El mercado de la vivienda ha vivido una fuerte aceleración este 2025 impulsado por la bajada de los tipos de interés, una demanda creciente y escasez de oferta, lo que ha llevado los precios a cotas próximas a las de la burbuja inmobiliaria.
El encarecimiento, de hecho, ha cogido aún más velocidad en el tramo final del año, con un incremento del 13,1% en el último trimestre, el mayor ritmo para este periodo desde el 2006, indican los últimos datos publicados por Tinsa, una de las mayores tasadoras del país. En términos reales (descontando el efecto de la inflación), el aumento interanual es de un 10%.

El repunte de precios producido entre octubre y diciembre ha impulsado el acumulado del 2025 al doble dígito. Así, en estos doce meses, los pisos han subido un 10,7%, una variación que multiplica por tres el crecimiento del 2024 (3,5%) y que sitúa el precio medio del metro cuadrado en 2.091 euros.
De esta manera, el coste de la vivienda queda apenas un 3,3% por debajo del máximo alcanzado en el cuarto trimestre del 2007. La crisis del ladrillo que vino después hundió los precios hasta tocar fondo en verano del 2015. Es entonces cuando se produce un punto de inflexión y se abre una nueva etapa de alzas, solo pausada por la pandemia, que ha hecho que en la última década la vivienda en España se haya encarecido un 63,8%.

El aumento de precios es generalizado en prácticamente todas las comunidades autónomas, aunque existen grandes diferencias por territorios y zonas de los principales mercados inmobiliarios. Madrid se sitúa a la cabeza, con un crecimiento del 19,6% el último trimestre y el metro cuadrado más caro del país: 3.799 euros. Le siguen la Comunidad Valenciana, donde la subida es del 15,9%, y Cantabria (15,8%), si bien estas dos comunidades tienen precios por debajo de la media española. Por coste, Baleares queda en segunda posición tras Madrid con 3.644 euros el metro cuadrado, mientras que Catalunya es la tercera comunidad más cara para comprar vivienda (2.549 euros el metro cuadrado).
De cara al 2026, Cristina Arias, directora del Servicio de Estudios de Tinsa by Accumin, apunta a un escenario de estabilización de la demanda residencial en torno a estos elevados volúmenes. “Se anticipa que los tipos de interés de referencia se mantengan estables en torno al 2%”, comenta. De esta manera, la demanda residencial se sostendría, “apoyada en la creación de hogares y la finalización del traslado de las pasadas reducciones de tipos de interés al coste hipotecario en un entorno de resistencia del empleo, moderación de la inflación y normalización de la tasa de ahorro de los hogares”.

En cuanto al precio, Arias estima que continúa creciendo entre un 5% y 10% en el actual contexto de escasez de oferta de vivienda, “en línea con una gradual estabilización de la demanda y la progresiva aunque aún insuficiente incorporación de viviendas al parque”.
