento de Justicia estadounidense acaba de pedir la aprobación de un tribunal estadounidense para la expropiación  de 1,8 millones de barriles de crudo venezolano en el  barco Skipper , incautado por EE. UU. en diciembre, que, según la Administración Trump, habían sido comprados por las fuerzas armadas iraníes.

A medio plazo, una guerra prolongada en Irán podria crear margen para que Venezuela se atreviera a desafiar a Washington. 

Por un lado, con  el desplazamiento de barcos de la flota caribeña al Golfo Pérsico el embargo sobre exportaciones de petróleo  no autorizadas por Washington parece menos viable a medio plazo que antes. 

Por otro lado, la amenaza de liquidar la cúpula chavista en caso de insumisión, puede empezar a percibirse como un bluff si se tiene en cuenta  el miedo estadounidense a un estado de caos -el resultado habitual de operaciones de cambio de regimen impulsados por acciones  bélicas de EE.UU.- que dificulte el objetivo de recuperar la producción petrolera.

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