
“Mala gestión, corrupción y falta de inversión y mantenimiento de las instalaciones”. Estas expresiones aparecen en el último informe sobre Venezuela del Icex y suenan especialmente categóricas si se comparan con el tono aséptico con el que el organismo suele orientar a los inversores y exportadores españoles. Las grandes empresas españolas son las únicas que se atreven a conservar retenes de inversión en el país y lo hacen ahora en niveles mínimos. En apenas cinco años han reducido su stock inversor desde algo más de 5.000 millones de euros a apenas 279 millones en la actualidad, según los datos de la secretaría de Estado de Comercio.
Sin embargo, la escasa inversión se concentra en sectores de alto valor estratégico en los que un cambio de régimen podría darles una enorme visibilidad. Repsol, BBVA, Telefónica y Mapfre son las compañías españolas con mayor presencia, a las que se suman algunas hoteleras como Meliá y Hesperia, además de aerolíneas como Iberia o Air Europa. Inditex solo tiene una tienda de Zara en el país. Entre todas emplean a 12.941 personas.
Repsol lleva desde el 2006 sin cobrar por su actividad más allá de trueques de cargamentos
Repsol es la compañía española que puede verse más afectada por la actual situación política de Venezuela. Es junto a la estadounidense Chevron y la italiana Eni la única petrolera extranjera con actividad en Venezuela. En su caso el petróleo es una actividad residual, ya que el 85% de su producción en el país es gas, con una producción bruta de 580 millones de pies cúbicos por día (unos 100.000 barriles equivalente de petróleo al día) en el campo de gas offshore Perla, situado en el activo de Cardón IV, operado al 50% con la compañía italiana ENI.
Este gas es exclusivamente para uso interno en Venezuela y sirve para abastecer a las plantas venezolanas de producción de electricidad. De petróleo produce 39.000 barriles diarios, principalmente en el activo Petroquiriquire, cuya propiedad es 60% de PDVSA (la petrolera venezolana) y 40% de Repsol. Sin embargo, desde el 2006 la compañía española no ha percibido ningún pago por la venta de su producción del petróleo o del gas obtenido. El Gobierno venezolano ha realizado “trueques” de cargamentos de crudo como forma de compensación, pero no han sido suficientes para hacer frente a la deuda que se ha ido acumulando a lo largo de los años con la empresa, por cerca de 1.000 millones.
Telefónica es otra de las empresas españolas estratégicas para la economía venezolana. Tras más de 20 años de actividad, en la actualidad lidera el mercado de móviles en el país con casi 9 millones de clientes. Pese a ello, el impacto en los ingresos hace tiempo que dejó de ser un negocio de interés y luce el cartel de “Se Vende”. El presidente de Telefónica, Marc Murtra, reiteró en noviembre que Venezuela está en venta como el resto de negocios de la compañía en Hispanoamérica.
El BBVA Provincial es el segundo banco del país. Según detalla en sus informes anuales, emplea a 1.837 empleados y apenas ingresa 213 millones de euros, con un beneficio de 95 millones. Es una porción muy pequeña para el BBVA, que genera ahora más de 10.000 millones de euros anuales de beneficios. Fuentes de la entidad explican que todas sus oficinas permanecen abiertas. Dentro del sistema financiero y de seguros, Mapfre mantiene una red de veinte oficinas en el país, donde ingresa 32 millones de euros. Tiene catalogada a Venezuela como economía hiperinflacionaria.
Las petroleras, al alza en bolsa
Los mercados han escuchado con claridad el mensaje de Trump tras la intervención estadounidense en Venezuela: inestabilidad política aparte: esto va de más producción de petróleo. Tanto en Europa como en Wall Street, la apertura de las bolsas reflejó fuertes subidas de las empresas ligadas al petróleo con presencia en el país con más reservas del mundo. Repsol llegó a subir un 3%, aunque al cierre atenuó la subida a un 2%. En la misma línea se movió la italiana Eni, que se revalorizó un 1,14%. La estadounidense Chevron, subía un 5,98% al cierre de esta edición, mientras que Exxon Mobil, sin presencia en Venezuela, ganaba un 2,26% .
