La vivienda y el AVE aceleran la salida de trabajadores de Barcelona y Madrid

Los problemas para sufragar un alquiler en las grandes ciudades de España han disparado la movilidad de asalariados que optan por residir en lugares con niveles de vida más asequibles. Así, casi 237.000 trabajadores cambiaron de territorio en el 2024, confirmando la tendencia del año anterior y llegando a máximos de la serie histórica. Antes de la pandemia, en el 2019, los movimientos alcanzaban apenas los 166.000. Este trasiego laboral es especialmente intenso desde Madrid y Barcelona, que han visto como en los últimos años pierden cada vez más asalariados que se desplazan a otras zonas de España.

La Agencia Tributaria elabora cada año la estadística Movilidad del Mercado de Trabajo, que refleja los cambios de residencia de trabajadores a partir de datos tributarios. Una de las conclusiones de la información fiscal publicada esta semana es que 30.295 asalariados dejaron la provincia de Barcelona en el 2024 para trasladarse a otro lugar. El año pasado fueron 30.291, por lo que se confirma un éxodo creciente. En el 2019, antes del confinamiento, la cifra de salidas fue de 18.046.

El éxodo laboral se concentra en varones y en edades comprendidas entre los 36 y los 55 años

Estos datos, no obstante, no implican que Barcelona haya dejado de ser un lugar de acogida de trabajadores desde otros puntos de España. Al contrario, la cifra de llegadas se mantiene relativamente estable en el tiempo. El cambio reside en que en este momento el saldo entre entradas y salida es nulo. Así, la provincia de Barcelona cerró el año pasado con un balance positivo de apenas 180 personas (30.475 entradas y las citadas 30.295 salidas) y en el 2023 perdió 109 trabajadores (30.182 entradas y 30.291 salidas).

En cambio, en el 2019, el saldo fue un balance positivo de 6.044 personas (24.090 entradas y 18.046 salidas), una diferencia sustancial. Estas cifras implican que la llegada de trabajadores extranjeros a Barcelona es la que está marcando el incremento de la fuerza laboral, mientras que la movilidad desde otros puntos de España ofrece un saldo nulo.

El balance entre salidas y entradas en las dos principales ciudades es nulo; la novedad es que se disparan las salidas

Los lugares de destino de los trabajadores que abandonan Barcelona son diversos. El mayor trasvase es hacia Madrid, adonde se desplazaron durante el pasado ejercicio 5.094 personas. Esta cifra se mantiene constante, ya que en el 2019 fueron 5.199, y en el 2023, 4.717. Donde sí existe una tendencia claramente al alza es en las salidas de Barcelona hacia provincias limítrofes o cercanas. Así, entre el 2019 y el 2024 se ha disparado el número de trabajadores que pasan de vivir en Barcelona a hacerlo en Tarragona (de 2.748 a 4.369) y en Girona (de 2.687 a 4.099). Otros destinos de los asalariados barceloneses son València, Lleida, Aragón y Lleida.

En Madrid, la cifra de salida de trabajadores hacia otros lugares se ha disparado claramente en los últimos años. La comunidad central perdió el año pasado a 54.500 asalariados que se marcharon a vivir a otra provincia. En el 2023 fueron 52.308, y antes de la pandemia, el éxodo de Madrid era de 35.000 personas. El saldo neto de movimientos de trabajadores en Madrid fue por primera vez prácticamente nulo el año pasado. En el 2024 se registraron 55.271 entradas y 54.500 salidas (saldo de 771 asalariados), mientras que en el 2024 se produjeron 56.669 entradas y 52.308 salidas (saldo de 4.391). Antes de la pandemia, el saldo era muy superior, de más de 12.000 personas.

Aumentan las salidas de empleados de Barcelona hacia Tarragona, Girona, València y Aragón

La estadística tributaria también ofrece la fotografía de cuál es el lugar de destino de los asalariados de Madrid. Así, en el 2024, la mudanza de trabajadores de la capital no se dirigió hacia provincias cercanas, como Toledo, Cuenca, Ávila o Valladolid. Este trasvase decreció. Pero sí aumentaron los movimientos hacia Aragón, Asturias, Galicia, Murcia y, sobre todo, la Comunidad Valenciana.

El trabajo a distancia y la proliferación de la alta velocidad también explican esta situación llamativa en España. Ya no hay necesariamente que abandonar provincias de la España desaprovechada para poder desarrollar una carrera profesional, sino que la fuerza laboral se está repartiendo por todo el territorio estatal, indica la tendencia de los datos de Hacienda, señala el economista Javier Santacruz. Para Raymond Torres, director de coyuntura de Funcas, el problema principal se encuentra en el encarecimiento de la vivienda, sin duda. “El teletrabajo puede influir, pero no parece poder explicar un salto tan importante de traslados en un solo año, el 2024”, señala.

Los asalariados de Madrid se mudan a provincias más lejanas y comunicadas por la alta velocidad

Marcel Jansen, profesor asociado de la Universidad Autónoma de Madrid e investigador de Fedea, también resalta que el epicentro del problema se encuentra en el alquiler. El economista destaca un ejemplo que vive de cerca: el de profesores ayudantes de universidades en las grandes ciudades, cuyo salario ronda los 1.500 euros, que, al ser el eslabón laboral más débil del gremio, no pueden desarrollar un proyecto vital en una gran urbe. Por ello se reubican en universidades de lugares con vivienda más asequible.

La mayoría de los asalariados que se trasladan de territorio son varones. Además, las mudanzas no se concentraron en los más jóvenes, sino que es entre los 36 y 55 años cuando se dispara la movilidad. A esas edades medias, el saldo de salidas desde Madrid y Barcelona a otros territorios supera claramente al de entradas.

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