Las empresas industriales, las más afectadas por el aumento de las bajas

El absentismo laboral se ha convertido en un problema de primera magnitud para las empresas españolas. El incremento de las bajas laborales afecta a todos los sectores, aunque varios informes apuntan a que el más afectado es la industria. Sin embargo, en las últimas semanas patronales de distintas actividades económicas, como la construcción o de las empresas de la limpieza, han dado la voz de alarma.

El Observatorio de Competitividad Empresarial de la Cámara de Comercio de España, publicado a finales del año pasado, señala que el absentismo es más problemático en organizaciones grandes e industriales. El estudio, realizado a partir de encuestas, señala que los empresarios consideran que el fenómeno va en aumento desde la pandemia de la covid.

Las factorías españolas registran una pérdida del 7,4% de las horas pactadas con las plantillas

Por otra parte, el último informe de Randstad apunta a la misma conclusión. La industria ha registrado una pérdida del 7,4% de las horas pactadas hasta septiembre, lo que equivale a 222.407 personas que no acudieron a su puesto de trabajo (promedio diario), frente a los servicios (6,6%) y la construcción (5,7%). El informe concreta que el absentismo en las factorías por incapacidad temporal ha provocado la pérdida del 5,7% de las horas pactadas, lo que equivale a 171.314 personas que se encontraban de baja médica.

Algunas patronales sectoriales han intentado afinar más el impacto del fenómeno. Unesid, organización que agrupa a las principales siderúrgicas, señala que más de 2.200 trabajadores faltaron diariamente a sus puestos (el 3,6% del total), acumulando un total de 4,4 millones de horas perdidas, en 2023. La Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) apuntó en otro estudio del mismo año que el fenómeno rozó el 8% de los trabajadores, con 32.909 procesos de incapacidad temporal por contingencia común iniciados (casi un 30% más que en 2021).

La patronal Confederación Nacional de la Construcción (CNC) señaló esta semana en un informe que el absentismo se ha duplicado en este sector en la última década. Las bajas por jornada pactada efectiva llegaron al 6,2% en el 2025, es decir, prácticamente el doble que en el 2018, cuando se registró un 3,6%. Si se tiene en cuenta que el número de asalariados promedio de la construcción durante 2025 fue de 1,1 millones de personas, el absentismo se traduce en que más de 70.000 de ellos no trabajaron en todo el año. En otras palabras, por cada 16 trabajadores contratados, solo trabajan efectivamente 15.

Este incremento del absentismo supuso el año pasado unos costes totales de 3.565 millones de euros, casi el triple que en el 2018. De esta cantidad, los directos suman 633 millones, mientras que los indirectos, 2.932 millones. Si la cifra se desglosa por tamaño de empresa, el impacto es especialmente fuerte en las pymes, el eslabón más débil. Las pequeñas empresas (menos de 49 empleados) soportaron casi dos tercios del total de la factura (2.245 millones), mientras que las medianas (entre 50 y 249 trabajadores) registraron 736 millones. Finalmente, las grandes empresas (más de 250 empleados) absorbieron 584 millones (16%).

La Asociación Profesional de Empresas de Limpieza (Aspel) señala que el 13% de los empleados del sector, unos 70.000, se ausenta a diario. Esta cifra es un 70% superior a la media nacional. La organización señala que esta circunstancia se ha intensificado después de la pandemia y supone un incremento de costes que se une también a la subida del incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI), que alcanza a más del 30% de los empleados de este sector.

Impacto económico

No hay consenso sobre las cifras de impacto económico del absentismo laboral. Mientras que la patronal CEOE apunta en su último análisis que las bajas laborales representan unos costes de 33.000 millones de euros para las empresas españolas, otras organizaciones y centros de estudios han presentado cifras más elevadas. El Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (IVIE) estima el impacto en unos 81.574 millones de euros, una cifra que representa aproximadamente entre un 5,4% y un 5,8% del PIB nacional. Respecto al año 2018, cuando los costes se estimaban en 55.674 millones de euros, el incremento registrado es del 47%. Por su parte, Pimec cifra en más de 162.000 millones anuales el coste derivado de las bajas laborales, el 10,2% del PIB. El estudio de la patronal catalana de pequeñas y medianas empresas indica que el coste anual por empleado derivado de estas bajas laborales se sitúa en los 2.459 euros, lo que representa el 6,6% de todos los costes laborales.

Gabriel Trindade Arias

Periodista de la sección de Economía. Actualmente, centrado en Energía, Motor e Industria. También es profesor asociado de la UAB.

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